martes, octubre 28, 2008

Los premios Café de Noche llegan al desván

Hace varios días que recuperé la conexión pero, en un intento de volverme responsable, he estado muy ocupada limpiando, ordenando, haciendo ejercicio y estudiando. Pero como he aprovechado lo del cambio de horario para levantarme una hora antes sin sufrir demasiado, espero poder dedicar un ratillo al blog estos días. Hoy, por ejemplo, he encendido el ordenador con la idea de un post revelador en la cabeza, pero antes de empezar he descubierto una grata sorpresa: por fin he ganado un premio!!

Así que de la mano de Ruth, los premios Café de Noche han llegado hasta nuestras/sus pantallas.

Así que para seguir con, en palabras de Ruth, "este ejemplo de simpatía y optimismo", tengo el honor de proponer a unos cuantos premiados:

Ruth: También lectora, y además una excelente escritora, algo que compagina con lo de ser estudiante de Periodismo. El premio le recae porque se lo merece. Tiene un blog estupendo en el que siempre hay momento para pararse a reflexionar sobre las cosas que ocurren a nuestro alrededor y a las que a veces no prestamos atención.

Ludovica: La pobre Ludovica ya no se encuentra entre nosotros; ahora está en un lugar mejor... porque es un pedazo de tránsfuga que se ha ido a vivir la vida a MadriZ. Ella y su blog se llevan este premio por hacerme soltar una carcajada de vez en cuando y demostrarme que nunca estaré tan mal de la cabeza como ella :P

Leo: Un cerebro fugado que ha prometido mil veces colgarnos las fotos de Colorado. O vemos fotos de EE.UU. o no te llevas el premio!!

Amelche: Ana se lleva el premio porque ella sí que sabe disfrutar de algo bonito cuando lo ve, ya sea un martillo heredado, la cima de una montaña o la página de un diario viejo.

Y por último, un premio compartido para Xnem, Metis e If. A X por las fotos, a Metis por lo que se le ocurre (y lo que se le ocurrirá cuando coja las vacaciones), y a If porque está de mudanza y eso es muy duro.

Y ahora paso el testigo a los premiados.

"Enhorabuena a los premiados. Si no os importa, los premiados deberíais otorgar los Premios Café de noche a todos los blogs que creáis oportunos y hacedlo con idea de extender el optimismo en la Red y dar a conocer un poco más este programa bloguero.Sólo tenéis que poner el trofeo al principio del post y enlazar (http://cafenoche.blogspot.com) a la frase "Premios Café de noche"."

martes, octubre 21, 2008

A salto de mata

Murcia, 21 de octubre de 2008


¡Hola! Un día más, sigo sin internet. Sinceramente, ya no recuerdo cómo era mi vida antes de cambiar el ordenador. En fin, aprovecho una pausa en mi lectura de Introducción a la psicología social para hablar sobre el cumpleaños.
De vez en cuando llega un momento en la vida en el que te paras y la analizas. Las últimas veces que lo he hecho, he descubierto que mi vida raya en el surrealismo. Por ejemplo, cuando miro mis regalos de cumpleaños: dos libros, un bolso, un cuadro de Audrey Hepburn, una caja para guardar cosas, unos pendientes, unos bambos, un cinturón, un monedero, un jabón de glicerina, unas chocolatinas de Halloween, una camiseta, un puzle de Anne Geddes, y… una peluca azul eléctrico, una tiara y un traje de bruja.
También es surrealista que se celebren tres cumpleaños en el Juanma la misma noche y que todo quisque se haga fotos con la peluca y la tiara. También lo es que lleguemos a un Pura vida abarrotado y que cojamos unos taburetes y nos sentemos en medio de la gente sin mesa ni nada, y que estemos allí tanto tiempo que casi seamos los últimos en irnos. O que Yosua llame a Lydia (que llevaba un par de horas durmiendo) para preguntarle el nombre de una que vimos y que iba a nuestra universidad y decía que se parecía a Penélope Cruz.
Más surrealista es que, entre todos los “niños en desarrollo” que había por las calles a las tres y pico de la madrugada, vea a mi primo Ginés comiendo pipas sentado con unos amigos en la puerta del cine Rex y me diga: “¿Te recoges ya?”, y yo le diga: “No, vamos a ir un momentito a un bar gay a llevarnos un abridor de Spirit de naranja que le gusta a Yosua, y que parece un pulsador de un programa de la tele”, y me diga: “¿De verdad? Luego me lo enseñas. ¡Ah! ¿Quieres pipas?”
Y ya el colmo del surrealismo es que Ludovica, Yosua y yo fuéramos al sitio en cuestión a por el falso pulsador, que, por cierto, no nos llevamos.

Pdt.: Hace más de una hora que terminé el post. Bajé a la biblio pero, cómo no!, internet no funcionaba. He llamado a mis primos pero como son como son, mi tío les ha puesto una clave para que no entren. El caso es que el post podía esperar, pero necesitaba conexión para renovar los libros de la biblioteca regional que, por cierto, deben tener un teléfono secreto sólo para emergencias porque ni sale en la guía, ni en las pegatinas de los libros, ni nada; vamos, que ni los del 11888 lo han encontrado. Así que he cogido mi ordenador y nos hemos venido de paseo a la biblio del Cuartel de Artillería y... por fin!!

viernes, octubre 17, 2008

Postdata desde la biblio

Murcia, 17 de octubre de 2008

Un día más, sigo sin conexión. Pero da igual, no es algo que me haga falta para sobrevivir.
Ni Raquel ni Ana han contestado el segundo mensaje, donde les decía el sitio y la hora seguros, así que por lo visto esta tarde me ahorraré dos meriendas. El que sí que viene luego a la cena es Yosua. ¡Qué peligro! Cada vez que salimos con él acabamos en algún sitio donde no deberíamos estar.
Ya es más de la una, así que os dejo, que mi abuela me ha invitado a comer y todavía tengo que subir a guardar el ordenador.
Hasta los 23 años!!
María.

Carta porque no tengo internet

Murcia, 16 de octubre de 2008

Queridos todos:
Os escribo de nuevo desde una especie de exilio, aunque esta vez no es playero. Tranquilos, sigo con vida; o al menos respiro, que no es poco. Hemos tenido unos problemillas con el ordenador y llevo un par de semanas desconectada pero, según mis cálculos, antes del 2009 seguramente tengamos conexión otra vez.
Sólo quedan dos días para mi cumple, y ya se me ha encendido el “aura del cumpleaños”. A principios de semana os habría explicado lo que es, pero ahora mismo no tengo ni ganas, ni tiempo. Los planes para este año son: una modesta merienda en la chocolatería Valor con las amigas del cole y Raquel si se digna a contestar el mensaje que le dejé; una cena en el Juanma con Bea y Ludovica (que viene desde Madriz), y Yosua si se digna a contestar el mensaje que le dejé; una comida familiar en la playa el sábado, porque mi madre no me deja invitar a nadie a la casa.
Ayer participé con mi primo y mi hermana en el maratón de Sexo en Nueva York del fnac y casi me llevo el premio. Al principio me cabreé mucho porque estuvo taaaan cerca que ya estaba haciendo planes de lo que tenía que quitar de la estantería para ponerlo, pero luego, cuando hablé con mi abuela, decidí crecer un poco y hacerle caso: “Si no te lo has llevado, es que no te tocaba llevártelo”. Esa tarde ella tampoco había tenido mucha suerte en el bingo. Pero también le vino bien, porque salieron 6 bingos de una, y eran tantas para repartirse el premio que al final se llevaron menos cosas que las que habían cantado línea. Otra vez será.
Un abrazo, María.

lunes, septiembre 29, 2008

Galería de "arte" XI (bis)


Siempre estoy diciendo cosas como "otro día hablaré de eso", "esa es otra historia que será contada en su momento", "haré una foto mejor" y cosas por el estilo.
Acabo de recoger el cuadro de la tienda porque es obligatorio enmarcarlo para el concurso y, para que no se diga, le he hecho unas mil fotos para ver si salía tal cual es en alguna; ésta es la mejor que he obtenido.

sábado, septiembre 27, 2008

Cada minuto nace un primo

Desde ayer por la mañana, mi primo y yo somos oficialmente parados. Es una situación que, entre otras cosas, da pie a una serie de reflexiones del tipo quiénes somos, adónde vamos, de dónde venimos. Por la tarde, paseando por la Gran Vía, descubrimos la gran verdad de nuestra vida:
-Fíjate, Ginés, ya somos parados, un número más en las estadísticas.
-Sí, dentro de un ordenador, convertidos en unos y ceros.
-Unos y ceros... ¿sólo somos eso?
-Ni siquiera somos divisibles.
-Sí, somos primos, como todo el mundo. Un montón de primos.

viernes, septiembre 19, 2008

Galería de "arte" XI


Señoras y señores, aquí tienen la undécima entrega de la galería.
Les presento lo que se ve desde mi ventana, recién salido de... dondequiera que salgan los cuadros; vamos, recién terminado.
La foto es bastante deficiente, aunque tampoco hay mucho más que ver. De todas formas, tengo que decir que es la primera vez que me esfuerzo tanto en un cuadro (me ha llevado tres días!), así que espero impaciente los elogios de todos mis fans. Es brooooomaaaaa.
Bueno, pues lo dicho: como el que iba a ser el nº 11 al final se quedó a medio y ahora forma parte del decorado del suelo de mi habitación, aquí tienen éste otro. A ver si mañana con más luz saco una fotografía mejor.

sábado, septiembre 13, 2008

A la feria (otra vez) 1ª parte: Los puntos en concierto

Llevamos más de una semana de Feria y todavía no he contado nada!!

Todo empezó el jueves pasado cuando bajaron a la Virgen, pero de eso hablaremos otro día. El sábado por la noche, de repente, casi sin darme cuenta, me vi metida, con mis tíos y mi prima, en un concierto de Los Puntos que había en mi barrio. No me preguntéis cómo, pero acabé en primera fila.
Pues resulta que Los Puntos no era un grupo de rock alternativo como yo pensaba en un primer momento, sino que era un grupo de los 60 (creo que es el único que no había oído jamás), que le encantaba a mi tía (siempre dice eso). Así que me puse con mi prima, que es como yo, y si no se sabe las canciones, también se las inventa, y al final pasamos buena noche.
Ya casi al final del concierto, cuando lo estábamos pasando genial mirando a un borracho mega-fan que había a nuestro lado y que pedía a gritos sus canciones favorias, tocaron uno de sus grandes éxitos: Pequeña María. Igual que habían hecho en otra canción con una guardia de seguridad llamada Ana, decidieron dedicarle la canción a una María, y preguntaron si había alguna en la primera fila.
En otra ocasión habría levantado la mano, pero la verdad es que hubiera preferido comerme una mano antes que hacerlo aquella noche. Pero claro, es lo que tiene ir a un concierto en tu barrio: antes de que pudiera darme cuenta, media docena de manos me señalaban (mis tíos, mi prima, la mujer de un primo de mi madre y su prima...), así que me dijeron lo que menos quería oír desde un escenario: Vamos, que no te dé vergüenza! No te escondas!!! Si eres muy guapa!!

¡Dios!!!!! Qué vergüenza!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

martes, septiembre 09, 2008

Persuasión

Decía If que este libro merecía tener un post en cada blog, así que escribiré el mío.
Compré mi primer ejemplar de Persuasión en agosto de 2006 en Cartagena, la tarde que fuimos a comprar, mi padre, mi hermana y yo, la Play Station con el dinero de un trabajo. Recuerdo que, mientras subíamos la rampa del garaje del corte inglés, le hablé a mi padre por primera vez de tesis doctorales. Luego fuimos a La Manga a dar una vuelta, y cuando volvimos a la casa, mi madre, que llevaba varios días trabajando en Murcia, había venido a vernos.
Una vez un amigo me preguntó de qué iba, y le dije:
Pues va de unos que se enamoran pero se separan porque alguien persuade a la chica para que lo haga, y al cabo de los años, cuando han perdido toda esperanza de volver a enamorarse, se vuelven a encontrar.
Y contestó lo mismo que Keanu Reeves en La casa del lago: ¿Y por qué te gusta?
Se me fueron las ganas de seguir hablando, porque no podía explicarle a alguien a quien no le gustaba leer nada en absoluto, toda la grandeza de una historia tan simple.
Persuasión es una historia sobre la esperanza, más que sobre el amor. Es la historia de una chica que sigue encerrada en su casa casi diez años después, con el mismo círculo de amistades, ninguneada por su padre y sus hermanas, que ve cómo el mundo avanza mientras los años pesan en su cara, intentando no pensar en lo que podía haber sido pero nunca fue. También es la historia de un hombre rechazado en su juventud por su pobre nivel social, que regresa convertido en un buen partido. Y es la historia de cómo se encuentran, intentan ignorarse (él, por despecho, ella, por vergüenza), y acaban rindiéndose ante lo inevitable.
Pues a mí sí me gusta. Me gusta porque cuando la leí este verano, tirada en la cama durante las siestas, volví al verano de 2006, cuando (tirada en la cama durante las siestas) soñaba con un reencuentro que nunca tuvo lugar (ni lo tendrá). Esa es la magia de libros como Persuasión, que son capaces de transportarte en el espacio y el tiempo, y de traerte a la mente antiguas sensaciones que se esfuman cuando cierras el libro.

sábado, septiembre 06, 2008

Visto y oído a pie de playa

La playita, el solecito, el aperitivo, el ruido de las olas, la inmensidad del Mediterráneo ante tus ojos... y la gente de la sombrilla cercana.
Siempre me ha llamado la atención que, con lo grandes que son las playas y con la cantidad de ellas que hay en el mundo, todos queramos ponernos en los mismos dos metros cuadrados.
Ante tanta proximidad, llega un momento que, aunque no quieras, acabas por escuchar cosas así:

Un señor resolviendo algún tipo de pasatiempo pregunta a sus dos compañeros de sombrilla:
-El minotauro qué es, ¿cuerpo de hombre y cabeza de toro?
-No, el minotauro es cabeza de hombre y cuerpo de toro.
-No no, yo creo que es cabeza de toro y cuerpo de toro.

Dos señoras que hacía un tiempo que no se veían:
-Nena, ¿y tú cómo estás?
-Hija, estas semanas he estado muy ocupada porque he empezado a ir al logopeda.
-¿Y cómo te va?
-¡Lo llevo muy bien! ¡¡Me está enseñando a respirar con el estómago!!
-¡Cómo por el estómago! ¿Por el ombligo?

Otras dos señoras, en la inevitable conversación sobre el estudio de los hijos:
-Hija, pues mi cría está fatal porque ha suspendido (nosequé).
-¡Qué pena!
-Sí, hija, es que claro, acostumbrada como estaba en el colegio a sacar todo sobresalientes, ahora lleva muy mal el nivel de la universidad.
-Claro, es que es una carrera muy sacrificá! Vamos, que no es Historia!!
-Pues claro, es muy difícil. Además le quedó por ná. Porque ella fue al examen y lo llevaba muy bien y cuando estaba haciéndolo le dio un ataque de ansiedad de los nervios y tuvo que dejarlo en blanco.
-¿Y por eso la han suspendido?

martes, septiembre 02, 2008

Money, money, money

Septiembre. Un momento del año tan bueno (o tan malo) como cualquier otro para sentarse a reflexionar sobre el futuro más próximo. Es hora de ponerse las pilas y buscar un trabajo. Sí, eso es. El dinero es el punto de partida de todo lo que quiero hacer. Si ya lo dijo ABBA:

All the things I could do
If I had a little money
It's a rich man's world

domingo, agosto 31, 2008

Carta desde aquí nº9

La Torre, 29 de julio (bis)

Queridos todos:
Ahora mismo empiezo a hacer las maletas, así que cuando leáis esto ya estaré en mi casa. Por fin se acaba el mes, y llegan las despedidas, los reencuentros, el contar anécdotas y enseñar las fotos del verano… y hacer y deshacer el equipaje.
Llegado a este punto es cuando me pregunto: ¿de verdad me hacían falta los seis pares de zapatos? ¿Y todos esos libros y apuntes? ¿Para qué me traje la guitarra? ¡¡Ni siquiera ha salido de la funda!! La armónica sí que la he sacado bastante pero, ¿por qué traje las dos? ¿Y las pinturas? ¡Si no compré ningún lienzo! ¿Todo esto va a caber en el coche?
De entrada, la guitarra y el maletín de las pinturas se van a quedar aquí una semana más; es lo que tiene vivir tan cerca, que dejo aquí lo que quiera, limpio allí la habitación cuando llegue, y me vuelvo a llevar los enredos cuando me venga bien. Dios mío, qué pereza!!!
Bueno, hasta aquí llega mi última carta. Me voy a recoger, que como vuelvan mis padres y vean todo tirado en la cama, me la gano. Bye!
Pdt.: Otro libro listo para comentar: Nieve en Venecia.
María.

Carta desde aquí nº8

La Torre, 22 de julio (bis)

Queridos:
Fui a la biblioteca, sí, pero, para variar, no funcionaba internet. Además, tampoco pude traerme el libro porque la bibliotecaria estaba vete a saber dónde, y después de esperar veinte minutos me fui.
La ladrona de libros está muy bien; es como El niño del pijama de rayas, pero bueno. O sea, que no se parece en nada.
He dejado el alemán, al menos hasta que vuelva a Murcia, porque ya me aprendí todo lo que había en el libro. “Volver a Murcia”, ¡¡qué ganas tengo!! La verdad es que allí vivo estupendamente. Menos mal que en una semana estoy allí.
El otro día me trajeron dos postales que tenía allí en el buzón (ya van tres); una de Amelche, que está en los Alpes, y le está lloviendo; la otra, de Xnem, que está en Dublín donde también llueve y hace frío. ¡¡Pero qué morro los dos!! Aquí está nublado pero no llueve, así que es peor, porque al mediodía hace mucha fosca. Pero por las noches duermo tapada, así que no me quejo. De lo que sí me quejo es de los puñeteros mosquitos, que me han picado en dos días todo lo que no me habían picado en todo el verano.
En fin, que voy a intentar una vez más conectarme y, si no se puede, ya abandono hasta que vuelva a mi casa.
María. 10:35

Carta desde aquí nº7

La Torre, 14 de agosto (bis)

Queridos todos:
Si tuviera que describir todos estos días con una sola palabra, sin duda sería “accidentados”.
Primero me cayó una lata de Spirit de limón en el pie derecho, y estuve varios días sin poder andar bien. Luego me quedé clavada en un cactus gigante que tenemos al pie de la escalera del porche. Ya he dicho mil veces que está en mal sitio, pero nada, ni caso. Lo peor es que mi hermana me estaba grabando en vídeo cuando pasó, así que mi dolor del momento ha quedado registrado para siempre. Después hizo un poco de aire una mañana en la playa, y la sombrilla me golpeó en la frente y me salió un chichón. También me quemé con la plancha de asar en la mano izquierda, y ahora tengo una cicatriz horrible. Espero que se vaya pronto.
Todo esto, además de varias migrañas y una infección en la boca que me tuvo con dolores y de mala leche al menos tres días completos, se suma a la última: un bocado del perro en el pie izquierdo, que escuece horrores cada vez que me meto en el agua salada.
Ya casi he terminado La ladrona de libros, así que voy a la biblioteca ahora mismo a coger Jane Eyre ya de una vez por todas. Apenas he tocado los libros que me traje de teoría de la comunicación, pero estoy aprendiendo algo de alemán, así que algo es algo.
Bueno, corto y cierro, que mi hermana me está metiendo prisa. Auf Wiedersehen!
María. 17:37

jueves, agosto 07, 2008

Carta desde aquí nº6

La Torre, 6 de julio (bis)

Jelouuu:
¿Cómo van las cosas? Acabo de volver de El Pilar y Internet sigue sin funcionar, así que esta tarde reanudaré la búsqueda del cibercafé perdido.
Ayer terminé Persuasión y empecé con La ladrona de libros. Persuasión sí que se merece un post para él sólo, pero será otro día, porque las cartas se están alargando demasiado.
Son las 10 y 22 de la mañana y enseguida nos vamos a bajar a la playa. ¿Qué pasará hoy? El otro día, en Cabo Roig, me mordió un pez en el culo, antes de ayer una ola se llevó la parte de arriba de mi bikini y anoche, a la una menos veinte, tuvimos un terremoto.
Hala, me voy.

Carta desde aquí nº5

El Pilar, 4 de julio (bis)

Hola:
Cagüenlaleche. Sigo sin poder conectarme. Jop. Digo, stop. Hoy he venido a hacerme el carnet, vamos, que me lo están haciendo y por eso no me he ido ya. Stop. Hay mucha gente, así que estoy en la sala de los niños sentada casi a ras del suelo. Stop.
La gente aquí es muy silenciosa. Es muy molesto. Stop. Voy a dejar de teclear porque creo que se están poniendo nerviosos.
María. 18:15
Pdt: 23:57 Pues es que internet no funcionaba, no era mi ordenador, así que por un lado bien, pero por otro me fastidia porque ahora tengo que buscar otro sitio para mirar el correo, porque las directoras de mi tesina se van a creer que paso de ellas.
Ayer me terminé Sexo en Nueva York, así que ya estoy dedicada por completo a Persuasión. Yo creo que mañana o pasado cae, y entonces volveré a la biblio a buscar Jane Eyre.
Hasta otra!!

Carta desde aquí nº4

El Pilar, 1 de julio (bis) de 2008


Querida gente:
Os estaréis preguntando qué narices es eso de julio bis. Pues bien, en más de una ocasión (y de cien) he manifestado mi deseo de que agosto desapareciera del calendario. ¿Y por qué no? Vivir aislada socialmente hace que puedas permitirte ese tipo de barbaridades, así que hoy comienza oficialmente el mes de julio bis.
Hoy os escribo desde la biblioteca. Había venido para publicar la carta de ayer pero no sé por qué, no va el servidor, así que nada. En condiciones normales me iría a mi casa y punto, pero tengo que esperar a que me recoja mi madre, que está en la Calle Mayor quejándose del horno nuevo. Así que nada, aquí, a hacer tiempo.
Tenía previsto hablar con la bibliotecaria para preguntarle cómo hacerme socia para poder llevarme Jane Eyre a mi casa (que ni siquiera sé si está), pero he pensado que mejor me quedo calladita y sin hacer mucho ruido. ¿Qué por qué?
Hoy es viernes, y recordad que los viernes por la tarde hay mercado. Pues bien, hay un puesto de patatas fritas que siempre se pone en la esquina de la biblio. Lleva un generador muy ruidoso, así que pone la música un poco alta. Hoy tocaba Chambao. Pues resulta que hay un señor, que es la primera vez que lo veo por aquí, y que va por el principio de un libro bastante gordo de Derecho (o sea, que empieza ahora las “vacaciones”), que ha salido a la calle a discutir con el de las patatas. Además, también ha compartido unas palabras con unos tíos que había sentados en la ventana y que estaban hablando todo el rato. No sé qué les habrá dicho porque a través de la cortina los veo pero no leo los labios, pero el caso es que se han ido y que la música ha desaparecido. Así que como el señor es un armario de tres puertas, la menda se va a estar callada esta tarde.


María. 19:20

Carta desde aquí nº3

Hola!! No era mi intención colgar cuatro cartas de golpe, pero es que he estado unos días fuera de red. Así que esta mañana, como estaba esperando un correo súper importante (que por cierto no me ha llegado), me he levantado a las 5 y media para venir a Murcia con mi madre (que venía a trabajar). Así que ahí van:
Pdt.: Muchos saludos a todos. X, gracias por la postal de NY; Manolo, espero esos vídeos!!; amelche, entonces vamos a Amaral en octubre?; Ludovica, contigo ya hablaré.


La Torre, 31 de julio de 2008

Queridos todos:
Las cosas aquí siguen como siempre. De vez en cuando pierdo la noción del tiempo pero suelo recuperarla pronto. De todas formas, tampoco importa tanto saber qué día es. Todavía me queda aquí demasiado tiempo para preocuparme por eso.
El sábado fue el santo de mi hermana pero, como trabajaba, lo celebramos el domingo. Vinieron mis tíos, mis primos, mi abuela y una amiga de mi abuela, pero para mí el día fue tan calamitoso como todos los años. Pero esa es otra historia.
El martes hice una visita relámpago a Murcia para recoger el permiso de conducir de mi hermana, así que aproveché para visitar un par de centros comerciales y comprar algunas cosas de primera necesidad: un sintonizador de tv para mi ordenador, la caja de Gato negro/Dragón rojo, y el libro de Sexo en Nueva York. En realidad iba buscando otro libro, que costaba como seis de éste, pero como no estaba, me di una vuelta por el Fnac y me lo encontré. ¡Cómo me gusta la globalización! En otro tiempo habría sido casi imposible encontrar un ejemplar, a pesar de que se edita en España desde hace siete años.
Mi tía nos invitó a comer, así que mi hermana cogió el coche desde la Nueva Condomina hasta su casa. Tengo que decir que ahora estoy mucho más segura de que no me voy a morir nunca. Superado ese viaje… superados todos. Una de dos: pasará mucho tiempo hasta que vuelva a subirme con ella, o me tendrá que dar mucho dinero. Pero por las buenas… ¡nop!
Por fin terminé (el sábado, creo) con La vieja sirena, de Sampedro (otro día os cuento), y nada más cerrarlo fui corriendo a la estantería a por otro, El cuento número trece, de Diane Setterfield, que lo acabo de terminar. Me ha gustado. He tomado algunas notas y volveré más adelante a él. Además, en algún momento de mi vida lo leeré otra vez porque quiero comprobar una cosa. Sólo hay una cosilla que no entiendo: catorce ediciones de un libro, y todavía se cuelan al menos tres fallos de tildes, dos de menos y una de más. No soy tan tiquismiquis como para que me quiten el sueño las dos primeras, pero la tilde de más cambia todo el sentido a una frase y me ha hecho volver atrás para enterarme de lo que ponía. Pero el libro está bien, seguro que os gusta.
¿Sabéis qué? Iba a ir ahora mismo a El Pilar, a la biblioteca, pero hace demasiado calor. Mañana, que terminan mis vacaciones, iré. 18:24h
María.

viernes, julio 25, 2008

Carta desde aquí nº2

La Torre, 25 de julio de 2008

Queridos:
Hoy estoy atacada de los nervios porque estoy viendo que no me va a dar tiempo de presentar la solicitud de beca. No tenía que haberme venido hasta que estuviera todo cerrado pero volví a meter la pata. De todas formas, a las 5, me iré corriendo otra vez a la biblio a ver si todavía puedo hacer algo. Lo malo es que como el plazo termina el lunes a las 2, poco más puedo hacer, con todo el finde por delante. ¿Por qué no cerrarán los plazos un viernes en vez de un lunes? En fin, sólo me queda rezar para que hagan una ampliación. ¡Qué fastidio! Llevo toda la semana rellenando formularios y más formularios para nada!! ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? ¿Por qué, por qué?
Dios, ¡y sólo son las cuatro menos cuarto! Y para colmo hace un calor horrible. Y ahora cuando coja el coche… ¡esta mañana me he quemado las manos con el volante y se me han despellejado! ¿Por qué no es invierno? ¿Por qué, por qué?
Todo esto es muy fastidioso. No he podido bajar a la playa desde el lunes, y ayer perdí prácticamente todo el día por culpa de una horrible jaqueca. De 6:24 a 23:30, nada menos que 17 horas de dolor insoportable y mareos. Aun así por la tarde me fui a la biblioteca más de una hora. ¡Creía que me moría del dolor a la vuelta!
Lo único bueno es que ya sólo me quedan 60 páginas del dichoso libro. Creo que mañana lo habré terminado. Ojalá. Creo que me está comiendo demasiado la cabeza. Por ejemplo, llevo varios días que sueño que lo leo! Lo malo es que me levanto cansada de tanto leer y, además, luego confundo la historia que he leído de verdad y la que he soñado!! Esto sí que es el colmo de la idiotez!!
¡Uf! Me acabo de acordar de que es viernes, así que esta tarde hay mercado en el pueblo. ¡¡Qué follón para aparcar!! Si al menos estuviera más cerca podría ir en bicicleta pero, con la que está cayendo, podría desintegrarme por el camino. Además, entonces, ¿cómo me llevo el ordenador? Jop.

Hasta otra, María.

jueves, julio 24, 2008

Carta desde aquí nº1

La Torre, miércoles 23 de julio de 2008
Queridos queridos:
Finalmente os escribo desde mi casa porque hacerlo en la biblio es un follón; ayer, por ejemplo, no me dejó entrar a blogger, así que, después de una hora y pico, me vine sin publicar.
Las cosas aquí siguen como siempre:
Sigo enfrascada en la lectura de un tochaco que me lleva de cabeza (¡sólo me quedan 200 páginas!), así que todavía no he empezado lo que se dice a estudiar (pero sí que he estado corrigiendo algunos apuntes y repasando lo que ya tenía hecho).
Aún no he aprendido a tocar la guitarra (francamente, no he visto el momento de sacarla de la funda), pero he progresado muchísimo con la armónica.
En cuanto a la convivencia vecinal, tuvo su gran momento el domingo a las 6:25 de la mañana, cuando me desperté con los gritos que mi madre y los vecinos de atrás se lanzaban. Resulta que el buen hombre se levantó para ir a trabajar, y su mujer y él no pensaron que podía molestarle a alguien que se salieran a hablar de la vida a su patio de detrás. Finalmente, el señor bombero determinó, muy enfadado, que cuando saliera de la casa, iba a pasarse por la nuestra para ver qué problema teníamos. Eso mis padres no lo oyeron desde el piso de arriba pero yo sí, porque estoy más cerca y, anulados los demás sentidos (o dormidos), tengo un oído finísimo. Así que impaciente, esperé en la cama casi media hora hasta que por fin se escuchó el timbre. ¿El timbre? No, UN timbre. Precisamente, el timbre de mis vecinos de la izquierda, que por primera vez en la vida deseaba que estuvieran en su casa. La pena era que no estaban, así que mientras me moría de risa en la cama, pensaba que me hubiera alegrado el verano entero ver la cara del bombero cuando el otro abriera la puerta (que encima es el que peor mala leche tiene de toda la calle). En fin, no se puede tener todo.

Pdt.: Tal vez alguien piense que el pobre se equivocó y ya está, que una equivocación la tiene cualquiera. Pero no. Sólo un tonto de remate confundiría una casa naranja (a mis padres les gusta decir color albero, pero no deja de ser naranja) de dos pisos y una azotea con una blanca de un piso y un desván.
María