martes, octubre 16, 2007

¿Reflexiones? pre-cumple

Faltan dos días para mi cumpleaños. Os lo digo como información porque no creo que finalmente haya fiesta. Y es que entre la gripe, la universidad, los exámenes, las prácticas, los viajes de fin de semana y demás, ya hay demasiadas bajas. Bajas que, la verdad, me tocan bastante las narices.
He pensado que tal vez lo mejor sería tirar por tierra mi planecillo y no celebrarlo, y así cualquier celebración espontánea será todo un acontecimiento. Pero por otra parte me da pena, porque será la única vez en la vida que cumpla 22 años.
Pero por otra parte (otra más), tampoco debería hacerme falta nadie que esté demasiado ocupado para venir. Pero por otra parte (la última ya), son mis amigos.
Bueno, pero vamos a dejarlo, porque el día ha sido bastante bueno. Será porque he soplado unas mil veces mi flautilla-conejo de la suerte, recién llegada de México. Eso, unido a que estoy encantada con mi nuevo puesto de guionista, que me permite dormir por las noches y soñar con otra cosa que no sea mi jefa metiéndome prisa para conseguir invitados. En serio, es tan genial que me cuesta trabajo creérmelo. De verdad. Todavía hay veces que sin darme cuenta me entra un nosequé de pensar que voy mal de tiempo, que no tengo un buen tema, que se me ha olvidado llamar a alguien y cosas por el estilo, pero enseguida vuelvo a la realidad (¡¡bendita realidad!!), y el nosequé desaparece.
Además, ver los programas desde control es más divertido, porque puedes hacer comentarios sin que el regidor se enfade, y gastarle bromas a la presentadora por el pinganillo (aunque todavía no me dejan tocar el botón del pinganillo, pero algún día la jefa se despistará y hablaré por él, jajaja).

miércoles, octubre 10, 2007

It's raining chairs

La semana pasada Murcia estaba llena de obras de "arte". Como de costumbre, de AlterArte lo que más me gustó fue el nombre, aunque yo le hubiera puesto EnterArte (no recuerdo por qué, pero sí sé que se lo comenté a Ludovica o a María).

El caso es que la mayoría de cosas que vimos no eran más que tomaduras de pelo, es decir, montones de escombros y muebles rotos tirados en medio de la plaza de los Apóstoles no me parece arte, sino algo que un señor de Ingeniería Urbana va a tardar horas en barrer. Tampoco me gustó el cubo de palés de Cardenal Belluga. Sin embargo, me pareció algo más interesante unos cartelitos que representaban a personas con miedo a algo.
Lo único que sí me pareció divertido y original, aunque tampoco entra en mi idea de arte, era lo que había en la plaza de la Cruz, o Hernández Amores.

domingo, octubre 07, 2007

Proyectos de algo

Proyectos, proyectos y más proyectos. Eso es lo único que me llevo a mi casa al terminar el día.
El proyecto de cambiar en el trabajo, el proyecto de hacerlo mejor cada día, el proyecto de andar más, de sonreír más, de leer más, de estudiar más, de salir más con mis amigas, de viajar, de hablar claro, de decírselo, de no guardarme nada, de olvidarle, de no quejarme, de cambiar, de no ir demasiado deprisa, de no ir demasiado despacio.
A pesar de ser lo único que me llevo, cada día me pesan más.

lunes, octubre 01, 2007

Groupie de Alaska


Fangoria en cartel, no hacía falta más.

Entramos a trabajar poco antes de las 10 de la mañana y abandonamos la tele algo después de las 9 de la noche. El aire helado se nos colaba por la ropa de verano, no habíamos comido nada desde las 2, estábamos cansados, y nos esperaba un viaje de tres cuartos de hora por una carretera por la que yo no había conducido nunca.

Pero a cabezonería no nos gana nadie. Mira Yosua, le dije, hay luna de concierto. Una lunaza enoooorme salía por detrás del Puerto de la Cadena, anticipo de una noche genial.

Llegamos a Cartagena a las sobre las 10, hora a la que empezaba el concierto. Confiábamos ciegamente en que Fangoria saldría detrás de un tal Humano y de OBK, así que aprovechamos para meternos a cenar en el primer sitio con aseo que encontramos, un Telepizza tranquilito que, a los dos minutos, estaba abarrotado de adolescentes celebrando las fiestas de Cartagena y algún cumpleaños.

Las indicaciones para llegar al lugar del concierto eran sencillas: sigues esta avenida, haces la rotonda en la Plaza de España y todo pabajo pabajo hasta el puerto.

Seguimos la avenida y llegamos a la plaza, que estaba cortada por un desfile cutrecillo de Cartagineses y Romanos, así que dejamos el coche en un párking, pensando que habíamos tenido la idea más brillante de nuestra vida. Como de costumbre, ólvidé mirar el número de la plaza de aparcamiento.

Después de andar media hora larga por la orilla de todo lo que es la Cartagena naval, a oscuras y por paseos desiertos, vimos las luces del concierto. Lo que se escuchaba no era Alaska, menos mal. El caso es que el descampado del concierto estaba en alto. ¿Por dónde se sube?

Horas después, al terminar el concierto, vimos que había una escalera preciosa, nueva e iluminada, pero en ese momento nosotros subimos por una guarida de yonquis, oscura, húmeda y con demasiados restos humanos.

En el concierto encontramos a una compañera de clase (bueno, habíamos quedado con ella) y con su prima, una chica que sentía la extraña necesidad de conocer a TODO el mundo que había allí. De vez en cuando se perdía de vista, y aparecía con dos o tres personas: Yosua, Paloma y María, éste es nosequién. Y nosotros venga a dar besos a medio universo. Un chico y una chica de los que trajo, muy simpáticos ellos, trabajaban en ir a las fiestas que hacía Amstel, para ver si la gente se lo pasaba bien. Cuando salió Alaska al escenario, directamente alucinaban con nosotros.
Tengo que reconocer que somos unos fans de los que gritan con ganas, hacen las coreografías y se saben las letras. Vamos, de esos de los que te mueres de risa nada más verlos.

Para este concierto cometí la genialidad de no llevarme mis zapatos del Mago de Oz, porque presentía que el suelo sería de tierra (acerté!!!), así que no iba dando la nota, pero para el próximo, me pongo en primera fila con el tío de la peluca naranja, que es el mismo del concierto de este verano.

Por suerte mi amiga y su prima nos acercaron en coche hasta el aparcamiento, aunque íbamos bastante apretados los cuatro en un c2 con una silla de bebé. Eran las tres y algo cuando entramos al párking, y descubrimos que habíamos perdido el coche. Allí vimos a una panda de tíos súper raros, así que por tercera vezaquella noche, Yosua y yo temimos por nuestra integridad física. Juro que uno de ellos era como el Ken de la Barbie pero con un poco más de músculo y el pelo por los hombros; el mismo color de piel marrón antinatural, los mismos piratas blancos y la misma camiseta de tirantes amarilla que acostumbra a llevar el muñeco.

Diez minutos más tarde, encontramos el coche. Cuando cruzamos Alcantarilla para dejarle, pasamos frente a la casa de una compañera que no nos cae muy bien, y propuse tocarle un rato el timbre, pero cuando casi había convencido a Yosua nos dimos cuenta de que no sabíamos exactamente cuál era su casa y, ante la negativa de tocar los dos que teníamos en duda, lo dejé en su casa y me fui a la mía.
A las 4 y 30 caí rendida en la cama, a las 8 me despertó mi hermana a gritos para que le firmara un papel, y a las 10 estaba otra vez trabajando.
Es duro se groupie de Alaska, pero merece la pena.

viernes, septiembre 28, 2007

Historia de un atropello frustrado

Aunque prometí que escribiría el siguiente post sobre comidas raras, y ayer decidí que escribiría sobre el conciertazo de ayer, la actualidad manda.

Dicen que cuando estás a punto de morir toda tu vida pasa por delante de tus ojos. Es una leyenda urbana tan falsa como otra cualquiera.
He estado a punto de morirme muchas veces, pero de todos es sabido (al menos la gente más próxima a mí) que mi ángel de la guarda trabaja mejor que nadie y me ha librado de toda clase de accidentes.
En todas esas veces que he estado a punto de morir (o de sufrir un accidente importante) nunca, y digo nunca, se me ha pasado nada revelador por delante.
Recuerdo una vez, en mi antigua casa, que di un pequeño resbalón en la bañera estando arrodillada. Sólo quedó en un susto y conseguí mantenerme sobre las rodillas; por curiosidad, calculé mi trayectoria, y mi sien derecha hubiera ido a parar directamente sobre el grifo.
En aquella ocasión no vi nada.

El verano pasado, cuando trabajaba en la radio, tuve un accidente bastante estúpido y muy peligroso, pero lo único que se pasaba por mi cabeza era mala leche porque nadie se daba cuenta de que me estaba muriendo.

Hace unos 10 minutos, iba yo andando tranquilamente por la calle y el peligro ha vuelto a acecharme. Venía de casa de mi abuela con una caja de galletas bajo el brazo. En el camino hacia aquí hay un cruce pequeño, de un carril, con dos pasos de peatones sin semáforo. La visibilidad era perfecta: no había coches mal aparcados, las farolas no estaban fundidas... Un tío con un coche negro venía a toda velocidad por mi derecha. Aunque tenía yo la prioridad, acostumbro a no fiarme de los coches, así que me he parado unas décimas de segundo. Él ha hecho amago de frenar ante el cruce, he dado por hecho que me había visto y que pararía, pero el tío ha mirado a su derecha y ha pegado un acelerón.
El aire que arrastraba su coche me ha movido la falda, lo he sentido en la pierna, frío, anticipando un gran dolor. No había entrañables imágenes de la infancia, frases lapidarias ni nada por el estilo. Sólo se me ha pasado por la cabeza que el muy cabrón me iba a atropellar.
Desgraciadamente, hay veces que mi mente y mi boca van por caminos distintos, y sólo he podido gritar un absurdo "¡oiga!".
El muy cabrón ha parado a escasos centímetros de mi pierna, mientras la gente se llevaba las manos a la boca; ha hecho una horrible mueca parecida a una sonrisa y me ha dicho con gestos que estaba mirando a su derecha.
Entonces, si me atropella, me parte la pierna y me arrastra varios metros, ¿tengo que disculparle porque el pobrecillo ha acelerado y se le ha olvidado mirar hacia delante?

Os dejo un cutre-croquis de mi atropello.



domingo, septiembre 16, 2007

El post de la torilla

Esto, señoras y señores, es un pincho de tortilla. Tortilla de patatas.
Ludovica y yo descubrimos ayer un lugar que ya conocíamos de toda la vida: Los Zagales. Los Zagales es una tasca que hay cerquita de la Catedral, donde si te lo montas bien te puedes hinchar a comer por cuatro duros. Llegar allí es muy fácil:
Quedar con Ludovica, aparcar el coche, ir hacia el centro, mirar zapatos que no podemos comprar (¡ni queremos!), entrar en El Corte Inglés y mirar toallas negras con letras naranjas (tomando nota para una posible lista de bodas de vete a saber quién -jeje-), colchones varios, y otra vez para abajo, ropa, más zapatos (¡que no nos gustan, no insistan más!)...
Luego hay que pasar por Alfonso X, entrar a una heladería, sentarse y salir sin pedir nada. Depués pasar por Trapería y entrar a ver (y oler) colonias, luego andar varios metros hacia un cajero, y después desandarlos porque nos hemos pasado de largo.
Decidir ir al lugar en cuestión (hablábamos de Los Zagales, recuerdan?) y, en otro despiste, coger el camino más largo (vamos, por donde no es).
Finalmente llegar (¡por fin!).
La descripción de jornadas gastronómicas se le da mejor a Ludovica, así que esperen impacientes la segunda parte aquí, próximamente en sus pantallas.

jueves, septiembre 13, 2007

A la feria (2ª parte)


Aquí estoy montada en el látigo con mi primo y mi prima.
El año pasado, en un ataque histérico ante la proximidad de la feria de septiembre escribí esto.
Este año, en parte por mi dejadez natural y parte por falta de tiempo, se me ha hecho un poco más tarde para contar la experiencia festera, pero eso tiene ventajas para ustedes señores lectores. La ventaja es que se han ahorrado la entrada histérica de antes de ir, y la entrada de enfado cuando los planes salen mal. A cambio se quedan con la entrada de "recuerdo que fui a la feria tal día...".
Este año me monté en lo que me dió la gana sin reparar en gastos. ¿Que vamos al gusano loco? ¡Pues al gusano! ¿A la noria? ¡Guay, a la noria! ¿Algodón dulce, patatas fritas? ¡Pues que rule para todos!
En fin... Hay tantas cosas que contar este mes... Tengo vídeos, fotos y de todo, pero por el momento corto y cambio porque estoy malísima, porque he trabajado 10 horas y media, porque es tarde, porquetengo sueño, y porque Gatsby me espera en la mesilla.

martes, septiembre 04, 2007

...y 100

Entrada número 100 señores y señoritas. Quién lo iba a decir hace un año y pico, cuando me peleaba con el ordenador de clase para intenta abrir "La Posada de Jamaica", que en su segunda versión se quedó con "El desván del lector".
Cien post en los que me habéis soportado estoicamente mis neuras, mis ocurrencias, mis chorradas varias, mis repentinas crisis existenciales en las que todo parecía súper difícil... En fin, gracias y a otra cosa.


Hoy he firmado el contrato. Es por obra y servicio (mientras dure el programa) y durante dos meses de prueba, lo que me viene que ni pintado para cuando me marche a primeros de año de vuelta a la universidad. No está nada mal para empezar, la verdad.

El palo ha venido cuando he visto lo que iba a cobrar (que es una pequeña fortuna, teniendo en cuenta que me dan de comer), y unos segundos después, me han dicho en lo que se me iba a quedar.
¿¿Por qué?? ¿¿Quién se va a quedar con mi dinero??
Con que para eso querían que me afiliara a la Seguridad Social, verdad?


Y todo el mundo diciendo: Eso es para la pensión, cuando te jubiles.

¿Pero por qué? Si para dos meses, mejor que me lo den y ya me lo gasto yo!!!! ¿Será posible?


Total, que llevo toda la tarde calculando todas las cosas que no me puedo comprar con ese dinero que me va a costar tantas horas de trabajo y que no voy a ver hasta dentro de 50 años (y gracias). Una cosa lleva a la otra, y se me ha ocurrido que podría apuntarme al paro cuando deje la tele. Entonces mi madre me ha dicho que si me apunto al paro me obligarán a trabajar, y he pensado que tal vez podría apuntarme al paro sólo hasta recuperar lo que me van a quitar.

Luego me ha dado pereza y he dejado de planear artimañas para estafar al Estado. Mañana será otro día.

Y de propina, una foto del verano.

sábado, septiembre 01, 2007

Este año no hay vacaciones de septiembre

A petición de mis queridos lectores (jejeje) regreso de mi pequeño retiro postvacacionero, durante el que no he tenido ganas de escribir. Corrijo, ganas sí, muchísimas, pero pocas oportunidades de hacerlo, debido en parte a mi bajísima tensión, que me tiene durmiendo todo el tiempo que no paso trabajando.
Por fin he vuelto a trabajar. Me costó un poco, pero ya estoy otra vez en todo lo mío. Lo único es que ha sido una semana bastante agotadora e intensa en cuanto a cuestiones laborales se refiere, sobre todo por el hecho de que el viernes dejé de ser becaria, y he tenido que solucionar cosas del contrato y demás.
Tuve que poner buena cara cuando me dijeron que me quedaba en el Ven y cuéntame, cuando yo esperaba que me llevaran al programa nuevo (algo que llevaban todo el mes diciéndome), tuve que pelearme con una compañera porque se quería quedar con mi sitio... Y entre medias he elaborado complejos planes de evacuación para quitarnos de encima a un tío súper pesado que nos acosa un poco en la redacción (sobre todo a la hora de comer), también he adquirido mi número de afiliación a la Seguridad Social, he utilizado el papelito ese que me dieron como resguardo del título, he ayudado a un compañero nuevo a encontrar piso, he salido a grabar a la calle (¡por fin!)... Vamos, lo que es una semana completita.
Ya es septiembre otra vez. Ahora toca dejar todo a un lado y disfrutar de las fiestas (y la feria). Pero ese es otro capítulo.

viernes, agosto 17, 2007

Vuelvo enseguida

Señores, esta rodríguez se va de vacaciones hasta el lunes 27. Nos vemos!!

martes, agosto 14, 2007

Conociendo a If

Ayer por fin tuve el gusto de conocer a If y a su V.
Conozco muy poco a V pero me pareció una persona muy inteligente y de trato bastante agradable.

De If sólo puedo decir que es genial, muy simpática, y una tía dicharachera. Yo estaba un poco como ausente, por el cansancio y el calor, además de los nervios, claro. Pero de vez en cuando volvía a tierra y decía “¡no me lo puedo creer, si es If!”.

Lo primero de todo, un “encantada”, un par de besos, un “¿qué tal?”, un intercambio de regalos, un “éste es mi barrio, vivo por allí”, etc., y echamos a andar hacia el centro.
Como Murcia es muy pequeña y ya habían visto la catedral, había poco más que hacer, así que les enseñé el teatro Romea por fuera (le sorprendió que fuera rosa), el Palacio Almudí por fuera, el Mercado de Verónicas por fuera, los puentes, el río, la sardina gigante, el Ayuntamiento (que también es rosa), la Glorieta, y todas esas callejuelas del centro que tanto me gustan, o sea, Sol, Jabonerías, Sociedad, Platería…
Mientras, les iba diciendo: “Aquí había nosequé, pero lo tiraron, aquí había un nosecuantos pero también lo tiraron”.

Hicimos una parada en Santo Domingo a tomar helados hasta hartarnos, y allí probó la horchata de almendras, que por lo visto en Zaragoza no tienen.
Como de probar se trataba, fuimos a Bonache a por pasteles de carne y pasteles de cierva, que para el que no los conozca, sólo puedo decirle que tienen un sabor indescriptible y raro; es una mezcla de dulce, agrio y salado; te gusta o no te gusta, no hay término medio. A ver si escribe pronto y cuenta qué le parecieron a ella.

Estuvimos hablando un rato sobre cualquier cosa, como si salir juntas fuera algo que hiciéramos todos los días. También de libros, sobre todo de Harry Potter, y comentamos la mutua aversión hacia Harry y la admiración hacia Snape, uno de los supuestos malos. A veces me daba la sensación de hablar conmigo misma, no sé, una sensación rara pero agradable.

Luego vino la despedida, una despedida como si nos fuéramos a ver el día siguiente, cuando lo cierto es que tal vez no volvamos a vernos nunca. Aunque la verdad es que espero que eso no pase.

domingo, agosto 12, 2007

Tal día un año

El viernes fui a recoger mi súper resguardo de 150 euros para que en dos años me manden a casa el título de licenciada. Es un simple papel, con el escudo de la universidad en relieve y algunas marcas de agua, pero eso, un simple papel. De todas formas tiene un nosequé que hace que en estos momentos sea uno de mis papeles favoritos.
Aproveché para charlar un rato con Leo, y contarle algo de mis días en la tele, que a día de hoy tienen un futuro bastante incierto.
A decir verdad, casi lo prefiero así; estoy en un momento de la vida, que seguramente no se vuelva a repetir, en que me da exactamente igual no saber qué voy a hacer el mes que viene, y eso resulta bastante emocionante.
Cuando llegué al trabajo, le eché un poco de morro y me fui al despacho de la directora de programas, la jefa súper jefa de todo, que se quedó a mi cuidado a mediados de la semana pasada, a falta de mi tutora y del director de mi programa, que están de vacaciones. Total, que como estos últimos días estaba allí casi de figurante en la redacción, le dije que si le daba igual que me fuera con alguien de otro programa a grabar a la playa.
La verdad es que esperaba que me dijera que sí, pero convencerla resultó mucho más fácil de lo que pensaba. Así que me fui con una chica de 3º de mi universidad y con el cámara a Los Alcázares a preguntarle a la gente qué iba a hacer el día de la Virgen. La respuesta fue unánime: ver la procesión marítima y comer arroz y conejo.
El lugar para hacer la encuesta fue idea mía: Playa del Espejo, justo en medio del chiringuito Las Gaviotas y el chiringuito Sierra de Cazorla, lugar donde estuvimos con la radio un par de semanas el año pasado. Eso por si teníamos que parar a tomarnos algo entre toma y toma.
Todo seguía exactamente igual: las viejecillas de debajo del árbol, esas que llegaban a las 9 y no se iban hasta que repartía los regalos a la una, seguían debajo del árbol como si no se hubieran levantado de allí en todo el año. También estaba la chica socorrista de la mala leche a la que entrevistamos un día, el chico guapísimo del chiringuito que me ponía las cocacolas, y el niño pesado de ese mismo chiringuito, que este año está todavía más aburrido y pesado que el año pasado. Al principio no se acordaba de mí, pero lo hizo en cuanto le nombré el día que vinieron los payasos, y sobre todo, el día que un coche gigante llegó al paseo marítimo y le hicimos fotos subido en él. Entonces ya me recordó como la chica que le daba balones y camisetas.
Luego seguimos la ruta hasta Los Narejos para hacer un reportaje de unos chicos que estaban aprendiendo a hacer vela, y también fue muy curioso y divertido.
Definitivamente, ese programa es mejor que el mío. O al menos a mí me gusta más.

lunes, agosto 06, 2007

Calor


Mi pobre cabeza derretida no alcanza a entender cómo es posible que haga tantísimo calor en el mundo.

Es la una menos cinco de la madrugada y debe hacer como 80º, de verdad.


Dicen que lo mejor para aguantar el calor es no pensar en él, algo muy útil hasta cierta temperatura. Cuando hace tanto calor como ahora, hay que pensar en nieve. Mucha mucha nieve, y mucho mucho frío.

Lo que voy a hacer esta noche es cerrar la habitación a cal y canto, enchufarme el aire acondicionado, y poner la música de Doctor Zhivago en el mp4 hasta quedarme dormida.


Por noches como ésta he decidido que lo segundo que haré cuando sea rica será comprarme una casa en Australia para irme a pasar los veranos, y así de paso aprender inglés. Decidido.

viernes, agosto 03, 2007

De vuelta a las andadas

Después de unos días lamentablemente fuera de circulación, vuelvo a las andadas.
Tal vez algún día publique algo que escribí el otro día cuando, incapaz de pronunciar una sola palabra, conseguí escribir unas líneas, pero antes tendrá que pasar algún tiempo, porque todavía está demasiado reciente y no me gustaría frivolizar con ello.
Hace un calor extremadamente agobiante y parece que me voy a derretir de un momento a otro.
Esta tarde me han pagado un trabajillo que hice esta primavera. Yo pretendía comprarme con eso una cámara de fotos para la graduación, pero al final me la compré hace un par de semanas. Lo bueno es que me pude gastar un poco más y me he comprado una que hace unas fotos geniales a pesar de mí.
Total, que he salido a dar una vueltecilla por el centro y he pillado unas ofertas muy buenas en películas, así que me he traído tres al precio de dos, además de una camiseta, una chaquetilla y un regalo de cumpleaños. Mañana, si salgo temprano del trabajo, iré a por libros, que ya toca.

miércoles, julio 25, 2007

Me voy a ver a Alaska

1984. Sale a la venta Deseo Carnal, LP que lleva, entre otras, la canción Ni tú ni nadie.
1985. Nazco yo. Mientras, sonaba de fondo Part Time Lover, de Stevie Wonder (que, por otra parte, no tiene nada que ver, pero me parece un dato bonito).
1988. Empiezo a entender el significado de expresiones como "mejor amigo", "canción favorita", "comida preferida" y cosas por el estilo, y decido que mi canción favorita será para siempre Ni tú ni nadie, y que la olla gitana no me gustaría jamás de los jamases. Ese año también decidí que viajaría a París algún día.

Escuchaba esta canción continuamente, ya que a mis padres y a mis tías también les gustaba mucho, y siempre iba con el disco gigante a cuestas. Luego estuve bastantes años sin escucharla (toda la transición del LP al CD), y casi se me olvidó que existía.

De pronto, una tarde de verano la escuché a través del patio de la playa y entonces todo volvió a ser como antes durante unos segundos.

A partir de ahí volvió a formar parte de mi vida, apareciendo siempre en los mejores momentos. Tanto es así, que incluso fue una de las canciones que sonaron en la fiesta de graduación.

Por fin, mañana a estas horas, estaré bailando como una loca y cantando a pleno pulmón en un concierto de Alaska.

¿Qué me pongo? Los zapatos ya los tengo, los más cantosos que he encontrado.

domingo, julio 22, 2007

Groupie de Miguel Bosé

Me cogí el autobús a las 19:15, dejando en la parada a mis padres y a mi perro. Con un nudo en la garganta me volvía a Murcia porque mi madre se quedaba allí esta semana y me mandaban en el autobús. Entre volverme sábado o volver domingo elegí sábado, porque Miguel Bosé daba un concierto en Lorquí, y mis tíos habían prometido llevarme.
4'10 cuesta ya el viajecito. Un viaje muy incómodo y desesperante, principalmente porque las piernas apenas me caben en el poco espacio que hay entre los asientos. A pesar de mis rezos y súplicas, una señora enorme prefirió sentarse a mi lado en vez de en cualquiera de los 15 asientos que quedaban libres, así que me metí como pude y me puse la mochila encima para no volcar el taper de comida (por cierto, ¡qué buenos son los tapers del chino!!).
Dimos mil vueltas por todos los pueblos del mundo y al llegar al Puerto de la Cadena estuvimos 10 minutos parados. La señora se agobió y empezó a echarse agua por encima mientras yo pensaba "por dios, como me salpique el agua que se ha tirado por la cabeza, me muero!!".
Luego hicimos ruta turística alrededor de la Arrixaca. Ahí es donde me tenía que haber bajado: en la parada del manicomio o en la parada del 26, me que deja en la puerta de mi casa. Pero no, pensé inocentemente que tardaría menos llegando a la estación y cogiendo el autobús allí.
Después de 10 minutos en la parada, una señora preguntó que por qué no nos íbamos. El autobusero entonces arrancó y cruzó la carretera y aparcó en otro sitio, de forma que ya no podíamos bajarnos. Allí estuvimos 20 minutos más. ¿Por qué? Porque no había llegado el relevo.
Mi señora arrancó como pudo el reposabrazos y salió hacia el conductor dispuesta a comérselo.
Le dijo lo que todos pensábamos: que no había puesto el aire, que los cochinos viajaban mejor, que era muy pequeño todo y que tenía poca vergüenza por no haber dicho que nos bajásemos en la parada del 26.
Finalmente, a las 21:40 pisé suelo firme después de dos horas y media para un trayecto de 40 minutos. Empapada de sudor(31º), recorrí la distancia hasta mi casa: prefería correr delante de los atracadores antes que coger otro autobús.
Dos horas más tarde, con 26º y una corriente tremenda (pedazo de invento el techo abierto de los coches), me dirijía dentro de un coche lleno de niños y con La Oreja de Van Gogh a todo volumen a ver a Miguel Bosé.

jueves, julio 12, 2007

Cobrar

Esta mañana me he llevado una alegría enorme al ver que por fin me habían pagado por trabajar. No es mucho, pero teniendo en cuenta aquello que podríamos llamar mi "paga de la semana", me hace un mundo.
La semanita ha sido la peor con diferencia desde que entré a trabajar. No con los compañeros, por supuesto, todos unidos frente a la adversidad. Pero ha sido realmente AGOTADORA. ¡Y eso que todavía queda todo un viernes!
Temas que no sirven,acumulación de trabajo, invitados que "se caen", otros que amenazan con demandar... Pero en las innumerables pausas y en las comidas siempre hay tiempo de conchabarse contra los superiores.

Hoy el día ha dado bastante de sí. Entre otras cosas, los becarios hemos descubierto unos camerinos que permanecen abiertos a la hora de la comida, y que están lo bastante escondidos como para ser el lugar perfecto donde echarse una siesta.

Después de trabajar nos hemos bajado al plató donde se graba el programa de Óscar Lozano a ver a Marta Sánchez en los ensayos. Tampoco hemos podido hacernos una foto con ella, porque cuando ha bajado del escenario la hemos perdido de vista, y seguramente estaría aguantando a los jefes, que venían cargados de discos. Pero al menos la hemos visto con ropa como del mercao y sin maquillar, y hemos podido comprobar en primera persona que los años pasan para todos y que es una persona como otra cualquiera.

Luego he comenzado la operación "asalto de tarjeta", que ha terminado por hoy con el siguiente resultado:

-Dos libros en el Fnac, para dos regalos de santo, que este mes va completito.

-La quinta temporada en dvd de Ally McBeal, que es algo que me prometí hace años: "En cuanto cobre el primer sueldo, me las compraré todas". No me las he comprado todas porque ya tenía los dvds originales de las dos primeras, y la 3ª y la 4ª no estaban. En fin, la María de 15 años descansa por fin.

-Un mp4 de 2gb con posibilidad de ampliar hasta 4 mediante tarjetas de memoria. Ahora mi mp3 de 512mb lo heredará mi padre, que para bajar a la playa le sobra.

-Próximamente caerá un reloj de pulsera y entradas para Fangoria, además de regalos varios para diversas personas de mi entorno.

Pdt.: Salvo imprevisto de mega súper ultimísima hora, acaban ustedes de leer un escrito de María González García, licenciada en Periodismo (vamos, que lo he aprobado todo según mis cálculos).

lunes, julio 09, 2007

O sea, qué fuerrrrte!

Todo empezó a las 6 menos cuarto de la mañana, cuando mi querida madre me despertó. ¿Por qué? Pues porque se le ocurrió que en la playa haría menos calor por la noche, así que quedamos en venir esta mañana temprano para trabajar. El resultado no ha sido el mejor, ya que hizo un calor terrible y no pude pegar ojo en las 5 horas que pasé acostada. Aquí habría dormido estupendamente con mi aire acondicionado.
A las 10 menos 20 he llegado al trabajo (temprano, como siempre), y me he llevado una alegría tremenda porque he visto que tenía un 6'5 en historia, y mi amigo Yosua un 6. A las 11 se han incorporado las Beas (Bena y otra Bea) a la redacción, que era su primer día en el "De la tierra al mar".
A las 10 y media hemos tenido la primera gran crisis porque a la jefa le parecía que el programa de la otra becaria era "flojito" (y eso que tenía 5 invitados), y teníamos que buscar más gente.
Media hora más tarde hemos tenido la segunda gran crisis porque uno de esos invitados "el plato fuerte", se había caído, vamos, que no venía.
Y unos minutos después hemos tenido la megacrisis televisiva, cuando se ha ido la luz y se ha perdido todo lo que tenían preparado para el informativo de mediodía, que hoy se ha emitido a las 15:00h.
He confirmado mis invitados, he hecho unos recados que me había dejado una compañera que se ha ido de vacaciones, y hemos bajado a comer. Yosua y yo estábamos un poco emocionados porque iba a venir a nuestro programa Fofito, el payaso de la tele. Durante el cigarro de después de comer (ese que nunca me fumo) ha aparecido el señor don payaso y su hija Mónica, y nos hemos llevado una desilusión tremenda ante lo que nos hemos encontrado. Nada nada, un tío muy tonto; peor para él, que se ha quedado sin hacerse una foto con los mejores becarios de la tele.
Luego ha tocado reunión de programa, que es un momento de la semana que odio profundamente, básicamente porque el resto del tiempo voy a mi ritmo y nadie me molesta. Los jefes de la tele son como jefes normales de trabajo normal, pero peores, porque no tienen alma, ni remordimientos, ni nada de nada. Sólo les importa el espectáculo.
Pues nada, le he echado narices (unas poquitas) y me he negado en redondo a hacer que un señor que lleva 16 meses viudo se pusiera a llorar en plató. "Que lo haga otro, yo no voy a hacer eso", he dicho.
Lo bueno es que no sé por qué extraña razón no le caigo muy mal a mi jefa, y hemos buscado una alternativa, así que mañana, el hombre llorará si le apetece llorar, no por algo que yo sepa y le haya contado al guionista para que meta el dedo en la yaga.
A todo esto, el autobús del público ha vuelto a fallar, así que me ha tocado otra vez meterme entre el público. DOS VECES (ya van tres-Ludovica habló de una tarde en el "Ven y cuéntame"-), y encima, en el segundo programa he tenido que hablar! Los muy cabrones que estaban en realización le iban diciendo a la presentadora que nos preguntara a nosotros, probrecillos redactores que no queríamos hablar en un programa tan sumamente horrible. ¡Por favor, que tengo madre! Madre, y una reputación (no muy buena, todo hay que decirlo) que me gustaría mantener. Además, si había un día en el que no me apetecía salir en la tele era hoy, que iba sin peinar, con ojeras de no haber dormido nada, y con una camiseta muy poco favorecedora. Vamos, que iba fatal.
Resultado: acabo de llegar a mi casa, después de 10 horas trabajando, he vuelto sin foto con Fofito, es más, por lo que a mí respecta, se puede ir a la porra, y he salido hablando por la tele en un programa sobre solteros (menos mal que no lo verá mucha gente porque la Bea se nos lleva la audiencia). Buf!

viernes, julio 06, 2007

Una carta, una fiesta y un examen

¿Cuánto tarda una carta en llegar desde Catellón hasta Murcia? Pues nada más y nada menos que 15 días.
Ya era raro que mi querida tía abuela tardara tanto en contestar; incluso llegué a preocuparme por su estado de salud, que no siempre es el mejor. Pero bueno, he llegado hace un rato de trabajar y ahí estaba, en el buzón, escondida tras una de esas horribles cartas del banco.
En unos días espero una carta-venganza de If, pero eso es otra historia.
Mi corresponsal en cuestión es la mujer de un tío de mi madre, gallega, que vive en Castellón. Es uno de los miembros de mi familia que más me quiere, y lo dice aunque sea en misa. Oye, si es verdad, ¿por qué no va a decirlo? Eso de "os quiero a todos por igual" es una tontería, y para ella soy la más guapa, la más simpática, la más lista y la que más va a triunfar en la vida.
Es una persona realmente entrañable, y tenemos una relación muy especial. Aunque podría contar con los dedos de las manos las veces que nos hemos visto (no siempre en las circunstancias más alegres) hay un gran vínculo entre las dos. Llevo escribiéndole por iniciativa propia desde hace 12 ó 13 años, y siempre siempre tiene buenas palabras para devolverme.
En persona es una señora de esas que dan auténticos abrazos de oso, y habla mucho. Muchísimo. Y me cuenta cosas de sitios a los que es muy probable que no vayamos nunca juntas, y me habla de lugares que tal vez nunca veré. Pero no cuesta ningún trabajo soñar con ese viaje prácticamente imposible en el que recorremos las calles de su pueblo gallego, paseamos por el jardín de su hija en Ciudad Real, o me baño en la playa que hay cerca de su casa. Y luego entramos en la tienda de chucherías que tenía, aunque la cerró hace años.
Siempre siempre confía en que elegiré el camino correcto, y se alegra muchísimo por cada pequeño progreso que hago. En fin... sus cartas son un subidón total de moral.
Por otra parte, una fiesta. La que nos vamos a pegar esta noche la gente más VIP de la clase. Habrá ausencias, como de costumbre, pero la creme de la creme estará picoteando en Los Zagales y de marcha por las tascas hasta que el cuerpo aguante. Porque nosotros lo valemos.
Y por último, y no por ello menos importante... ayer hice el último examen de mi vida como universitaria mindundi de 4º de Periodismo. Bueno, no tan mindundi, espero. Y espero que sea el último de 4º, porque parece que hay firmes expectativas de que todo se quede "atado y bien atado" en julio. Ya habrá noticias.

miércoles, julio 04, 2007

Un día estupendo

Leo se reía antes cuando se lo he dicho, pero es verdad. Tal vez la ha despistado mi cara de sufrimiento (por el calor y el examen de historia), el tic en el ojo (en realidad es por falta de vitamina A) y mi flequillo revuelto (por el calor también), pero ha sido un día estupendo.


Hay veces que te despiertas y, no sabes por qué, tienes la sensación de que va a ser un buen día. Hoy ha sido un día de esos.
Mi madre ha entrado a despedirse a las 7 menos cuarto, me he levatado a las 7, y a pesar de haber quedado con Raquel a las 8, la he esperado hasta y 37 (y gracias, porque justo cuando me iba, ha aparecido por la esquina).
A las 11 tenía un examen teórico de Información en Televisión, y a partir de las 2, cuando me tocara, el práctico. Y mañana, para completar, el de historia.
A las 10 más o menos, me he encontrado con Leo, que además de meterse conmigo un rato, me ha dicho que la del SOIL se equivocó, y que este año, en mi universidad, siguen con el plan antiguo y no es necesario pasar por un posgrado para acceder al doctorado. Le he hecho la contra un rato, pero inmediatamente después de que se hubiera ido, en lugar de volver a la biblio a estudiar el examen (que por cierto no llevaba especialmente bien), me he ido a buscar la información en internet.
Total, que al final he hablado con JC, el profe que lo organiza, y empezaría el doctorado en febrero.

Eso me viene que ni pintado porque ayer, el jefe del programa, nos llamó a los becarios a su despacho y nos preguntó qué íbamos a hacer con nuestra vida. "Trabajáis de putísima madre y os vamos a hacer contratos de redactores en septiembre".
Eso quiere decir 14 pagas de unos 1000 euros que, teniendo en cuenta que dispongo de 5 euros a la semana, es un lujazo para mí.
Le dije que no podía quedarme porque el máster empezaba en octubre y me ocuparía las tardes, pero ahora tal vez sí que pueda quedarme.

Por otra parte, el examen ha estado bastante fácil. Además ha quitado el práctico y lo ha cambiado por otra pregunta (elaboración de un reportje). Le he echado un poco de morro y he supuesto que me iba de gira con Fangoria a recorrer España en su furgoneta. Y encima, las preguntas malas del test de actualidad no restaban! Vamos, que apruebo seguro. Iba tan sobrada, que cuando ya había escrito 4 folios por delante y por detrás (nada menos) me he dejado una pregunta sin hacer (como preguntaba lo mismo todo el rato, en realidad sí la he contestado, pero en vez de en la 4 lo he hecho en la 1), y he pasado de la pregunta de excelencia (total, si sobresaliente no puedo sacar, para qué la voy a hacer).

Además, cuando he salido del examen, me ha llamado José Ángel, alias Yosua, desde el trabajo, para decirme que habían salido por fin las notas de PEPA y tenía un 7'75, así que sumado a los ochos con algo de los parciales, tendré otro notable en las notas.

¿Qué más? a ver a ver... mmmm. Creo que por ahora ya está. Ahora tendría que ponerme a estudiar historia, pero me voy a comer con mi abuela y mi madre, y luego emiten el primer programa del Ven y cuéntame al que llevé invitados, dos de las cuales eran amigas de mi tía, así que tal vez me vaya con ellas a la cafetería a verlo... y luego estudiaré.