miércoles, marzo 18, 2009

Me vooooooy


Nenes, mañana parto rumbo a Jaén, así que es posible que esté unos días desconectada. Digo que es posible, porque me llevaré el ordenador, ¡vaya si me lo voy a llevar! Con lo "divertido" que pinta el viaje, como para encima dejarme el ordenador en mi casa.

Tiene narices; la segunda vez en mi vida que salimos de puente, y tiene que ser a Jaén. En fin, voy a tratar de sacar la parte positiva del viaje. A lo mejor traigo buenas fotos...

viernes, marzo 13, 2009

Ahora no

Acabo de recibir carta de Xnem. Además de mandarme unas fotos muy chulas de una exposición, me pregunta si voy más relajada. ¡Relajada! ¡La relajación es un lujo que ni quiero ni puedo permitirme! Después de la pérdida de tiempo de la semana pasada, ésta he tenido que emplearme a fondo. Aun así, todavía se me han quedado muchas cosas a medio.
Hoy, por ejemplo, he salido de la universidad bastante cabreada porque después de toda la semana, he conseguido sólo cuatro artículos de todos los que había localizado. ¿Dónde voy a encontrarlos? ¡No puedo permitirme 30 o 40$ por un artículo!! Hay algunas revistas que tenemos en la universidad, pero parece que todo lo interesante estuviera en depósito (vaya! Acabo de acordarme que me he ido sin pedir una de las revistas; ahora tendré que pedirla el lunes L ). El problema del depósito es que hasta las dos de la tarde o así no bajan, así que tengo que esperar al día siguiente. Otro problema es que la universidad tardó bastante en suscribirse a las revistas útiles, así que aunque localice la revista, casi siempre me dicen: –No, sólo la tenemos desde 2006.
Ay, me debe de estar dando migraña porque casi no veo la pantalla.
Por donde iba, que entonces me dicen que están suscritos a la versión digital. ¡Bien! Así no tengo que fotocopiarlo!! Pues no, bien no, porque tampoco están suscritos antes del 2003 a casi nada. Y esa es otra, porque para entrar a la versión digital hay que introducir una clave, para lo que tengo que estar llamando todo el rato al señor de la hemeroteca, porque no me la dicen. Lo entiendo, pero no me pareció correcta la manera en que me lo dijo el otro señor de la hemeroteca ayer, cuando le pregunté cómo iba eso. Claro, luego se me ocurrió que, al precio que tiene la suscripción, una mala persona podría dedicarse a vender las claves por internet o a colgar los artículos en otro sitio. Ojalá encontrara a una mala persona de esas!!
Así que he salido de la universidad, como decía, bastante cabreada, porque vaya birria de Sociedad de la Información y del Conocimiento, si no te dejan acceder ni a la información ni al conocimiento. Así que nada, me voy a poner a producir un montón de conocimiento científico y luego me voy a dedicar a acceder a él yo sola. Pero eso sí, le daré resúmenes a todo el
mundo para que vean lo que tengo y que se fastidien.
Así no se puede estudiar!!!!
También he pasado por la secretaría de investigación para ver si me podían dar una cosa que les pedí ayer:
-Ah, pero no te llamó Fulanito?
-No. (La verdad es que no sé si les di mi teléfono o el de mi hermana, porque siempre los confundo, pero no han llamado. Seguro).
Entonces la señora de secretaría ha llamado al jefe que, como siempre, se acababa de ir, y en dos minutos tenía mi papel en la mano. El papel en cuestión es una fotocopia del resguardo de mi matrícula, que me hace falta para que en la Biblioteca Nacional me hagan el carnet de investigador. Sólo eso. Además, ya se lo expliqué ayer. Sólo lo pedía porque he perdido el resguardo de este año. Tengo todos desde que empecé la universidad, pero he perdido el de este año.
Total, que no, que no me relajo.

lunes, marzo 09, 2009

En busca del tiempo perdido

Me ha costado muchísimo sufrimiento y dolor pero, en contra de lo que empecé a temer más o menos el viernes, he podido superar otra gripe más. Bueno, eso si se la puede llamar sólo gripe! Me ha tenido UNA SEMANA COMPLETA totalmente fuera de juego.
Todo el mundo me decía que me lo tomara como un descanso. ¿Pero un descanso de qué, a cuénto de qué? ¡¡No quería descansar!! Además, si estar en la cama tan malamente es "descanso"... ¡no lo quiero!
Además, tenía un millón de cosas que hacer:
Tenía que arreglar unos papeles para un carnet de la Biblioteca Nacional y mandarlos a Madrid, para lo que antes tenía que arreglar el escáner y comprar tinta, tenía que mandarle una cosa a Ludovica por correo certificado, buscar un millón de artículos en la universidad, solucionar de una vez por todas lo de mi contraseña de la tarjeta de la UCAM, recoger los billetes del tren, dos charlas de Carmen Posadas y una conferencia muy importante, una cena, muy importante también, el viernes... y una serie larguísima de cosas que irían surgiendo a partir de mi trabajo realizado el lunes. Ah! también me llamaron para recoger un libro que tenía reservado desde hacía semanas en la Biblioteca Regional y que, por supuesto, ya no tengo.
Así que toda la semana perdida. No podía leer, no podía estudiar, ni ver la tele tranquilamente. Y tampoco podía dormir porque claro, los albañiles de la obra de abajo tenían que empezar a taladrar a las 8:12 todos los días para poder parar a las 10 y media a almorzar. Nada, un desastre.
Así que ayer, cuando amaneció un día absolutamente precioso, con cero nubes en el horizonte, nada de aire y 25º, me tiré a la calle y lo atrasé todo un día más.
Dentro de un rato saldré en busca del tiempo perdido.

viernes, febrero 27, 2009

¿Te acuerdas?

Mi antiguo cole cumple 50 años y esta mañana han hecho una jornada de puertas abiertas, así que nos hemos reunido unos cuantos y hemos estado toda la mañana recorriendo aquellos pasillos por los que salimos pegando botes hace ocho años.
Creo que es importante no perder todo el contacto con la gente del colegio, porque son los que te conocían cuando eras pequeño. Es decir, que aunque en esencia somos la misma persona, de vez en cuando hay que prestarle algo de atención a lo que fuimos.
Así que esta mañana, nada más subir la escalera, se ha dicho aquello de “¿Os acordáis? Aquí es donde a Pilar se le salió la rodilla”. Nunca podré olvidar ese día. Y viendo las fotos del viejo tobogán: “José Antonio López López se tiró de cabeza y se hizo una brecha en la frente”.
Hablando con una de las profesoras, Paco le ha dicho que no tendrían queja de nuestra promoción, comparándola con los niños de ahora, a lo que ella le ha contestado que cada curso tiene lo suyo. Ahí he agachado la cabeza y le he dado la razón. ¡Qué podía hacer! La verdad es que mis últimos años en el cole me comporté como una delincuente en potencia. María se portaba mejor que yo ;-) pero mi amiga Ana se acuerda de todo. Además, como nos vemos menos, podemos repetir siempre las mismas anécdotas. Sólo hay que decirle:

-Ana, ¿te acuerdas aquella vez que Elena trajo un bote de sangre artificial a clase, y yo me distraje pintándome el brazo, y Mª Eugenia me hizo salir a la pizarra y casi le da algo cuando me vio?
-Ana, ¿te acuerdas cuando pinté una bombilla en la pizarra y cada vez que el de física y química pasaba por delante hacíamos como que sonaba un pito?
-Ana, ¿te acuerdas cuando mi examen de física y química se puso a dar botes?
-Mira Ana, nuestro banco. ¿Te acuerdas cuando llegué con el abrigo gigante que me compró mi madre y nos metimos tres dentro? ¿Y cuando le hicimos creer a Sandra que Mariló tenía un hijo?
-¿Y cuando nos castigaban y nos mandaban a la biblioteca a copiar?
-Y mira, aquí hacíamos cola cuando nos tocaba vacuna, y aquí nos cambiamos de ropa cuando hicimos el baile de Grease.

¿Y el uniforme? ¡Eso sí que es un trauma en condiciones! Uno ha confesado que no se ha vuelto a poner un suéter granate. Yo, ni suéter ni nada; nada granate. Es más, tampoco he podido volver a ponerme una camisa blanca; sólo me he puesto una y fue para la orla de la universidad.
Hemos empezado a organizar una cena para el viernes. A ver si hay suerte y podemos seguir repitiendo las mismas viejas historias.

lunes, febrero 23, 2009

Un regalo inesperado

Cuando tenía 13 años empecé a escribir un diario, como todo el mundo. Hoy, excepcionalmente, lo he sacado de su escondite, abierto su cerradura de seguridad, y copiado algunos fragmentos, tal cual los escribí hace nueve años, con sus errores y todo.La ocasión lo merecía.
23 de junio de 2000 viernes por la tarde

Querido diario:
(…) Hoy he dado vacaciones y solo quedan 3 horas y 50 minutos para ver a Vonda.
(…) A las 12:30 ya estaba en mi casa y le he dado de comer al perro. Porque tenemos perro ¿sabes? Desde el miércoles por la mañana, pero no nos lo vamos a quedar.
En fin, Mercedes me ha dicho que no voy a repetir, lo cual quiere decir, que he suspendido dos o menos.
Estoy deseando ir a ver a Vonda Shepard, (…) me llevaré un boli y el librito del compact, pero solo por si las moscas, si hay una situación clara y evidente de pedirle un autógrafo (…).
Fdo.: María


24 de junio de 2000 sábado por la mañana

Querido diario:
(…) el concierto fue fabuloso, fantástico, (…), precioso, maravilloso… (…).
Cantó superbien, mejor que en el CD, tocó la guitarra, el piano, los teclados y los cascabeles, estuvo todo el rato moviéndose y gastando bromas, hasta habló un poco en español.
(…)
Hizo como si se fuera 2 veces, pero volvía y cantaba más canciones. La gente ya estaba de pie y la última vez que salió Vonda, dijo que bajáramos al pie del escenario, así que pude estar a unos cuatro metros de ella. (…)
Me encantó y pienso repetir cuando vuelva.
Fdo.: María

Postdatas nueve años después:
Evidentemente, nos quedamos con aquella cosa marrón que no hacía otra cosa que dormir, comer, llorar y mearse en el cuarto de baño, y le pusimos Pepe de nombre. Aquel año las notas fueron bastante malas, pero sólo suspendí matemáticas así que, por lo menos, no repetí curso.
Hoy

Dicho y hecho. Vonda Shepard ha venido una o dos veces más a España, pero no a Murcia, así que me he tenido que quedar con las ganas hasta que el domingo pasado, de casualidad, vi que volvía a San Javier, nueve larguísimos años después. Y allí que fuimos el sábado mi padre, mi hermana, mi tía, mi prima y yo, a ver a Vonda Shepard. Mismo lugar, distinto escenario. Esta vez, al ser invierno, fue en una carpa al lado del auditorio descubierto. Tenía menos capacidad, pero igualmente se llenó. El “problema”: a Vonda Shepard le gusta la gente cerca, cantando y bailando a su ritmo, y allí pusieron unas mesas reservadas al pie del escenario donde había gente comiendo bocadillos y bebiendo cubatas y, detrás, en sillas, el resto del público, es decir, los que se habían comprado la entrada. Eso, unido a que empezó cantando temas del disco nuevo, que muy pocos conocían, hizo que a las tres o cuatro canciones tuviera que jurar que después cantaría algo de Ally McBeal, pero que por favor, hiciéramos por lo menos palmas.
Por suerte, la mitad de la parte de atrás tenía las mismas ganas que yo de estar sentada, así que pronto nos fuimos yendo al pie del escenario a bailar y cantar. Y el que no vea, ¡¡que se levante y venga a bailar también!!
Al terminar, la mayoría de gente se fue y nos quedamos como unas treinta personas a que nos firmara algún disco. De estas personas, la mayoría se lo había comprado en la mesa del merchandising, pero yo llevaba toooodos mis discos conmigo. Así que cuando llegué se los enseñé (eran 5) por si no quería firmarlos todos, pero se alegró un montón al verlos, y allí que nos quedamos gastando bromas con el de seguridad, mi padre, mi tía, mi prima… y cuando ya iba por el último, va mi tía y suelta en su particular inglés: es tu fan namber guan!!!!!!
Y va Vonda Shepard, termina de firmar el quinto libreto y me pregunta: ¿tienes el nuevo álbum? Y le digo: No, todavía no (todo esto en inglés, claro). Y va y le dice algo al oído a la chica del merchandising… y me regala el disco!!!!!!!!
¿Cómo te quedas?
"Tob niet; het komt toch anders".

viernes, febrero 20, 2009

Revolutionary Road


Hace varios días terminé este magnífico libro. Genial, maravilloso, estupendo, fantástico. Me ha encantado.

Vía Revolucionaria es realmente bueno. No es en absoluto noño, ni sensiblero ni nada parecido. Es como un jarro de agua fría mientras duermes. Te golpea y te hace pararte a pensar. Posmodernismo en estado puro.


La historia: un matrimonio de los años cincuenta que discute mucho; un día deciden irse a París y dejan de discutir; surge algo y no se pueden ir, y las cosas vuelven a ir mal; una mañana van genial y luego termina el libro.

Yendo un poco más allá, son dos personas que viven en los años cincuenta, y un día se enfrentan a una tremenda crisis de sentido. ¿Por qué son como son? ¿Por qué hacen lo que hacen? ¿Por qué narices tienen que vivir bajos los mismos convencionalismos que el resto de la gente? ¿Por qué tienen que estar condenados a una existencia "irremediablemente vacía"?

¿Por qué van a renunciar a sus sueños, sólo porque la gente, la sociedad, establezca que son poco realistas?


Y yo me pregunto: ¿qué es realista? ¿QUIÉN DECIDE lo que es realista y lo que no? A veces me gustaría echarme a esa persona a la cara.


Ayer estaba leyendo Donde el corazón te lleve, y había un personaje que decía que creía en la existencia de algo superior (Dios) pero: "No puedo seguir los ritos -- me decía--, jamás frecuentaré un sitio de culto, nunca podré creer en los dogmas, en las historias que han inventado otros hombres como yo". Este personaje habla de la religión pero, ¿no son los convencionalismos sociales una especie de religión? ¿Algo que se han inventado los que ya han pasado por aquí?


Pdt.: La película también está muy bien.

viernes, febrero 13, 2009

A cuestas con la tele

Después de unos días tremendamente ocupada, tengo que decir con gran pesar que este post tampoco irá sobre indios ni samis. ¡No soy capaz de sacar tiempo!
Todo empezó... ¿cuándo empezó? No me acuerdo. El martes puede ser. El caso es que se rompió la tele.
Durante los últimos meses estaba llevando a cabo una sutil campaña de persuasión en mi casa, intentando que cuando desconectaran la tele analógica en septiembre, no pusiéramos el aparato de TDT. Total, para lo que hay que ver... me basta con las series de los canales de ONO: llegan antes las temporadas, puedo ver los capítulos en inglés si quiero, empiezan más temprano y tengo más tiempo para leer en la cama, y los repiten muchas veces a diferentes horas por si me los pierdo. Así, para qué voy a ver Antena3, por ejemplo, que, cuando quedan unos pocos capítulos para terminar la serie deciden quitarla, y mezclan treinta episodios en cinco??
Pero como a pesar de todo tengo un punto realista, en lo más profundo de mi ser admitía que acabaríamos enganchados a la TDT.
Otra cosa que se avecinaba era el tener que cambiar de televisor, porque llevaba unos meses parpadeando un poco de vez en cuando. Y cuando las teles parpadean, llega un momento que se apagan y ya no se encienden más. Pues, aunque todos rezábamos para que tardara mucho en romperse y poder prepararnos para comprar una nueva, se rompió. Ahora recuerdo que fue el lunes por la noche. Bueno, el caso es que se rompió y tuvimos que estudiar mucho para poder comprar otra, porque ahora no es como antes, que te ibas al Pryca y te echabas una tele en el carro. Ahora te juegas muchísimo dinero en un montón de letras indescifrables como MHP, Full HD 1080p, HDMI, TFT-LCD y otras historias. De todas formas, se supone que es algo que haces con tiempo y meditas durante varios días. Pero claro, cuando la tele se rompe de un día para otro, es un verdadero marrón. Marrón que por supuesto, me tocó a mí, algo que tuve que compaginar con todo lo que tengo que estudiar, mi trabajo de las tardes y aguantar a mi hermana, que estaba aquí hasta ayer.
Pero finalmente, después de mucho estrés, muchos cálculos y mucho preguntar en todas las tiendas de Murcia, esta mañana nos van a traer una súper tele para poder ver mis películas como dios manda.
Nota para el que se quiera comprar una tele (ya que está hecho el trabajo, vamos a compratirlo):
¿TFT-LCD o plasma?
El plasma se ve mucho mejor cuando la tele está en la tienda. Pero por lo visto el líquido que lleva dentro se va quemando, y los colores pierden intensidad. El plasma tiene una vida de 33.000 horas y el LCD de 66.000. Si hacemos cuentas, con la tele encendida 24 horas al día, el plasma te duraría 3'7 años. Pero claro, ¿quién tiene la tele puesta 24 horas al día? Nadie. Hacemos la cuenta con 6, que también me parece un disparate, pero es la media. Entonces te salen 15 años. Pues qué quieres que te diga, nuestra tele no ha durando tanto tiempo y era de tubo. Pero el plasma es más caro. Total, que nos quedamos con LCD, que ahora son también TFT y, combinado con el Full HD por lo visto se ve igual de bien.
Full HD 1080p
Hay algunas teles que te las quieren colar con "ready HD". Esas no se compran. ¿Por qué? Porque se ven igual de mal. Eso es por si luego ponéis un reproductor HD, que es otra historia. De momento, con el dvd normal se ve igual. Así que hay que elegir Full HD 1080p.
HDMI
Suele venir acompañado de un número (4HDMI, 3HDMI). Entre número y número te cuelan por lo menos 100 euros. ¿Qué es? Es como el euroconector de toda la vida, pero digital. ¿Para qué lo quiero ahora? para nada. ¿Necesito uno? Sí, pero con dos vas sobrado. Sí, pero ¿para qué sirve? Sirve porque el día de mañana habrá que comprar otro DVD y lo compraréis de alta definición (HD). Hay que cuidar el dvd al máximo porque ahora es un momento malísimo para que se rompa. Porque, qué compras, ¿un DH-DVD o un Blue Ray? Pues no se sabe, porque en cualquier momento uno de los dos formatos se hunde y ahí te quedas, con tus películas, que no sirven para nada. En cualquier caso, haría falta un HDMI para el dvd, otro para la consola (play 3, por ejemplo), y ya está.
Pulgadas
Las pulgadas miden el diagonal de la pantalla, y una pulgada es igual a unos 2cm. Así que 42" es más de un metro de tv. Cuanto más grande sea la pantalla, más lejos hay que estar para que se vea bien así que, además de que quepa en el mueble, hay que tener un salón muy grande. ¿Por qué 42"? Porque hay determinadas marcas que no fabrican teles de 100 HZ de menos pulgadas. "Pero si yo quería 37"... " Te aguantas. Las de 37" sólo tienen 50 HZ.
100HZ
En las de tubo casi no se nota, pero en las televisiones planas, cuando pasan letras o la gente se mueve mucho, se ve el rastro. Con 100, en teoría, esto se reduce.
¿Qué marca elijo?
Eso ya va en gustos. Te recomiendan unas, pero tú quieres otras, compras otras diferentes y luego unos te dicen que has hecho muy bien y otros te cuentan que las que ellos prefieren son mejores. Además, haced algo vosotros!!

lunes, febrero 02, 2009

Terremoto

Ya sé que se supone que iba a escribir sobre indios, pero la tele me ha recordado esta mañana una cosa. Hoy hace diez años de mi primer gran terremoto. Naturalmente, la noticia no la daban así, sino que hacían más referencia a la destrucción que sufrieron en Mula.

Lo recuerdo como si fuera ayer:

Tres menos cuarto de la tarde. Mi madre trabajando, y mi padre paseando a Ramón (el perro que teníamos antes). Mi hermana y yo estábamos solas en la casa, esperando a que dieran las tres para irnos al colegio. Las dos en el sofá, viendo Cosas de casa. Para ser más exactos, era el capítulo titulado "Todos a Disneyworld" 2ª parte, justo el momento en el que Stephan (el alter ego de Steve Urkel) le pedía a Laura que se casara con ella, mientras estaban los dos en la carroza de Cenicienta.

De pronto, una muñeca de porcelana que teníamos al lado de la tele empezó a dar botes por el suelo, y el gran guaserí crujía como si se nos fuera a caer encima. Y entonces el verdadero ruido empezó. No recuerdo haber escuchado un ruido tan terrible en toda mi vida. Como yo había visto muchas películas de catástrofes, y además era la mayor y por lo tanto, la responsable de la casa, empujé a mi hermana hasta el marco de una puerta y me fui corriendo al sitio más seguro de la casa: debajo de mi escritorio. Entonces ella, que seguía llorando en el pasillo, se vino a la habitación y tuve que salir a intentar dejarla otra vez en su sitio, y luego trató de llegar antes que yo al escritorio, pero luego se acordó de que le daba miedo estar allí debajo, y conseguí volver a meterme.

Para cuando paró yo estaba mareada perdida pero no paraba de repetir lo chulo que había estado. Entonces llamamos a mi madre al trabajo pero los teléfonos estaban colapsados, y mi padre llegó:

-Papá, ¿qué ha sido eso?, ¿un terremoto?
-¿Qué? ¡Yo no he notado nada!
-¡!
-Con razón... el perro sí que hacía cosas raras...
Si no me equivoco, era jueves por la tarde. En cualquier caso, teníamos Lengua con Mª Carmen Mompeán, "la mompe", que dedicó la mitad del tiempo a hablar del terremoto. Nosotras, mis amigas y yo (y el resto de la clase), le dedicamos toda la tarde y varios días más. Incluso escribimos varias mini-crónicas de lo sucedido en un bloc de notas pequeñajo que me habían traído los Reyes en casa de mi tía y que ha estado 10 años apareciendo y desapareciendo, y justo ahora no lo encuentro :-( ¡Qué recuerdos!

jueves, enero 29, 2009

C'est fini!

¡Bien! Por fin he hecho el examen de Etnografía y técnicas de investigación antropológica, así que espero poder decir adiós a la gran ansiedad de estos últimos días en los que sólo pensaba en categorías de análisis, en el positivismo peleando con el naturalismo por triunfar en las ciencias sociales, en las mujeres samis, los indios kwakiutl, los burghersiders de nosedonde y en sus respectivas familias, y un larguísimo etcétera de conceptos e ideas la mar de interesantes pero que no me han dejado pegar ojo esta semana.
Un día tras otro se han colado en mis sueños y me atormentaban con la idea de llegar tarde, equivocarme de día o de hora y cosas por el estilo. Vamos, lo normal, sobre todo teniendo en cuenta que el último examen que hice fue el de Historia del Periodismo (puag!) en julio de 2007.
Lo mejor de todo es que he aprendido un montón y no he perdido tiempo del DEA, que era lo que más temía. Ahora sólo necesito unos días para organizar apuntes e ideas, buscar los nuevos libros que he apuntado y ponerme otra vez a fondo con el tema... lo que me recuerda que ya está a la vista el siguiente congreso de la AEIC (como el del año pasado en Santiago de Compostela) yuju!!! Y sólo falta un año!!!! Así que hala, a trabajar!

lunes, enero 26, 2009

Girls just wanna have fun!

Tengo montañas y montañas de cosas que hacer pero nunca viene mal, es más, viene genial, hacer una parada, dejar los libros a un lado, y correr por toda la casa con música discotequera de fondo.
Al fin y al cabo, de algo tiene que servir tener toooda la casa para una sola.

Nueva lista de canciones muy recomendables para momentos de crisis:

Sunday girl-Blondie
Heart of glass-Blondie
More, more, more-Andrea True Connection
Girls just wanna have fun-Cyndi Lauper
Go west-Pet Shop Boys
Labels or Love-Fergie
All dressed in love-Jennifer Hudson
Walk this way-Run d.m.c.
New York City boy-Pet Shop Boys
She's a lady-Tom Jones
Bookie shoes-K.C. and the Sunshine Band
Stabbing Westward-Bizzare Love Triangle
More than a feeling-Boston
Suddenly I see-KT Tunstall
Tell Me Lies-Fleetwood Mac

¡Que os aproveche! (Y cuidado con las caídas)

martes, enero 20, 2009

New York, New York

Como le decía a amelche, he tenido problemas para seguir subiendo fotos y, como no estoy para perder tiempo, me paso a saludar y cuando pueda sigo con junio.


Estos días ando enfrascada en el examen de Etnografía y técnicas de investigación antropológica, una asignatura que está francamente bien y que me está abriendo mucho los ojos. Cuando empecé a estudiarla pensaba que me iba a quitar mucho tiempo para el DEA, pero la verdad es que me está sirviendo bastante. La etnografía es realmente interesante y, lo más importante, te da ganas de hacer cosas. Y eso es algo fundamental, sobre todo para alguien que lleva mi vida de ahora mismo, en la que apenas tengo algún tipo de relación con el exterior que no sea familiar (y digo apenas porque, como le dije ayer a Raquel, lucho con todas mis fuerzas para no convertirme en una ermitaña). Total, que leyendo etnografías me entraron ganas de irme a vivir a algún poblado indio, o al Noruega, con las mujeres samis del reno. No estaría mal... te vas, te pasas un año con los indios, tomando notas y aprendiendo de ellos, y luego vuelves y lo escribes.

También he estado dando el follón por mi casa con lo de Obama. Cada vez que salía por la tele el Capitolio suspiraba y decía "ojalá estuviera allí". Y tantas veces lo dije que mi madre dijo: "pues vete". Y mi padre nos recordó que no daba tiempo, porque había que pedir el certificado nosecuantas horas antes (esto fue el sábado, creo), y yo dije "he dicho que me encantaría estar allí, no ir a Washington y luego volver; yo lo que quiero es ir a Nueva York", a lo que mi madre volvió a decir: "coño, pues ahorra y llamas a mi primo y le dices que vas para allá".
Así que me voy a Nueva York.
Que noooo, es brooomaaaa. No me voy porque no puedo, porque si pudiera, vamos si me iba. La verdad es que parece que no me conociera, porque a mí me dices vete, y me voy.
Ostras! ya son más de menos cuarto. Tengo que irme, que he quedado dentro de 14 minutos y todavía voy en pijama. Adiós!!!

martes, enero 13, 2009

Anuario fotográfico 3

MAYO
La primavera siguió avanzando y, aprovechando que los días eran buenos, hice algunas excursiones con la bici. La huerta de Murcia es un lugar tan asombroso que, "callejeando" por acequias y bancales, puedes encontrar inclusos castillos.


Los días eran realmente brillantes...

Y esta foto tiene miga. Es del día que celebramos la fiesta de No Graduación de Ludovica, que ya se había graduado el año pasado con Bea y conmigo, las otras dos que íbamos en el coche. La que sí se graduaba era Raquel, pero nosotras no íbamos a la cena de la promoción, claro está. Pero como a la graduación en sí sí que fui, propuse que aquella noche de Juanma nos vistiéramos con nuestras mejores galas, así que estrené mi vestido blanco. Ni qué decir tiene que cuando llegué a la universidad me hicieron ir al parking de tierra (de ahí la gruesa capa de polvo de mi coche) y hacía unos 80 grados. A la salida, hacía frío y empezaba a llover :S
Con todo, allá que nos fuimos las tres al Juanma a cenar y después a las fiestas de Alcantarilla a montarnos en la feria (una vez que llegué al coche paró de caer, claro). Mientras buscábamos aparcamiento, a Ludovica se le fue el dedo en la cámara y salió esta foto tan curiosa (no se pierdan todos los números). Luego nos montamos en el dragón y aprendí que después de una cena y un litro de cocacola no debería montarme en el dragón.
Fue una gran noche.

lunes, enero 12, 2009

Anuario fotográfico 2

FEBRERO
Llegó febrero y, con él, el carnaval. Lo malo es que, como carnavaleras inexpertas, nos equivocamos de día y fuimos dos brujas (Ludovica y yo), una troglodita (su prima) y Raquel a cenar al Fresco, disfrazadas, cuando nadie más se disfrazaba.



MARZO


En marzo celebramos los 50 años de mi padre y los 44 de mi tía. Fue un buen día.



Y claro, con la primavera también vino la Semana Santa. Esta piruleta gigante me la dio mi primo Raúl en la procesión de Viernes de Dolores.


ABRIL

En abril vinieron unos cuantos días de sol, lo que hizo que Pepe comenzara a trabajarse el bronceado.

Y también el primer baño del año de mi padre.

Y por supuesto esas noches de primavera que no tienen precio.

viernes, enero 09, 2009

Y con el año nuevo...

Los repasos, propósitos y demás.
Pues bien, el único propósito en firme que me hice para este año que empieza era el de leer exclusivamente libros en inglés, a ver si con esas terminaba de hacerme con el idioma, porque aquí metida en mi casa y hablando tan poco español como hablo, ni qué decir tiene que el inglés se me está yendo de la cabeza. Pero, como todos los principios de año nuevo de mi vida (y de las vuestras), ha caído por su propio peso, ya que los Reyes Magos se han encargado de surtirme bien de libros en castellano. ¡Y bien que han hecho! En fin... que ya leeré en inglés cuando me los termine (y cuando termine con los que le han traído a mi prima). Además, ya tengo libros en inglés de los de la tesis y, de momento, voy bien servida.
Así que me marco dos propósitos a más corto plazo, más que nada para llevar un mínimo de organización en el desván, que ha estado desconectado demasiado tiempo:
1. Terminar con la serie de Madrid.
2. Hacer un anuario de fotos para repasar el 2007. Ayer vi esta magnífica idea en otro blog y pensé que podría ser interesante y/o divertido hacerla. Aunque claro, la autora en cuestión hace unas fotos estupendas y además consiguió quedarse sólo con 12, cosa que yo no he logrado hacer. Así que nada, lo hacemos por partes y ya está.

ENERO 2008


La primera fotografía es el despegue de mi avión desde Alicante, y la segunda es un arroyo que hay muy cerca de la universidad de Santiago de Compostela.


domingo, diciembre 28, 2008

domingo, diciembre 21, 2008

La noche de los sueños

Creo que hay pocos momentos en el año en los que la gente se duerma con una sonrisa en la cara. Una sonrisa por acostarse soñando con lo que podría pasar mañana, cuando un niño saque de una bola gigante el número que con tanta ilusión compraron y colocaron en el lugar más importante de la casa.

Es otra de las cosas que mi primo me discutía el otro día, al pasar frente a Doña Manolita. Él me decía que de ilusiones no se vive, que prefería gastarse los 20 euros en otra cosa.
¿Cómo que de ilusiones no se vive? ¡¡La ilusión es como el aire que respiro!! No conozco nada mejor en lo que gastar el dinero que en un poco de ilusión y esperanza.



Esta noche flotan en el aire coches, viajes, hipotecas eliminadas, la oportunidad de dejar el trabajo, de cantarle las cuarenta al jefe, de tapar púas, de arreglar la casa, cambiar los muebles... Por mi parte, un vestido de la calle Trapería.


Felices sueños.

viernes, diciembre 19, 2008

De viaje a Madrid. Parte 2.

Aquella noche fue surrealista. Mucho. Hubo un momento en el que cuatro renos escuchaban chistes de Eugenio contados por un quinto reno.
Al día siguiente, amaneció nublado y habían dado lluvia pero, ¿por qué extraña razón nos íbamos a llevar los paraguas? a ver, ¿para qué? Total, que nos vestimos y partimos rumbo hacia Plaza de Castilla a ver la exposición de Star Wars. Al salir del metro ya llovía.
Justo cuando íbamos a entrar, empezó a nevar un poquito. Como fanática de la nieve que soy, me hubiera quedado con gusto en el patio pero, como fanático de Star Wars que es, mi primo exigió entrar.
Entramos y aquello no estaba mal; es una verdadera lástima que sólo haya visto una de las películas enteras, y porque no me dejaron salir del cine. Para mí, no es Star Wars, sino La Guerra de las Galaxias, no son "jedais" sono jedis a secas, el mejor protagonista es Han Solo y el traje más chulo el de las ensaimadas de Leia. Pues ni estaba Harrison Ford, ni el vestido de las ensaimadas.
Pronto, Ludovica y yo encontramos algo divertido que hacer allí. Igual que cuando quiero que mi padre cambie el fútbol en la tele, me puse a hacer preguntas desquiciantes, que no le sentaron muy bien a todos los frikazos que había por allí pegando saltitos, agarrados a sus cámaras de fotos: -Ginés, ¿qué diferencia hay entre esos dos Chewacas? -Uno es el joven y otro el viejo.
-¿Pero cómo lo sabes? Parecen iguales!
Delante de un muñeco-personaje con forma de babosa: -Ginés, mira, corre, tienen la babosa gigante del Slurm de Futurama!!!!
Delante de un cuadro de un ewok con un bebé, Ludovica y yo: -Oooooooooooh, qué moooooonooooo, parece un oso amorosoooooooo.
Y luego delante de la figura del Ewok: -Ooooooooh, uy, ¿pero dónde está el bebe? Ginés, ¿dónde está el bebé? Mmm tiene la barriga muy grande... ¿estará embarazada?
Al final nos fuimos antes de que nos echaran y al salir todavía nevaba un poco. Pero pronto empezó a llover, y con fuerza. Yo creo que fue mientras íbamos al Bernabeu, vete a saber por qué. Porque Ludovica: -Ginés, ¿tanto te gusta el Real Madrid? Mira que hoy está cerrado y no se puede entrar al estadio.
-No, si no soy del Real Madrid.
(Mirada de odio).
-Y no me gusta el fútbol.
(Mirada de odio de grado 2).
-Si sólo es para hacer una foto para mi padre.
-¿Y por qué narices andamos bajo la lluvia? ¡Vamonos! Se acabó el Bernabeu.
Y nos fuimos a comer. Como nosotros entramos gratis a la exposición y Ludovica tuvo que pagar, la invitamos a comer en un sitio muy súper cool fashion donde lo que se dice comer, no comimos mucho. Pero salieron unas fotos más chulas...
Luego (por supuesto, seguía lloviendo), echamos a andar hacia el barrio de Salamanca, aquel lugar donde yo tenía que haber nacido. Porque ahora, a mis años, no me puedo volver pija, pero nacer allí directamente tiene que estar bien. De camino, nos encontramos con el Museo Arqueológico, un lugar calentito, seco y gratuito, así que entramos a ver qué había. Lo que vimos estaba súper bien, pero sólo estaba abierto el piso de abajo por culpa de las obras. Eso no quitó para que nos echáramos una siestecita viendo un vídeo de los Tesoros del Museo. Pero al final, tuvimos que salir otra vez a la intemperie. Y después de mojarnos, mojarnos y mojarnos más todavía, y de que Ludovica casi perdiera los dos ojos por culpa de los paraguas de la gente que iba seca por la vida, llegamos a Tiffany's. En el camino a Tiffany's es donde van todos los ahhhhh y ahhhhh que decía ella en los comentarios de ayer, porque allí, en las calles Serrano, Ortega y Gasset y demás, las tiendas son preciosas y muy muy caras.
Así que llegamos frente a la joyería, nos hicimos las fotos de rigor y no entramos porque ellos dos no quisieron. La verdad es que teníamos mala pinta, con los abrigos chorreados y chorreantes de todo el día, y los zapatos empapados, pero... bah, de todas formas, me decepcionó bastante el sitio. Después buscamos un metro (que no te creas que es fácil porque por allí no se suele coger el metro), y nos fuimos a Fuenlabrada, donde Ludovica hizo unas estupendas tortillas de patatas para todos.

jueves, diciembre 18, 2008

De viaje a Madrid. Parte 1

A las 10 de la mañana del viernes mi primo y yo pisábamos tierras madrileñas. Yo ya había hecho muchas veces ese largo camino desde Aranjuez hasta Atocha, más de media hora en la que la mitad del tren, ya nervioso, se pone en pie y empieza a coger maletas, y al final acaba sudando la gota gorda sentado en el brazo de cualquier asiento y cargado de bultos durante los 25 minutos siguientes, mientras el tren avanza despacio, muy despacio, hasta la penúltima parada. Aun así, volví a cargar con todo.
Para mi primo era la primera vez, así que le conté lo primero que iba a pasar al saltar al andén: -Ginés, lo primero que se ve y se siente al llegar a Madrid es mucho frío, mucha oscuridad y gente corriendo de un lado para otro.
Y es que Atocha es eso.
Después de subir y bajar muchas escaleras cogimos el cercanías hasta Fuenlabrada, donde nos esperaba Ludovica. Fuimos a su casa, se la llenamos de enredos y nos volvimos a Atocha, desde donde echamos a andar hasta la Puerta del Sol, lugar al que no llegamos hasta después de la comida porque sentimos la necesidad de dar algunos rodeos.
Comimos en una argentina, estudiamos los pros y los contras de convertirnos a la Cienciología (decidimos dejarlo para otro día porque en ese momento los tres éramos carne de secta), vimos una tienda muy chula, volvimos a la argentina, tomamos un café en un irlandés... y llegamos a Sol, donde Ludovica siguió su rumbo vital y nosotros el nuestro.
Recuerdo la primera vez que aparecí frente a la Puerta del Sol, la luz que tenía y el rampazo de nervios que me recorrió, y por eso me costó tanto trabajo creer que a mi primo aquel edificio no le pareciera interesante, ni digno de fotografiar, ni nada de nada. Fue la primera vez que pensé en abandonarlo a su suerte. ¡Despreciar la Puerta del Sol ante mis propias narices!
Luego echamos a andar y llegamos al Metrópolis, que tampoco le hizo mucha ilusión, y a la Cibeles, y vimos de lejos la Puerta de Alcalá que le hizo soltar un "no me dice ná". Vimos a un reportero del CQC que no le pareció suficientemente famoso, y seguimos nuestro rumbo hasta el Prado. Como somos parados oficiales, la entrada era gratis y entramos más contentos. Aunque claro, ni el Prado puede competir con la tienda de objetos de arte toledano que hay enfrente, y que tuvimos que visitar varias veces esa tarde (sólo las espadas) a pesar de mis negativas, así que vimos todo el museo en poco más de media hora. En venganza, no fuimos al Reina Sofía a ver el Guernica (lo siento :-) ). También pasamos frente a la Bolsa, el Ritz y el Palace y todo eso. Aquella noche había una luna enooooooorme.

Volvimos sobre nuestros pasos y fuimos a por una tarta de chocolate para compensar a Ludovica por los siguientes días y paramos a merendar. Los míos son los navideños.

Ya de vuelta, Ludovica nos llevó a cenar a un lugar llamado Picalagartos, donde mi primo empezó a sentirse realmente cómodo en Madrid. Pero eso es otra historia.

martes, diciembre 16, 2008

De vuelta

Por fin estoy aquí, sana y salva. No no, sana no. He vuelto mala, pero mala mala, así que os cuento rápidamente cuatro cosas y me vuelvo a la cama a morirme tranquilamente allí.
El viaje muy bien, la tortilla de Ludovica genial, mucho mucho andar, regalos para todo el mundo, museos, lluvia, lluvia y más lluvia, nieve, más andar, dolor de cuerpo (iba a decir de pies, pero es de cuerpo), aspirinas, ibuprofenos, más andar, mucha gente, contención de mi ira interna (tuve que contenerme mucho para no abandonar a mi primo en más de una ocasión; lo siento, Ginés), mocos, descubrimiento de partes desconocidas de la ciudad, libros, carrusel gigante, luces, tren de la Navidad, dulces, japonés, Picalagartos, Star Wars, Tiffany's, Así, Juan Bravo... y los "problemas" siguen donde mismo a la vuelta.

Aquí os dejo todo esto, apuntado para que no se me olvide. Cuando pueda tenerme en pie os cuento.
¡Feliz Navidad!

jueves, diciembre 11, 2008

Me voy

Nenes, que me voy. Ya contaré el martes o cuando pueda qué tal ha ido el viaje por si a alguien le interesa.
De entrada pinta bien, bastante mejor que cuando hace unas semanas mi primo y yo nos gastamos los ahorros en dos billetes de tren y luego nos dimos cuenta de que no teníamos dinero para pasar allí tantos días (ni comer, dormir, etc.). Desde entonces hemos hecho muchas visitas, cantado algunos villancicos (por aquello de pedir el aguinaldo) y puesto en marcha muchos negocios que no llegaron a buen puerto (como por ejemplo cuando pensamos que la solución a nuestros problemas era el Rasca de la ONCE, y jugamos algo menos de 2 euros, y nos salió premio cinco veces y la que hizo seis yo dije: "Ginés, vamos a comprar un número de los ciegos y a hacer papeletas" y él dijo: "No, una más, que ahora nos toca uno gordo", y lo perdimos todo).
También hemos descubierto que con la tarjeta del paro entras gratis en muchos sitios, hemos hecho listas y más listas de lugares para visitar (la biblioteca de la Universidad, verdadero motor de mi viaje, no está en ellas [muy mal, María, muy mal, así no vas a llegar a ningún sitio] aunque claro, por otra parte, da pie a un segundo viaje)... en fin. Tenemos que dar las gracias a Ludovica, que nos acoge amablemente en su casa y se ha ofrecido a prepararnos una de sus famosas tortillas de patata o de lo que surja.
Hasta más ver!!