domingo, diciembre 28, 2008

domingo, diciembre 21, 2008

La noche de los sueños

Creo que hay pocos momentos en el año en los que la gente se duerma con una sonrisa en la cara. Una sonrisa por acostarse soñando con lo que podría pasar mañana, cuando un niño saque de una bola gigante el número que con tanta ilusión compraron y colocaron en el lugar más importante de la casa.

Es otra de las cosas que mi primo me discutía el otro día, al pasar frente a Doña Manolita. Él me decía que de ilusiones no se vive, que prefería gastarse los 20 euros en otra cosa.
¿Cómo que de ilusiones no se vive? ¡¡La ilusión es como el aire que respiro!! No conozco nada mejor en lo que gastar el dinero que en un poco de ilusión y esperanza.



Esta noche flotan en el aire coches, viajes, hipotecas eliminadas, la oportunidad de dejar el trabajo, de cantarle las cuarenta al jefe, de tapar púas, de arreglar la casa, cambiar los muebles... Por mi parte, un vestido de la calle Trapería.


Felices sueños.

viernes, diciembre 19, 2008

De viaje a Madrid. Parte 2.

Aquella noche fue surrealista. Mucho. Hubo un momento en el que cuatro renos escuchaban chistes de Eugenio contados por un quinto reno.
Al día siguiente, amaneció nublado y habían dado lluvia pero, ¿por qué extraña razón nos íbamos a llevar los paraguas? a ver, ¿para qué? Total, que nos vestimos y partimos rumbo hacia Plaza de Castilla a ver la exposición de Star Wars. Al salir del metro ya llovía.
Justo cuando íbamos a entrar, empezó a nevar un poquito. Como fanática de la nieve que soy, me hubiera quedado con gusto en el patio pero, como fanático de Star Wars que es, mi primo exigió entrar.
Entramos y aquello no estaba mal; es una verdadera lástima que sólo haya visto una de las películas enteras, y porque no me dejaron salir del cine. Para mí, no es Star Wars, sino La Guerra de las Galaxias, no son "jedais" sono jedis a secas, el mejor protagonista es Han Solo y el traje más chulo el de las ensaimadas de Leia. Pues ni estaba Harrison Ford, ni el vestido de las ensaimadas.
Pronto, Ludovica y yo encontramos algo divertido que hacer allí. Igual que cuando quiero que mi padre cambie el fútbol en la tele, me puse a hacer preguntas desquiciantes, que no le sentaron muy bien a todos los frikazos que había por allí pegando saltitos, agarrados a sus cámaras de fotos: -Ginés, ¿qué diferencia hay entre esos dos Chewacas? -Uno es el joven y otro el viejo.
-¿Pero cómo lo sabes? Parecen iguales!
Delante de un muñeco-personaje con forma de babosa: -Ginés, mira, corre, tienen la babosa gigante del Slurm de Futurama!!!!
Delante de un cuadro de un ewok con un bebé, Ludovica y yo: -Oooooooooooh, qué moooooonooooo, parece un oso amorosoooooooo.
Y luego delante de la figura del Ewok: -Ooooooooh, uy, ¿pero dónde está el bebe? Ginés, ¿dónde está el bebé? Mmm tiene la barriga muy grande... ¿estará embarazada?
Al final nos fuimos antes de que nos echaran y al salir todavía nevaba un poco. Pero pronto empezó a llover, y con fuerza. Yo creo que fue mientras íbamos al Bernabeu, vete a saber por qué. Porque Ludovica: -Ginés, ¿tanto te gusta el Real Madrid? Mira que hoy está cerrado y no se puede entrar al estadio.
-No, si no soy del Real Madrid.
(Mirada de odio).
-Y no me gusta el fútbol.
(Mirada de odio de grado 2).
-Si sólo es para hacer una foto para mi padre.
-¿Y por qué narices andamos bajo la lluvia? ¡Vamonos! Se acabó el Bernabeu.
Y nos fuimos a comer. Como nosotros entramos gratis a la exposición y Ludovica tuvo que pagar, la invitamos a comer en un sitio muy súper cool fashion donde lo que se dice comer, no comimos mucho. Pero salieron unas fotos más chulas...
Luego (por supuesto, seguía lloviendo), echamos a andar hacia el barrio de Salamanca, aquel lugar donde yo tenía que haber nacido. Porque ahora, a mis años, no me puedo volver pija, pero nacer allí directamente tiene que estar bien. De camino, nos encontramos con el Museo Arqueológico, un lugar calentito, seco y gratuito, así que entramos a ver qué había. Lo que vimos estaba súper bien, pero sólo estaba abierto el piso de abajo por culpa de las obras. Eso no quitó para que nos echáramos una siestecita viendo un vídeo de los Tesoros del Museo. Pero al final, tuvimos que salir otra vez a la intemperie. Y después de mojarnos, mojarnos y mojarnos más todavía, y de que Ludovica casi perdiera los dos ojos por culpa de los paraguas de la gente que iba seca por la vida, llegamos a Tiffany's. En el camino a Tiffany's es donde van todos los ahhhhh y ahhhhh que decía ella en los comentarios de ayer, porque allí, en las calles Serrano, Ortega y Gasset y demás, las tiendas son preciosas y muy muy caras.
Así que llegamos frente a la joyería, nos hicimos las fotos de rigor y no entramos porque ellos dos no quisieron. La verdad es que teníamos mala pinta, con los abrigos chorreados y chorreantes de todo el día, y los zapatos empapados, pero... bah, de todas formas, me decepcionó bastante el sitio. Después buscamos un metro (que no te creas que es fácil porque por allí no se suele coger el metro), y nos fuimos a Fuenlabrada, donde Ludovica hizo unas estupendas tortillas de patatas para todos.

jueves, diciembre 18, 2008

De viaje a Madrid. Parte 1

A las 10 de la mañana del viernes mi primo y yo pisábamos tierras madrileñas. Yo ya había hecho muchas veces ese largo camino desde Aranjuez hasta Atocha, más de media hora en la que la mitad del tren, ya nervioso, se pone en pie y empieza a coger maletas, y al final acaba sudando la gota gorda sentado en el brazo de cualquier asiento y cargado de bultos durante los 25 minutos siguientes, mientras el tren avanza despacio, muy despacio, hasta la penúltima parada. Aun así, volví a cargar con todo.
Para mi primo era la primera vez, así que le conté lo primero que iba a pasar al saltar al andén: -Ginés, lo primero que se ve y se siente al llegar a Madrid es mucho frío, mucha oscuridad y gente corriendo de un lado para otro.
Y es que Atocha es eso.
Después de subir y bajar muchas escaleras cogimos el cercanías hasta Fuenlabrada, donde nos esperaba Ludovica. Fuimos a su casa, se la llenamos de enredos y nos volvimos a Atocha, desde donde echamos a andar hasta la Puerta del Sol, lugar al que no llegamos hasta después de la comida porque sentimos la necesidad de dar algunos rodeos.
Comimos en una argentina, estudiamos los pros y los contras de convertirnos a la Cienciología (decidimos dejarlo para otro día porque en ese momento los tres éramos carne de secta), vimos una tienda muy chula, volvimos a la argentina, tomamos un café en un irlandés... y llegamos a Sol, donde Ludovica siguió su rumbo vital y nosotros el nuestro.
Recuerdo la primera vez que aparecí frente a la Puerta del Sol, la luz que tenía y el rampazo de nervios que me recorrió, y por eso me costó tanto trabajo creer que a mi primo aquel edificio no le pareciera interesante, ni digno de fotografiar, ni nada de nada. Fue la primera vez que pensé en abandonarlo a su suerte. ¡Despreciar la Puerta del Sol ante mis propias narices!
Luego echamos a andar y llegamos al Metrópolis, que tampoco le hizo mucha ilusión, y a la Cibeles, y vimos de lejos la Puerta de Alcalá que le hizo soltar un "no me dice ná". Vimos a un reportero del CQC que no le pareció suficientemente famoso, y seguimos nuestro rumbo hasta el Prado. Como somos parados oficiales, la entrada era gratis y entramos más contentos. Aunque claro, ni el Prado puede competir con la tienda de objetos de arte toledano que hay enfrente, y que tuvimos que visitar varias veces esa tarde (sólo las espadas) a pesar de mis negativas, así que vimos todo el museo en poco más de media hora. En venganza, no fuimos al Reina Sofía a ver el Guernica (lo siento :-) ). También pasamos frente a la Bolsa, el Ritz y el Palace y todo eso. Aquella noche había una luna enooooooorme.

Volvimos sobre nuestros pasos y fuimos a por una tarta de chocolate para compensar a Ludovica por los siguientes días y paramos a merendar. Los míos son los navideños.

Ya de vuelta, Ludovica nos llevó a cenar a un lugar llamado Picalagartos, donde mi primo empezó a sentirse realmente cómodo en Madrid. Pero eso es otra historia.

martes, diciembre 16, 2008

De vuelta

Por fin estoy aquí, sana y salva. No no, sana no. He vuelto mala, pero mala mala, así que os cuento rápidamente cuatro cosas y me vuelvo a la cama a morirme tranquilamente allí.
El viaje muy bien, la tortilla de Ludovica genial, mucho mucho andar, regalos para todo el mundo, museos, lluvia, lluvia y más lluvia, nieve, más andar, dolor de cuerpo (iba a decir de pies, pero es de cuerpo), aspirinas, ibuprofenos, más andar, mucha gente, contención de mi ira interna (tuve que contenerme mucho para no abandonar a mi primo en más de una ocasión; lo siento, Ginés), mocos, descubrimiento de partes desconocidas de la ciudad, libros, carrusel gigante, luces, tren de la Navidad, dulces, japonés, Picalagartos, Star Wars, Tiffany's, Así, Juan Bravo... y los "problemas" siguen donde mismo a la vuelta.

Aquí os dejo todo esto, apuntado para que no se me olvide. Cuando pueda tenerme en pie os cuento.
¡Feliz Navidad!

jueves, diciembre 11, 2008

Me voy

Nenes, que me voy. Ya contaré el martes o cuando pueda qué tal ha ido el viaje por si a alguien le interesa.
De entrada pinta bien, bastante mejor que cuando hace unas semanas mi primo y yo nos gastamos los ahorros en dos billetes de tren y luego nos dimos cuenta de que no teníamos dinero para pasar allí tantos días (ni comer, dormir, etc.). Desde entonces hemos hecho muchas visitas, cantado algunos villancicos (por aquello de pedir el aguinaldo) y puesto en marcha muchos negocios que no llegaron a buen puerto (como por ejemplo cuando pensamos que la solución a nuestros problemas era el Rasca de la ONCE, y jugamos algo menos de 2 euros, y nos salió premio cinco veces y la que hizo seis yo dije: "Ginés, vamos a comprar un número de los ciegos y a hacer papeletas" y él dijo: "No, una más, que ahora nos toca uno gordo", y lo perdimos todo).
También hemos descubierto que con la tarjeta del paro entras gratis en muchos sitios, hemos hecho listas y más listas de lugares para visitar (la biblioteca de la Universidad, verdadero motor de mi viaje, no está en ellas [muy mal, María, muy mal, así no vas a llegar a ningún sitio] aunque claro, por otra parte, da pie a un segundo viaje)... en fin. Tenemos que dar las gracias a Ludovica, que nos acoge amablemente en su casa y se ha ofrecido a prepararnos una de sus famosas tortillas de patata o de lo que surja.
Hasta más ver!!

martes, diciembre 09, 2008

De paseo por Granada

Ayer fui con mi padre a llevar a mi hermana y su amiga a Jaén, y mi increíble poder de persuasión funcionó y conseguí que mi padre se desviara para comer en Granada porque, sinceramente, ya estoy hasta las narices de Jaén, y yo lo que tenía gana es de ver la nieve aunque fuera de lejos.
Por desgracia, el tiempo no acompañó mucho, por no decir nada, y no sólo no nevó, sino que estuvo lloviendo (diluviando) la mayor parte del viaje, así que volví a Murcia helada, calada hasta los huesos y cabreada porque se despejó el cielo nada más entrar en la Región de Murcia.
Cuando las nubes dejaban un hueco, se podía ver Sierra Nevada así:

Luego estuvimos andando un rato por Granada

y aprovechamos para pasear por uno de los pocos sitios donde no había estado las tres veces que había ido allí: la Carrera del Darro


y ésta es la casa que me voy a comprar. Puede que tenga algún problema de humedades, pero es bonita. Además, tiene muy cerca la parada del burro-taxi:

sábado, diciembre 06, 2008

Doce meses, doce palabras

No sé si recoradán ustedes "el momento más vergonzoso de mi vida", que tuvo lugar hace un año.
Puedo decir, orgullosa de mí misma, que superé el trago mejor de lo que me esperaba, y llevo un año diciendo a voz en grito que no fue nada, que no tiene importancia, que lo pasado pasado está y que está más que superado.
Pues bien, como es Navidad (y en Navidad hay que decir la verdad, como dicen en Love Actually), diré que en momentos como éste no estoy segura de nada. Quizá sea la Navidad, o los adornos, o el frío (aunque hoy no haga mucho), o la gente paseando agarrada por la calle, o los villancicos, o la puñetera Mariah Carey y su All I want for Christmas... o vete a saber qué, pero hay veces que una canción escuece cuando la oyes.

Velocidad y descontrol
La magia del primer encuentro
Paranoia y éxtasis
Películas y aburrimiento
Un misterio no resuelto
Y tres virtudes que no tengo
Son doce palabras
Son doce uvas blancas
El año se acaba
Y no hay noticias de ti
Doce meses esperando
Oir tu voz al otro lado
El teléfono callado
Tus doce dígitos guardados
Marco el número maldito
Y no consigo hablar contigo
Son doce palabras
Son doce uvas blancas
El año se acaba
Y no hay noticias
No hay ni rastro de ti
Doce santos y patronos
Del desamor y el abandono
Doce rezos y promesas
Que aún no han sido satisfechas
Las doce sonaban
Las doce campanadas
No creo en las hadas
Y mi carroza es una calabaza
Son doce palabras y me olvido de ti.
Doce palabras. Amaral.

jueves, noviembre 27, 2008

Palabras clave y otras cosas raras

Ruth lleva un par de post haciendo algo que varios de vosotros ya habíais hecho antes, y es contarnos a través de qué búsquedas raras en Google y demás, a llegado la gente a vuestros blogs. Sé que no podíais vivir con la incertidumbre de no saber cuáles son las rarezas del desván, así que me sumo al carro. Allá van... (ojo, van tal cual se escribieron)

-borrachas inconscientes.
Esta persona llegó a un texto de Ortega y Gasset y debió gustarle el sitio porque las siguientes 17 veces afinó la búsqueda a "borrachas inconscientes" + el desván del lector. Amigo/a, bienvenido al blog.
-lector de sueños.
-cómo se hace una raíz cuadrada.
-"vacaciones en roma" more:megaupload.
-agendas de regalo telva 2009. Estamos siempre a la última.
-ceu elche pijo. Que va a juego con la de periodismo ceu lo mas pijo.
-chica del tiempo telemadrid.
-como un perro sabe cuando cruzar semaforos.
-el rey de la almeja. En serio, ¿el rey de la almeja?
-globo a gente ve por aqui. ¿Ein? ¿Está en clave?
-montar cachimbas. Yo estoy casi segura de que no sé.
-que es if. Anda If, contesta tú.
-suerte en el bingo elfo. Ésta es de mis favoritas. Yo quiero ir a ese bingo!!!
-tamaño cuello alonso.
-único globo en el mundo que se infla cuando se lo pincha. Pagaría por verlo...
-pesebre viviente pastora.

Y así hasta el infinito y más allá. La verdad es que la mayoría son rarísimas (también hay muy normales), pero ¿quién no ha buscado alguna cosa extraña en el google?

viernes, noviembre 21, 2008

Dentro de nada, haciendo las maletas otra vez

¿Adivinan quién se va de viaje en menos de un mes?
Pues sí. Ya se ha convertido en una especie de tradición ir a la capital en Navidad a pasear entre el gentío y a ver la Puerta del Sol.
En esta ocasión me acompañará mi primo, que nunca ha ido, y nos alojaremos en un sitio inmejorable: ¡en ca Ludovica!
Esa es la parte positiva de la semana. Bueno, esa, y que casi casi tengo listos todos los papeles de la beca: memoria, fotocopias, currículums, historiales y demás, que me han llevado casi tres semanas rellenar. Pero ya casi está. Sólo me falta pagar una cosa, hacer la respectiva fotocopia, corregir un dato que está mal y buscar una hoja que he perdido (si no la encuentro, se puede volver a imprimir, así que no es un problema), y luego cogerlo todo e ir a Correos a sellar y mandarlo. Vamos, que en una mañana me lo liquido todo. Yujuuu!!
Por lo demás, ha sido una semana estresante, agotadora y no demasiado productiva para todo lo que he hecho. Pero bueno, el lunes empezaremos otra vez.
Entre otras cosas, he abandonado a la niña a la que daba clases (avisando con tiempo, claro), y ya me han sustituido. Lo siento por ella, pero no me mangonean más porque no quiero. Esto supone un pequeño problema para correr con los gastos del viaje, pero ya me he puesto manos a la obra y casi lo tengo solucionado. Ya tengo apalabrado un riñón y un trozo de hígado en el mercado negro. Además, he ido por toda mi casa y todas mis huchas buscando todas esas monedas que no me coge el parkímetro y que guardo para pagar una posible multa (para que se hinchen a contar), y las he llevado al banco. Peeeero, ahí me encontré con un nuevo problema: o llevas las monedas en paquetitos de plástico, o no te las cogen. Por suerte, mi madre trajo, no sé a cuento de qué, unos paquetes el otro día y rellené algunos. Pero claro, cada paquete es de 50 monedas, y llegó un momento en el que no tenía bastantes monedas para rellenar más paquetes, y va el del banco y me dice que no me las coge porque él no se va a poner a contar monedas. Le sugerí amablemente que las pusiera en una bandeja marcada que tenía al lado, pero no quiso, así que me las traje de vuelta. El lunes probaré en otra sucursal, pero me parece fatal, la verdad.
¡Y todo esto sólo es la punta del iceberg! Así que corto por hoy, y que ustedes tengan un buen finde.

jueves, noviembre 13, 2008

¡¡Por fin es jueves!!

Me paso sólo un ratito a saludar, porque esta semana está siendo AGOTADORA, ¡¡y eso que sólo acabamos de empezar el jueves!!
Esta semana ha ocurrido de todo: he empezado a dar clases particulares (mi primera alumna!!), tengo listos todos los regalos para el cumple de Ludovica... y cien mil cosas más.
Por ejemplo, el martes por la noche asistí horrorizada a la muerte prematura de mi tesis. Todo lo que había planeado, estudiado y apuntado los últimos meses, de repente, mientras hacía tiempo a que empezara Caso abierto y pudiera tirarme por fin en el sofá, perdió todo el sentido. Allí se quedó, sobre la cama, apagada e inerte, y una horrible sensación se apoderó de mí. Por suerte, toda una noche de darle vueltas a la cabeza puede acabar dando sus frutos, así que a la mañana siguiente pareció volver a dar señales de vida, hasta que, finalmente, resucitó pasada la una del mediodía. ¡Qué susto me dio la tía!
Seguramente se habrán percatado ustedes de que ya empiezo a manifestar síntomas inequívocos de locura. No son más que un montón de ideas sueltas y folios garabateados, y ya es una más en la familia. Cualquier día de éstos me la veo aparecer por el Juanma. Tal vez algún día la lleve; pero todavía no, que es muy pequeña.
En fin, que, superado el susto, ahora toca ponerse a trabajar muy muy seriamente. La verdad es que esta parte es divertida; ahora tengo que ir uniendo todo lo que he ido apuntando los últimos 9 meses y formar... ¿cómo decirlo? Algo con sentido para otra gente que no sea yo.

miércoles, noviembre 05, 2008

D q color son las chapas del Yes we can?

Corría el mes de febrero cuando empezamos mi primo y yo a corear aquello del Yes, we can por todas partes, en cada conversación, en cada broma. Ese "can" que suena más con e que con a, y que a mi hermana tanto le trajo de cabeza ("mira que sois americanos, se dice C A N!!"). Luego vinieron los intentos de comprar chapas (y de hacer las nuestras propias [mensaje recibido el 25.feb. a las 22:02: D q color son las chapas del Yes we can?], los vídeos bajados del emule y grabados como teloneros de las películas pirateadas, la auténtica locura de noches en blanco escuchando debates en la BBC porque "con la voz doblada no siento lo que dice", y luego la búsqueda infructuosa del New York Times por toda Murcia (porque claro, por internet no nos vale), la espera de anoche (siguiendo la 1, la 3, la 4, la BBC, CNN, y hasta el canal Cubavisión internacional) y el madrugón de esta mañana...
¿Qué está pasando en el mundo para que dos mindundis ignorantes de la vida, de un recóndito lugar del planeta, sientan la necesidad de "vivir" unas elecciones norteamericanas? Una locura.
Por la mañana fue la última vez que expuse todas mis teorías (la espiral, el carro ganador...) para acabar sacando en claro que podía ganar cualquiera pero que deseaba con todas mis fuerzas que ganara Obama. Lydia, desde el otro lado de la barra de la cafetería, nos explicaba a Raquel y a mí a gritos su teoría más fuerte: el voto encubierto; muchos de los indecisos y de los que se declaraban pro-Obama podían tener tras ellos la sombra del racismo, que los haría cambiar de opinión en el último momento o haber mentido en los sondeos.
Pues no. Los indecisos no se han dejado llevar por el racismo. Y tal vez sea eso o que más me guste de todo: cada uno ha votado lo que sentía que tenía que votar, independientemente de la tradición de su estado, de su familia, de los prejuicios... todo.
Y también está la gratificante sensación de estar viviendo un momento histórico. Dentro de 100 años seré una viejecita sentada en una mecedora rodeada de críos, diciéndoles: esa madrugada estaba helada de frío y muerta de sueño, frente al televisor, viendo escribir una página de la Historia.

martes, noviembre 04, 2008

La ladrona de libros

La ladrona de libros, de Markus Zusak es uno de los grandes libros que leí este verano. La primera vez que lo vi fue de paseo por El corte inglés, y el título me gustó, pero no lo pude comprar porque era demasiado caro. Pero ya me quedé pensando: la ladrona de libros... hum... esto da pie para un post.
La siguiente vez que lo vi fue para el santo de mi padre, porque fue uno de sus regalos. Como el libro era suyo, respeté las reglas de la propiedad y dejé que él lo leyera antes. Pero mi padre tiene una norma: nunca lee libros si no está de vacaciones. Así que tuve que esperar hasta agosto, cuando ya había superado el trago de La vieja Sirena, y terminé el gran El cuento número trece (otro regalo de su santo).
De ninguna manera era lo que me esperaba y, conforme iba leyendo las primeras páginas (con la pesada sombra del rollazo El niño con el pijama de rayas sobre mis espaldas) me dije: genial, otro libro de nazis. Por suerte la Muerte, que es la narradora, cuenta una historia mucho mejor que la del niño idiota.
No voy a contar de qué va. Metis también se lo ha leído, así que preguntadle a ella. Hoy voy a hablar de María, la ladrona de libros. No me siento orgullosa, pero es así. Esta mañana me he entretenido un par de minutos en repasar las estanterías y buscar lo que no era legítimamente mío y, aunque al principio me he asustado, tengo que admitirlo y vivir con ello: yo soy la verdadera ladrona de libros, y éste es mi botín.


Lo que pasa es que robar es una palabra muy fea. Más bien los cojo y los guardo en otro sitio.
El primero que llegó a mis manos fue El hombrecito vestido de gris. Ni siquiera me gustaba demasiado. Lo saqué de la biblioteca del colegio hará unos mil años y nunca lo devolví. ¡Pero no fue a posta! Un día, lo descubrí pasmada entre mis cosas, y allí se quedó por miedo a la profe de la biblioteca, que luego fue mi profesora de lengua (una de las mejores, por cierto).
Los otros fueron llegando después. Por ejemplo, el granate, es un cuaderno de notas, pero es como un libro en blanco, algo que me fascinó desde que mi padre lo trajo a la casa. Pero mi madre se lo quedó. Peeeeero, con la mudanza regresó a mis manos, y es donde apunto citas curiosas de libros, pelis y series.
También está Hadas y elfos, que era un regalo de mi madrina a mi madre. Un día lo encontré, me gustó, y me lo quedé. Pero una vez que me puse mala, como la medicación, sea lo que sea, siempre me afecta mucho y me hace hacer y decir cosas raras, sin venir a cuento, se lo confesé. Pero debía de dar mucha pena, porque me lo regaló. También era suya la Agenda Telva de 1986, que me la apropié en la mudanza. Total, seguro que se iba a ir a la basura... Y también la utilizaba para escribir mis cosas; copiar poesías y cosas así.
La posada de Jamaica fue a parar a mis manos después de un año de insistencia, así que no fue literalmente un robo, sino más bien un lavado de cerebro :S
La vida es sueño, me la dejó mi madre para el cole, y me la quedé, sin premeditación ni nada, igual que hice con el Quijote, el Lazarillo y la Biblia, aunque luego se los tuve que dar a mi hermana. Pero éste me lo quedé.
Así habló Zaratustra, sospecho que también era de mi madre. Qué se le va a hacer, ¡yo no lo hago a propósito! Pero éste no he llegado a leérmelo. Iba a hacerlo en el verano del 2003, pero al final, entre pitos y flautas (el puñetero latín, nada menos)no me dio tiempo. Otra vez será.
Y por último, Brigadas especiales, y el de Roma, me los llevé de casa de mi abuela. El primero fue porque mi madre me obligó (yo no me resistí), y el segundo, fue cuando mi viaje de estudios. A mi abuela le gusta que vaya a su casa a por libros; me deja coger el que quiera y no le importa que no se los devuelva. El problema es que precisamente ese no era suyo, sino de mi madrina, que todavía piensa que lo devolví a la estantería después del viaje. Pero yo digo: lo que está en casa de la abuela es de la abuela.

martes, octubre 28, 2008

Los premios Café de Noche llegan al desván

Hace varios días que recuperé la conexión pero, en un intento de volverme responsable, he estado muy ocupada limpiando, ordenando, haciendo ejercicio y estudiando. Pero como he aprovechado lo del cambio de horario para levantarme una hora antes sin sufrir demasiado, espero poder dedicar un ratillo al blog estos días. Hoy, por ejemplo, he encendido el ordenador con la idea de un post revelador en la cabeza, pero antes de empezar he descubierto una grata sorpresa: por fin he ganado un premio!!

Así que de la mano de Ruth, los premios Café de Noche han llegado hasta nuestras/sus pantallas.

Así que para seguir con, en palabras de Ruth, "este ejemplo de simpatía y optimismo", tengo el honor de proponer a unos cuantos premiados:

Ruth: También lectora, y además una excelente escritora, algo que compagina con lo de ser estudiante de Periodismo. El premio le recae porque se lo merece. Tiene un blog estupendo en el que siempre hay momento para pararse a reflexionar sobre las cosas que ocurren a nuestro alrededor y a las que a veces no prestamos atención.

Ludovica: La pobre Ludovica ya no se encuentra entre nosotros; ahora está en un lugar mejor... porque es un pedazo de tránsfuga que se ha ido a vivir la vida a MadriZ. Ella y su blog se llevan este premio por hacerme soltar una carcajada de vez en cuando y demostrarme que nunca estaré tan mal de la cabeza como ella :P

Leo: Un cerebro fugado que ha prometido mil veces colgarnos las fotos de Colorado. O vemos fotos de EE.UU. o no te llevas el premio!!

Amelche: Ana se lleva el premio porque ella sí que sabe disfrutar de algo bonito cuando lo ve, ya sea un martillo heredado, la cima de una montaña o la página de un diario viejo.

Y por último, un premio compartido para Xnem, Metis e If. A X por las fotos, a Metis por lo que se le ocurre (y lo que se le ocurrirá cuando coja las vacaciones), y a If porque está de mudanza y eso es muy duro.

Y ahora paso el testigo a los premiados.

"Enhorabuena a los premiados. Si no os importa, los premiados deberíais otorgar los Premios Café de noche a todos los blogs que creáis oportunos y hacedlo con idea de extender el optimismo en la Red y dar a conocer un poco más este programa bloguero.Sólo tenéis que poner el trofeo al principio del post y enlazar (http://cafenoche.blogspot.com) a la frase "Premios Café de noche"."

martes, octubre 21, 2008

A salto de mata

Murcia, 21 de octubre de 2008


¡Hola! Un día más, sigo sin internet. Sinceramente, ya no recuerdo cómo era mi vida antes de cambiar el ordenador. En fin, aprovecho una pausa en mi lectura de Introducción a la psicología social para hablar sobre el cumpleaños.
De vez en cuando llega un momento en la vida en el que te paras y la analizas. Las últimas veces que lo he hecho, he descubierto que mi vida raya en el surrealismo. Por ejemplo, cuando miro mis regalos de cumpleaños: dos libros, un bolso, un cuadro de Audrey Hepburn, una caja para guardar cosas, unos pendientes, unos bambos, un cinturón, un monedero, un jabón de glicerina, unas chocolatinas de Halloween, una camiseta, un puzle de Anne Geddes, y… una peluca azul eléctrico, una tiara y un traje de bruja.
También es surrealista que se celebren tres cumpleaños en el Juanma la misma noche y que todo quisque se haga fotos con la peluca y la tiara. También lo es que lleguemos a un Pura vida abarrotado y que cojamos unos taburetes y nos sentemos en medio de la gente sin mesa ni nada, y que estemos allí tanto tiempo que casi seamos los últimos en irnos. O que Yosua llame a Lydia (que llevaba un par de horas durmiendo) para preguntarle el nombre de una que vimos y que iba a nuestra universidad y decía que se parecía a Penélope Cruz.
Más surrealista es que, entre todos los “niños en desarrollo” que había por las calles a las tres y pico de la madrugada, vea a mi primo Ginés comiendo pipas sentado con unos amigos en la puerta del cine Rex y me diga: “¿Te recoges ya?”, y yo le diga: “No, vamos a ir un momentito a un bar gay a llevarnos un abridor de Spirit de naranja que le gusta a Yosua, y que parece un pulsador de un programa de la tele”, y me diga: “¿De verdad? Luego me lo enseñas. ¡Ah! ¿Quieres pipas?”
Y ya el colmo del surrealismo es que Ludovica, Yosua y yo fuéramos al sitio en cuestión a por el falso pulsador, que, por cierto, no nos llevamos.

Pdt.: Hace más de una hora que terminé el post. Bajé a la biblio pero, cómo no!, internet no funcionaba. He llamado a mis primos pero como son como son, mi tío les ha puesto una clave para que no entren. El caso es que el post podía esperar, pero necesitaba conexión para renovar los libros de la biblioteca regional que, por cierto, deben tener un teléfono secreto sólo para emergencias porque ni sale en la guía, ni en las pegatinas de los libros, ni nada; vamos, que ni los del 11888 lo han encontrado. Así que he cogido mi ordenador y nos hemos venido de paseo a la biblio del Cuartel de Artillería y... por fin!!

viernes, octubre 17, 2008

Postdata desde la biblio

Murcia, 17 de octubre de 2008

Un día más, sigo sin conexión. Pero da igual, no es algo que me haga falta para sobrevivir.
Ni Raquel ni Ana han contestado el segundo mensaje, donde les decía el sitio y la hora seguros, así que por lo visto esta tarde me ahorraré dos meriendas. El que sí que viene luego a la cena es Yosua. ¡Qué peligro! Cada vez que salimos con él acabamos en algún sitio donde no deberíamos estar.
Ya es más de la una, así que os dejo, que mi abuela me ha invitado a comer y todavía tengo que subir a guardar el ordenador.
Hasta los 23 años!!
María.

Carta porque no tengo internet

Murcia, 16 de octubre de 2008

Queridos todos:
Os escribo de nuevo desde una especie de exilio, aunque esta vez no es playero. Tranquilos, sigo con vida; o al menos respiro, que no es poco. Hemos tenido unos problemillas con el ordenador y llevo un par de semanas desconectada pero, según mis cálculos, antes del 2009 seguramente tengamos conexión otra vez.
Sólo quedan dos días para mi cumple, y ya se me ha encendido el “aura del cumpleaños”. A principios de semana os habría explicado lo que es, pero ahora mismo no tengo ni ganas, ni tiempo. Los planes para este año son: una modesta merienda en la chocolatería Valor con las amigas del cole y Raquel si se digna a contestar el mensaje que le dejé; una cena en el Juanma con Bea y Ludovica (que viene desde Madriz), y Yosua si se digna a contestar el mensaje que le dejé; una comida familiar en la playa el sábado, porque mi madre no me deja invitar a nadie a la casa.
Ayer participé con mi primo y mi hermana en el maratón de Sexo en Nueva York del fnac y casi me llevo el premio. Al principio me cabreé mucho porque estuvo taaaan cerca que ya estaba haciendo planes de lo que tenía que quitar de la estantería para ponerlo, pero luego, cuando hablé con mi abuela, decidí crecer un poco y hacerle caso: “Si no te lo has llevado, es que no te tocaba llevártelo”. Esa tarde ella tampoco había tenido mucha suerte en el bingo. Pero también le vino bien, porque salieron 6 bingos de una, y eran tantas para repartirse el premio que al final se llevaron menos cosas que las que habían cantado línea. Otra vez será.
Un abrazo, María.

lunes, septiembre 29, 2008

Galería de "arte" XI (bis)


Siempre estoy diciendo cosas como "otro día hablaré de eso", "esa es otra historia que será contada en su momento", "haré una foto mejor" y cosas por el estilo.
Acabo de recoger el cuadro de la tienda porque es obligatorio enmarcarlo para el concurso y, para que no se diga, le he hecho unas mil fotos para ver si salía tal cual es en alguna; ésta es la mejor que he obtenido.

sábado, septiembre 27, 2008

Cada minuto nace un primo

Desde ayer por la mañana, mi primo y yo somos oficialmente parados. Es una situación que, entre otras cosas, da pie a una serie de reflexiones del tipo quiénes somos, adónde vamos, de dónde venimos. Por la tarde, paseando por la Gran Vía, descubrimos la gran verdad de nuestra vida:
-Fíjate, Ginés, ya somos parados, un número más en las estadísticas.
-Sí, dentro de un ordenador, convertidos en unos y ceros.
-Unos y ceros... ¿sólo somos eso?
-Ni siquiera somos divisibles.
-Sí, somos primos, como todo el mundo. Un montón de primos.

viernes, septiembre 19, 2008

Galería de "arte" XI


Señoras y señores, aquí tienen la undécima entrega de la galería.
Les presento lo que se ve desde mi ventana, recién salido de... dondequiera que salgan los cuadros; vamos, recién terminado.
La foto es bastante deficiente, aunque tampoco hay mucho más que ver. De todas formas, tengo que decir que es la primera vez que me esfuerzo tanto en un cuadro (me ha llevado tres días!), así que espero impaciente los elogios de todos mis fans. Es brooooomaaaaa.
Bueno, pues lo dicho: como el que iba a ser el nº 11 al final se quedó a medio y ahora forma parte del decorado del suelo de mi habitación, aquí tienen éste otro. A ver si mañana con más luz saco una fotografía mejor.