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jueves, septiembre 10, 2009

Manchester cap.2 Las clases

8.septiembre.09
Al día siguiente, mi hermana y yo tomamos nuestro primer 42A para ir a la universidad. Allí conocimos a dos chicas de Cáceres que estaban haciendo el mismo curso pero con la beca del MEC y ya llevaban allí una semana, así que no nos perdimos ni nada.
Llegamos, nos hicieron un examen y nos repartieron en clases.

Las clases.
En mi clase había otro chico de 23 años, dos de 21 y, el resto, de 19 a 15 años. Resultado: un caos total. Yo ya soy muy mayor para ir con gente de 15 años. No nos hacen gracia las mismas bromas, no hablamos de los mismo y no tenemos el mismo concepto de mispadresehangastado800euracosparaquevengaaaprenderinglés.
La mayoría se pasaba un cuarto de hora para hacer un ejercicio y el resto se lo copiaba de otro que hubiera terminado antes (normalmente yo). Una era especialmente cargante porque decía: “María, ¿qué has puesto en la 2? ¿Y en la 17? ¿Y en la diez? ¿Y en la…?”. Al cabo de tres minutos y 20 preguntas tenía las 20 respuestas de fonética.

A la hora de corregir pasaba algo que no había visto, no desde el instituto, sino desde los primeros cursos de la primaria. El profesor leía la pregunta y nosotros decíamos la respuesta. Hasta ahí normal. Pues bien, en mi clase estaba el proclamado “líder del grupo”, del que hablaré otro día, y una niña de 15 años, de las que hablan todo el tiempo. Los dos juntos eran una mezcla que saturaba a cualquiera. En el momento que cualquier compañero de la clase contestara antes que ellos, ya te podías olvidar de contestar nada, porque iban soltando todas las respuestas antes incluso de que el profesor preguntara.

Otro tanto sucedía para salir a la pizarra; sólo salía quienes ellos decidían. Los dos primeros días. Al que hizo tres me aburrí de ellos, me senté en primera fila y me tiraba como una loca a la pizarra hasta dos o tres veces por ejercicio. Luego hubo que hacer una revista: ganamos. Un concurso de arriba el lápiz: ganamos.

Y así, gracias a esos dos pesadicos, regresé a lo que habían sido mis años del cole: un aburrimiento total. Escuchaba lo que decía el profesor, al que milagrosamente entendía perfectamente, y luego desconectaba y hacía mis ejercicios. Y cuando terminaba seguía con los siguientes, y los siguientes… y luego pensaba en las musarañas hasta que el profesor explicaba otra cosa. Y vuelta a empezar. Si me hubiera esforzado más en el examen, me habrían puesto en el siguiente nivel y todo hubiera sido muy diferente.

Resultado tras el examen final del curso: junto con otra chica, las mejores notas, no de la clase, sino de todo el nivel intermedio: Excellent en pronunciación, escritura y participación.
Lo mejor fueron algunas de la clase de mi hermana que salían diciendo: “bueno, por lo menos me han puesto dos fail, que es aprobado”. Sí, nena, aprobado y con nota.

viernes, julio 06, 2007

Una carta, una fiesta y un examen

¿Cuánto tarda una carta en llegar desde Catellón hasta Murcia? Pues nada más y nada menos que 15 días.
Ya era raro que mi querida tía abuela tardara tanto en contestar; incluso llegué a preocuparme por su estado de salud, que no siempre es el mejor. Pero bueno, he llegado hace un rato de trabajar y ahí estaba, en el buzón, escondida tras una de esas horribles cartas del banco.
En unos días espero una carta-venganza de If, pero eso es otra historia.
Mi corresponsal en cuestión es la mujer de un tío de mi madre, gallega, que vive en Castellón. Es uno de los miembros de mi familia que más me quiere, y lo dice aunque sea en misa. Oye, si es verdad, ¿por qué no va a decirlo? Eso de "os quiero a todos por igual" es una tontería, y para ella soy la más guapa, la más simpática, la más lista y la que más va a triunfar en la vida.
Es una persona realmente entrañable, y tenemos una relación muy especial. Aunque podría contar con los dedos de las manos las veces que nos hemos visto (no siempre en las circunstancias más alegres) hay un gran vínculo entre las dos. Llevo escribiéndole por iniciativa propia desde hace 12 ó 13 años, y siempre siempre tiene buenas palabras para devolverme.
En persona es una señora de esas que dan auténticos abrazos de oso, y habla mucho. Muchísimo. Y me cuenta cosas de sitios a los que es muy probable que no vayamos nunca juntas, y me habla de lugares que tal vez nunca veré. Pero no cuesta ningún trabajo soñar con ese viaje prácticamente imposible en el que recorremos las calles de su pueblo gallego, paseamos por el jardín de su hija en Ciudad Real, o me baño en la playa que hay cerca de su casa. Y luego entramos en la tienda de chucherías que tenía, aunque la cerró hace años.
Siempre siempre confía en que elegiré el camino correcto, y se alegra muchísimo por cada pequeño progreso que hago. En fin... sus cartas son un subidón total de moral.
Por otra parte, una fiesta. La que nos vamos a pegar esta noche la gente más VIP de la clase. Habrá ausencias, como de costumbre, pero la creme de la creme estará picoteando en Los Zagales y de marcha por las tascas hasta que el cuerpo aguante. Porque nosotros lo valemos.
Y por último, y no por ello menos importante... ayer hice el último examen de mi vida como universitaria mindundi de 4º de Periodismo. Bueno, no tan mindundi, espero. Y espero que sea el último de 4º, porque parece que hay firmes expectativas de que todo se quede "atado y bien atado" en julio. Ya habrá noticias.

miércoles, julio 04, 2007

Un día estupendo

Leo se reía antes cuando se lo he dicho, pero es verdad. Tal vez la ha despistado mi cara de sufrimiento (por el calor y el examen de historia), el tic en el ojo (en realidad es por falta de vitamina A) y mi flequillo revuelto (por el calor también), pero ha sido un día estupendo.


Hay veces que te despiertas y, no sabes por qué, tienes la sensación de que va a ser un buen día. Hoy ha sido un día de esos.
Mi madre ha entrado a despedirse a las 7 menos cuarto, me he levatado a las 7, y a pesar de haber quedado con Raquel a las 8, la he esperado hasta y 37 (y gracias, porque justo cuando me iba, ha aparecido por la esquina).
A las 11 tenía un examen teórico de Información en Televisión, y a partir de las 2, cuando me tocara, el práctico. Y mañana, para completar, el de historia.
A las 10 más o menos, me he encontrado con Leo, que además de meterse conmigo un rato, me ha dicho que la del SOIL se equivocó, y que este año, en mi universidad, siguen con el plan antiguo y no es necesario pasar por un posgrado para acceder al doctorado. Le he hecho la contra un rato, pero inmediatamente después de que se hubiera ido, en lugar de volver a la biblio a estudiar el examen (que por cierto no llevaba especialmente bien), me he ido a buscar la información en internet.
Total, que al final he hablado con JC, el profe que lo organiza, y empezaría el doctorado en febrero.

Eso me viene que ni pintado porque ayer, el jefe del programa, nos llamó a los becarios a su despacho y nos preguntó qué íbamos a hacer con nuestra vida. "Trabajáis de putísima madre y os vamos a hacer contratos de redactores en septiembre".
Eso quiere decir 14 pagas de unos 1000 euros que, teniendo en cuenta que dispongo de 5 euros a la semana, es un lujazo para mí.
Le dije que no podía quedarme porque el máster empezaba en octubre y me ocuparía las tardes, pero ahora tal vez sí que pueda quedarme.

Por otra parte, el examen ha estado bastante fácil. Además ha quitado el práctico y lo ha cambiado por otra pregunta (elaboración de un reportje). Le he echado un poco de morro y he supuesto que me iba de gira con Fangoria a recorrer España en su furgoneta. Y encima, las preguntas malas del test de actualidad no restaban! Vamos, que apruebo seguro. Iba tan sobrada, que cuando ya había escrito 4 folios por delante y por detrás (nada menos) me he dejado una pregunta sin hacer (como preguntaba lo mismo todo el rato, en realidad sí la he contestado, pero en vez de en la 4 lo he hecho en la 1), y he pasado de la pregunta de excelencia (total, si sobresaliente no puedo sacar, para qué la voy a hacer).

Además, cuando he salido del examen, me ha llamado José Ángel, alias Yosua, desde el trabajo, para decirme que habían salido por fin las notas de PEPA y tenía un 7'75, así que sumado a los ochos con algo de los parciales, tendré otro notable en las notas.

¿Qué más? a ver a ver... mmmm. Creo que por ahora ya está. Ahora tendría que ponerme a estudiar historia, pero me voy a comer con mi abuela y mi madre, y luego emiten el primer programa del Ven y cuéntame al que llevé invitados, dos de las cuales eran amigas de mi tía, así que tal vez me vaya con ellas a la cafetería a verlo... y luego estudiaré.

lunes, junio 04, 2007

¿No viene al caso?

Esta mañana estaba en clase de Teoría e Historia del Periodismo (THP), una asignatura realmente soporífera, muy aburrida y carente de interés para mí. Normalmente paso de preguntar nada porque no se me suele contestar lo que pretendo saber.
Pero hoy, de pronto, se me ha encendido la bombillita y he tenido curiosidad por algo, una cuestión tal vez sin importancia, pero que me parecía muy interesante.
Explicaba la profesora que en 1992 España alcanzaba el nivel 100 de difusión de periódicos con el que la UNESCO marca el umbral entre países desarrollados y en vías de desarrollo.
-Perdone, ¿cómo se calcula el índice 100? ¿qué significa? ¿Tiene en cuenta la prensa en general, o sólo la de papel?
-¿Cómo quieres que yo lo sepa? La UNESCO utiliza una serie de operaciones que entienden ellos, pero eso ahora no viene al caso. Supongo que contará la que esté controlada por la OJD.
Dicho esto, he vuelto a poner en marcha lo que llamo el "brazo apuntador", que es cuando mi brazo coge apuntes por su cuenta, sin necesidad de que pasen antes por mis oídos y mi cabeza, y al rato, por fin ha terminado la clase.
Lo que yo quería saber era respecto a qué se establecía ese número, es decir, entre cuantas personas tocaban a esos 100 periódicos. También tenía curiosidad porque ella nos ha dicho que había disminuído en os últimos años, y yo iba a plantearle la posibilidad de que la gente leyera periódicos digitales en vez de impresos, lo que no significaba que no leyeran ningún periódico sino que no iban al quiosco a comprarlo.
Como no me ha contestado, ahora lo he buscado por mi cuenta y, si no me equivoco, el índice 100 significa que se difunden x periódicos por cada 1000 habitantes. Si x es igual o superior a 100 estamos ante un país desarrollado culturalmente en materia de prensa, y si es inferior, es subdesarrollado (yo prefiero decir que está en vías de desarrollo porque me parece un poco exagerado lo de subdesarrollado).
En 1999 la media europea era de 216'9, más de el doble que en España. También sé que durante el franquismo se engordaban las cifras facilitadas a la UNESCO para que pareciera que el desarrollo cultural era mayor.
Creo que realmente he aprendido más buscándolo por mi cuenta pero, como le he dicho a Silvia esta mañana, me parece muy fuerte que con la de años que llevará explicando el índice 100 me haya contestado que no lo sabe y que "eso ahora no viene al caso".







sábado, mayo 26, 2007

La promoción de la perfección


Como ya saben todos ustedes, ayer se graduó la 7ª promoción de Periodismo de la UCAM, promoción de la que mis amigas y yo formábamos parte. Claro, no podía ser de otra forma, ya que el 7 es el número de la perfección.
Una vez superados todos los "estreses" habidos y por haber (qué me pongo, qué me hago en el pelo, mierda, se me ha olvidado por completo el bolso y ahora no tengo ninguno que me pegue, joder, el que me han dejado es demasiado pequeño, ahora llego tarde, ahora tengo un coche atravesado en la puerta del garaje...) por fin llegué con el coche cargado de amigos a la universidad y empezó la tan esperada "exposición" ante todas las arpías, arpíos y sres. familiares, que por otra parte, tanto nos gusta a todos. Que si qué mona vas, me encanta tu vestido, llevas el pelo ideal, me recuerdas a Audrey Hepburn (claro claro, y qué más?)... Por regla general empiezo a desconfiar de mi aspecto cuando más de cinco personas me dicen lo bien que voy. Pero qué pijo! ayer llegué a un punto en que me lo creí. ¿Por qué no iba a ser verdad? Es más ¿qué importaba eso?
Allí estábamos las de siempre, con nuestras mejores galas y toda la ilusión del mundo. Además era verdad que íbamos todas muy bien, ¿para qué negarlo?
Después de hacernos unas cinco o seis...cientas fotos, tuvimos que ponernos la toga encima. Unas togas enoooooormes que picaban un montón, y con ellas ensayamos varias veces el "escalones arriba, escalones abajo".
A las 6 por fin empezó "el acto". Discurso de Arturo Merayo (muy emotivo, las primeras lloronas empezaron aquí [por supuesto yo no]. Luego imposición de becas,muy bonito también, con todo el mundo aplaudiendo y gritando "guapa, guapa", sobre todo Ludovica, que a jalear a la gente no hay quien le gane.
Luego dicurso de el padrino, José Mª García (que estuvo bien, pero me sobraron al menos 10 minutos), después el representante de los alumnos (con algún punto original, pero algo sosico para lo que todos esperábamos) y después el de Montoro (que me aburrió bastante), y por último el del presidente de la universidad, que fue extremadamente indignante, insultante, completamente fuera de lugar y vergonzoso (nuestras pobres familias se quedaron un poco estupefactos ante lo que oían, incluso algunos se salieron fuera). No voy a reproducir nada de lo que se dijo porque ni siquiera se merece que le dedique ese esfuerzo. Lo único que diré es que me pasé todo el discurso tramando planes para lograr que me echaran de allí, contando ángeles de la cúpula o cantando mentalmente el Aserejé.
Después, cuando por fin terminó el suplicio, cantamos el Gaudeamus y nos fuimos. Pero luego volvimos a entrar a hacernos más fotos y luego ya nos fuimos con nuestra familia. Las presentaciones,Fulanita, éste es Menganito, Menganito, ésta es Fulanita y luego a cenar!!
Tuve una suerte tremenda con mis compañeros de mesa, y la noche nos sirvió para planear nuestra cena alternativa exclusiva que tendrá lugar después del examen final de historia. Después baile, con unas canciones que nuestros padres habían bailado veinte años antes (Dancing Queen de ABBA, Stayin alive de los BeeGees, pero en una nueva versión, Self control (la de Soraya), Salta de Tequila (verdad?) y cosas por el estilo. El momentazo de la noche, una servidora bailando su canción favoritísima subida en una "plataforma" con la vicerrectora de comunicación audiovisual, las dos haciendo coreografía y todo. La de vídeos y fotos que tienen que estar circulando por las redes de messenger de toda la facultad!
A lo largo de la noche se sucedieron distintos momentos surrealistas que, al fin y al cabo, eran de esperar de la "promoción más surrealista", en palabras de una de nuestras queridas secretarias.
A las 3 y media nos fuimos a seguir a un cutrelux llamado Doble o nada, en el Zig Zag, que tenían la música más garrulator del mundo. Además de eso, era muy vieja en su mayoría; con decir que nos pusieron Saturday Night, aquel exitazo el verano del 94...
Llegué a mi casa a las 6, y entonces me puse a ver las fotos de la cámara, y a terminarme Wicked de una vez por todas, que ya estaba bien. Total, que eran las 6 y media cuando caí rendida en la cama.
A las 8:30 pitó el despertador, que había olvidado apagar por la mañana, pero después de buscar el móvil (se entiende que era el despertador del móvil) por toda la habitación y jurarle venganza, me volví a acostar.
A las 9:30 me despertó mi madre para irnos a la playa.
Ahora son las 23:08. Eso quiere decir que de las últimas 48 horas llevo despierta más de 38, así que me sé de una que se pira. Hasta mañana!!