martes, octubre 28, 2008

Los premios Café de Noche llegan al desván

Hace varios días que recuperé la conexión pero, en un intento de volverme responsable, he estado muy ocupada limpiando, ordenando, haciendo ejercicio y estudiando. Pero como he aprovechado lo del cambio de horario para levantarme una hora antes sin sufrir demasiado, espero poder dedicar un ratillo al blog estos días. Hoy, por ejemplo, he encendido el ordenador con la idea de un post revelador en la cabeza, pero antes de empezar he descubierto una grata sorpresa: por fin he ganado un premio!!

Así que de la mano de Ruth, los premios Café de Noche han llegado hasta nuestras/sus pantallas.

Así que para seguir con, en palabras de Ruth, "este ejemplo de simpatía y optimismo", tengo el honor de proponer a unos cuantos premiados:

Ruth: También lectora, y además una excelente escritora, algo que compagina con lo de ser estudiante de Periodismo. El premio le recae porque se lo merece. Tiene un blog estupendo en el que siempre hay momento para pararse a reflexionar sobre las cosas que ocurren a nuestro alrededor y a las que a veces no prestamos atención.

Ludovica: La pobre Ludovica ya no se encuentra entre nosotros; ahora está en un lugar mejor... porque es un pedazo de tránsfuga que se ha ido a vivir la vida a MadriZ. Ella y su blog se llevan este premio por hacerme soltar una carcajada de vez en cuando y demostrarme que nunca estaré tan mal de la cabeza como ella :P

Leo: Un cerebro fugado que ha prometido mil veces colgarnos las fotos de Colorado. O vemos fotos de EE.UU. o no te llevas el premio!!

Amelche: Ana se lleva el premio porque ella sí que sabe disfrutar de algo bonito cuando lo ve, ya sea un martillo heredado, la cima de una montaña o la página de un diario viejo.

Y por último, un premio compartido para Xnem, Metis e If. A X por las fotos, a Metis por lo que se le ocurre (y lo que se le ocurrirá cuando coja las vacaciones), y a If porque está de mudanza y eso es muy duro.

Y ahora paso el testigo a los premiados.

"Enhorabuena a los premiados. Si no os importa, los premiados deberíais otorgar los Premios Café de noche a todos los blogs que creáis oportunos y hacedlo con idea de extender el optimismo en la Red y dar a conocer un poco más este programa bloguero.Sólo tenéis que poner el trofeo al principio del post y enlazar (http://cafenoche.blogspot.com) a la frase "Premios Café de noche"."

martes, octubre 21, 2008

A salto de mata

Murcia, 21 de octubre de 2008


¡Hola! Un día más, sigo sin internet. Sinceramente, ya no recuerdo cómo era mi vida antes de cambiar el ordenador. En fin, aprovecho una pausa en mi lectura de Introducción a la psicología social para hablar sobre el cumpleaños.
De vez en cuando llega un momento en la vida en el que te paras y la analizas. Las últimas veces que lo he hecho, he descubierto que mi vida raya en el surrealismo. Por ejemplo, cuando miro mis regalos de cumpleaños: dos libros, un bolso, un cuadro de Audrey Hepburn, una caja para guardar cosas, unos pendientes, unos bambos, un cinturón, un monedero, un jabón de glicerina, unas chocolatinas de Halloween, una camiseta, un puzle de Anne Geddes, y… una peluca azul eléctrico, una tiara y un traje de bruja.
También es surrealista que se celebren tres cumpleaños en el Juanma la misma noche y que todo quisque se haga fotos con la peluca y la tiara. También lo es que lleguemos a un Pura vida abarrotado y que cojamos unos taburetes y nos sentemos en medio de la gente sin mesa ni nada, y que estemos allí tanto tiempo que casi seamos los últimos en irnos. O que Yosua llame a Lydia (que llevaba un par de horas durmiendo) para preguntarle el nombre de una que vimos y que iba a nuestra universidad y decía que se parecía a Penélope Cruz.
Más surrealista es que, entre todos los “niños en desarrollo” que había por las calles a las tres y pico de la madrugada, vea a mi primo Ginés comiendo pipas sentado con unos amigos en la puerta del cine Rex y me diga: “¿Te recoges ya?”, y yo le diga: “No, vamos a ir un momentito a un bar gay a llevarnos un abridor de Spirit de naranja que le gusta a Yosua, y que parece un pulsador de un programa de la tele”, y me diga: “¿De verdad? Luego me lo enseñas. ¡Ah! ¿Quieres pipas?”
Y ya el colmo del surrealismo es que Ludovica, Yosua y yo fuéramos al sitio en cuestión a por el falso pulsador, que, por cierto, no nos llevamos.

Pdt.: Hace más de una hora que terminé el post. Bajé a la biblio pero, cómo no!, internet no funcionaba. He llamado a mis primos pero como son como son, mi tío les ha puesto una clave para que no entren. El caso es que el post podía esperar, pero necesitaba conexión para renovar los libros de la biblioteca regional que, por cierto, deben tener un teléfono secreto sólo para emergencias porque ni sale en la guía, ni en las pegatinas de los libros, ni nada; vamos, que ni los del 11888 lo han encontrado. Así que he cogido mi ordenador y nos hemos venido de paseo a la biblio del Cuartel de Artillería y... por fin!!

viernes, octubre 17, 2008

Postdata desde la biblio

Murcia, 17 de octubre de 2008

Un día más, sigo sin conexión. Pero da igual, no es algo que me haga falta para sobrevivir.
Ni Raquel ni Ana han contestado el segundo mensaje, donde les decía el sitio y la hora seguros, así que por lo visto esta tarde me ahorraré dos meriendas. El que sí que viene luego a la cena es Yosua. ¡Qué peligro! Cada vez que salimos con él acabamos en algún sitio donde no deberíamos estar.
Ya es más de la una, así que os dejo, que mi abuela me ha invitado a comer y todavía tengo que subir a guardar el ordenador.
Hasta los 23 años!!
María.

Carta porque no tengo internet

Murcia, 16 de octubre de 2008

Queridos todos:
Os escribo de nuevo desde una especie de exilio, aunque esta vez no es playero. Tranquilos, sigo con vida; o al menos respiro, que no es poco. Hemos tenido unos problemillas con el ordenador y llevo un par de semanas desconectada pero, según mis cálculos, antes del 2009 seguramente tengamos conexión otra vez.
Sólo quedan dos días para mi cumple, y ya se me ha encendido el “aura del cumpleaños”. A principios de semana os habría explicado lo que es, pero ahora mismo no tengo ni ganas, ni tiempo. Los planes para este año son: una modesta merienda en la chocolatería Valor con las amigas del cole y Raquel si se digna a contestar el mensaje que le dejé; una cena en el Juanma con Bea y Ludovica (que viene desde Madriz), y Yosua si se digna a contestar el mensaje que le dejé; una comida familiar en la playa el sábado, porque mi madre no me deja invitar a nadie a la casa.
Ayer participé con mi primo y mi hermana en el maratón de Sexo en Nueva York del fnac y casi me llevo el premio. Al principio me cabreé mucho porque estuvo taaaan cerca que ya estaba haciendo planes de lo que tenía que quitar de la estantería para ponerlo, pero luego, cuando hablé con mi abuela, decidí crecer un poco y hacerle caso: “Si no te lo has llevado, es que no te tocaba llevártelo”. Esa tarde ella tampoco había tenido mucha suerte en el bingo. Pero también le vino bien, porque salieron 6 bingos de una, y eran tantas para repartirse el premio que al final se llevaron menos cosas que las que habían cantado línea. Otra vez será.
Un abrazo, María.

lunes, septiembre 29, 2008

Galería de "arte" XI (bis)


Siempre estoy diciendo cosas como "otro día hablaré de eso", "esa es otra historia que será contada en su momento", "haré una foto mejor" y cosas por el estilo.
Acabo de recoger el cuadro de la tienda porque es obligatorio enmarcarlo para el concurso y, para que no se diga, le he hecho unas mil fotos para ver si salía tal cual es en alguna; ésta es la mejor que he obtenido.

sábado, septiembre 27, 2008

Cada minuto nace un primo

Desde ayer por la mañana, mi primo y yo somos oficialmente parados. Es una situación que, entre otras cosas, da pie a una serie de reflexiones del tipo quiénes somos, adónde vamos, de dónde venimos. Por la tarde, paseando por la Gran Vía, descubrimos la gran verdad de nuestra vida:
-Fíjate, Ginés, ya somos parados, un número más en las estadísticas.
-Sí, dentro de un ordenador, convertidos en unos y ceros.
-Unos y ceros... ¿sólo somos eso?
-Ni siquiera somos divisibles.
-Sí, somos primos, como todo el mundo. Un montón de primos.

viernes, septiembre 19, 2008

Galería de "arte" XI


Señoras y señores, aquí tienen la undécima entrega de la galería.
Les presento lo que se ve desde mi ventana, recién salido de... dondequiera que salgan los cuadros; vamos, recién terminado.
La foto es bastante deficiente, aunque tampoco hay mucho más que ver. De todas formas, tengo que decir que es la primera vez que me esfuerzo tanto en un cuadro (me ha llevado tres días!), así que espero impaciente los elogios de todos mis fans. Es brooooomaaaaa.
Bueno, pues lo dicho: como el que iba a ser el nº 11 al final se quedó a medio y ahora forma parte del decorado del suelo de mi habitación, aquí tienen éste otro. A ver si mañana con más luz saco una fotografía mejor.

sábado, septiembre 13, 2008

A la feria (otra vez) 1ª parte: Los puntos en concierto

Llevamos más de una semana de Feria y todavía no he contado nada!!

Todo empezó el jueves pasado cuando bajaron a la Virgen, pero de eso hablaremos otro día. El sábado por la noche, de repente, casi sin darme cuenta, me vi metida, con mis tíos y mi prima, en un concierto de Los Puntos que había en mi barrio. No me preguntéis cómo, pero acabé en primera fila.
Pues resulta que Los Puntos no era un grupo de rock alternativo como yo pensaba en un primer momento, sino que era un grupo de los 60 (creo que es el único que no había oído jamás), que le encantaba a mi tía (siempre dice eso). Así que me puse con mi prima, que es como yo, y si no se sabe las canciones, también se las inventa, y al final pasamos buena noche.
Ya casi al final del concierto, cuando lo estábamos pasando genial mirando a un borracho mega-fan que había a nuestro lado y que pedía a gritos sus canciones favorias, tocaron uno de sus grandes éxitos: Pequeña María. Igual que habían hecho en otra canción con una guardia de seguridad llamada Ana, decidieron dedicarle la canción a una María, y preguntaron si había alguna en la primera fila.
En otra ocasión habría levantado la mano, pero la verdad es que hubiera preferido comerme una mano antes que hacerlo aquella noche. Pero claro, es lo que tiene ir a un concierto en tu barrio: antes de que pudiera darme cuenta, media docena de manos me señalaban (mis tíos, mi prima, la mujer de un primo de mi madre y su prima...), así que me dijeron lo que menos quería oír desde un escenario: Vamos, que no te dé vergüenza! No te escondas!!! Si eres muy guapa!!

¡Dios!!!!! Qué vergüenza!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

martes, septiembre 09, 2008

Persuasión

Decía If que este libro merecía tener un post en cada blog, así que escribiré el mío.
Compré mi primer ejemplar de Persuasión en agosto de 2006 en Cartagena, la tarde que fuimos a comprar, mi padre, mi hermana y yo, la Play Station con el dinero de un trabajo. Recuerdo que, mientras subíamos la rampa del garaje del corte inglés, le hablé a mi padre por primera vez de tesis doctorales. Luego fuimos a La Manga a dar una vuelta, y cuando volvimos a la casa, mi madre, que llevaba varios días trabajando en Murcia, había venido a vernos.
Una vez un amigo me preguntó de qué iba, y le dije:
Pues va de unos que se enamoran pero se separan porque alguien persuade a la chica para que lo haga, y al cabo de los años, cuando han perdido toda esperanza de volver a enamorarse, se vuelven a encontrar.
Y contestó lo mismo que Keanu Reeves en La casa del lago: ¿Y por qué te gusta?
Se me fueron las ganas de seguir hablando, porque no podía explicarle a alguien a quien no le gustaba leer nada en absoluto, toda la grandeza de una historia tan simple.
Persuasión es una historia sobre la esperanza, más que sobre el amor. Es la historia de una chica que sigue encerrada en su casa casi diez años después, con el mismo círculo de amistades, ninguneada por su padre y sus hermanas, que ve cómo el mundo avanza mientras los años pesan en su cara, intentando no pensar en lo que podía haber sido pero nunca fue. También es la historia de un hombre rechazado en su juventud por su pobre nivel social, que regresa convertido en un buen partido. Y es la historia de cómo se encuentran, intentan ignorarse (él, por despecho, ella, por vergüenza), y acaban rindiéndose ante lo inevitable.
Pues a mí sí me gusta. Me gusta porque cuando la leí este verano, tirada en la cama durante las siestas, volví al verano de 2006, cuando (tirada en la cama durante las siestas) soñaba con un reencuentro que nunca tuvo lugar (ni lo tendrá). Esa es la magia de libros como Persuasión, que son capaces de transportarte en el espacio y el tiempo, y de traerte a la mente antiguas sensaciones que se esfuman cuando cierras el libro.

sábado, septiembre 06, 2008

Visto y oído a pie de playa

La playita, el solecito, el aperitivo, el ruido de las olas, la inmensidad del Mediterráneo ante tus ojos... y la gente de la sombrilla cercana.
Siempre me ha llamado la atención que, con lo grandes que son las playas y con la cantidad de ellas que hay en el mundo, todos queramos ponernos en los mismos dos metros cuadrados.
Ante tanta proximidad, llega un momento que, aunque no quieras, acabas por escuchar cosas así:

Un señor resolviendo algún tipo de pasatiempo pregunta a sus dos compañeros de sombrilla:
-El minotauro qué es, ¿cuerpo de hombre y cabeza de toro?
-No, el minotauro es cabeza de hombre y cuerpo de toro.
-No no, yo creo que es cabeza de toro y cuerpo de toro.

Dos señoras que hacía un tiempo que no se veían:
-Nena, ¿y tú cómo estás?
-Hija, estas semanas he estado muy ocupada porque he empezado a ir al logopeda.
-¿Y cómo te va?
-¡Lo llevo muy bien! ¡¡Me está enseñando a respirar con el estómago!!
-¡Cómo por el estómago! ¿Por el ombligo?

Otras dos señoras, en la inevitable conversación sobre el estudio de los hijos:
-Hija, pues mi cría está fatal porque ha suspendido (nosequé).
-¡Qué pena!
-Sí, hija, es que claro, acostumbrada como estaba en el colegio a sacar todo sobresalientes, ahora lleva muy mal el nivel de la universidad.
-Claro, es que es una carrera muy sacrificá! Vamos, que no es Historia!!
-Pues claro, es muy difícil. Además le quedó por ná. Porque ella fue al examen y lo llevaba muy bien y cuando estaba haciéndolo le dio un ataque de ansiedad de los nervios y tuvo que dejarlo en blanco.
-¿Y por eso la han suspendido?

martes, septiembre 02, 2008

Money, money, money

Septiembre. Un momento del año tan bueno (o tan malo) como cualquier otro para sentarse a reflexionar sobre el futuro más próximo. Es hora de ponerse las pilas y buscar un trabajo. Sí, eso es. El dinero es el punto de partida de todo lo que quiero hacer. Si ya lo dijo ABBA:

All the things I could do
If I had a little money
It's a rich man's world

domingo, agosto 31, 2008

Carta desde aquí nº9

La Torre, 29 de julio (bis)

Queridos todos:
Ahora mismo empiezo a hacer las maletas, así que cuando leáis esto ya estaré en mi casa. Por fin se acaba el mes, y llegan las despedidas, los reencuentros, el contar anécdotas y enseñar las fotos del verano… y hacer y deshacer el equipaje.
Llegado a este punto es cuando me pregunto: ¿de verdad me hacían falta los seis pares de zapatos? ¿Y todos esos libros y apuntes? ¿Para qué me traje la guitarra? ¡¡Ni siquiera ha salido de la funda!! La armónica sí que la he sacado bastante pero, ¿por qué traje las dos? ¿Y las pinturas? ¡Si no compré ningún lienzo! ¿Todo esto va a caber en el coche?
De entrada, la guitarra y el maletín de las pinturas se van a quedar aquí una semana más; es lo que tiene vivir tan cerca, que dejo aquí lo que quiera, limpio allí la habitación cuando llegue, y me vuelvo a llevar los enredos cuando me venga bien. Dios mío, qué pereza!!!
Bueno, hasta aquí llega mi última carta. Me voy a recoger, que como vuelvan mis padres y vean todo tirado en la cama, me la gano. Bye!
Pdt.: Otro libro listo para comentar: Nieve en Venecia.
María.

Carta desde aquí nº8

La Torre, 22 de julio (bis)

Queridos:
Fui a la biblioteca, sí, pero, para variar, no funcionaba internet. Además, tampoco pude traerme el libro porque la bibliotecaria estaba vete a saber dónde, y después de esperar veinte minutos me fui.
La ladrona de libros está muy bien; es como El niño del pijama de rayas, pero bueno. O sea, que no se parece en nada.
He dejado el alemán, al menos hasta que vuelva a Murcia, porque ya me aprendí todo lo que había en el libro. “Volver a Murcia”, ¡¡qué ganas tengo!! La verdad es que allí vivo estupendamente. Menos mal que en una semana estoy allí.
El otro día me trajeron dos postales que tenía allí en el buzón (ya van tres); una de Amelche, que está en los Alpes, y le está lloviendo; la otra, de Xnem, que está en Dublín donde también llueve y hace frío. ¡¡Pero qué morro los dos!! Aquí está nublado pero no llueve, así que es peor, porque al mediodía hace mucha fosca. Pero por las noches duermo tapada, así que no me quejo. De lo que sí me quejo es de los puñeteros mosquitos, que me han picado en dos días todo lo que no me habían picado en todo el verano.
En fin, que voy a intentar una vez más conectarme y, si no se puede, ya abandono hasta que vuelva a mi casa.
María. 10:35

Carta desde aquí nº7

La Torre, 14 de agosto (bis)

Queridos todos:
Si tuviera que describir todos estos días con una sola palabra, sin duda sería “accidentados”.
Primero me cayó una lata de Spirit de limón en el pie derecho, y estuve varios días sin poder andar bien. Luego me quedé clavada en un cactus gigante que tenemos al pie de la escalera del porche. Ya he dicho mil veces que está en mal sitio, pero nada, ni caso. Lo peor es que mi hermana me estaba grabando en vídeo cuando pasó, así que mi dolor del momento ha quedado registrado para siempre. Después hizo un poco de aire una mañana en la playa, y la sombrilla me golpeó en la frente y me salió un chichón. También me quemé con la plancha de asar en la mano izquierda, y ahora tengo una cicatriz horrible. Espero que se vaya pronto.
Todo esto, además de varias migrañas y una infección en la boca que me tuvo con dolores y de mala leche al menos tres días completos, se suma a la última: un bocado del perro en el pie izquierdo, que escuece horrores cada vez que me meto en el agua salada.
Ya casi he terminado La ladrona de libros, así que voy a la biblioteca ahora mismo a coger Jane Eyre ya de una vez por todas. Apenas he tocado los libros que me traje de teoría de la comunicación, pero estoy aprendiendo algo de alemán, así que algo es algo.
Bueno, corto y cierro, que mi hermana me está metiendo prisa. Auf Wiedersehen!
María. 17:37

jueves, agosto 07, 2008

Carta desde aquí nº6

La Torre, 6 de julio (bis)

Jelouuu:
¿Cómo van las cosas? Acabo de volver de El Pilar y Internet sigue sin funcionar, así que esta tarde reanudaré la búsqueda del cibercafé perdido.
Ayer terminé Persuasión y empecé con La ladrona de libros. Persuasión sí que se merece un post para él sólo, pero será otro día, porque las cartas se están alargando demasiado.
Son las 10 y 22 de la mañana y enseguida nos vamos a bajar a la playa. ¿Qué pasará hoy? El otro día, en Cabo Roig, me mordió un pez en el culo, antes de ayer una ola se llevó la parte de arriba de mi bikini y anoche, a la una menos veinte, tuvimos un terremoto.
Hala, me voy.

Carta desde aquí nº5

El Pilar, 4 de julio (bis)

Hola:
Cagüenlaleche. Sigo sin poder conectarme. Jop. Digo, stop. Hoy he venido a hacerme el carnet, vamos, que me lo están haciendo y por eso no me he ido ya. Stop. Hay mucha gente, así que estoy en la sala de los niños sentada casi a ras del suelo. Stop.
La gente aquí es muy silenciosa. Es muy molesto. Stop. Voy a dejar de teclear porque creo que se están poniendo nerviosos.
María. 18:15
Pdt: 23:57 Pues es que internet no funcionaba, no era mi ordenador, así que por un lado bien, pero por otro me fastidia porque ahora tengo que buscar otro sitio para mirar el correo, porque las directoras de mi tesina se van a creer que paso de ellas.
Ayer me terminé Sexo en Nueva York, así que ya estoy dedicada por completo a Persuasión. Yo creo que mañana o pasado cae, y entonces volveré a la biblio a buscar Jane Eyre.
Hasta otra!!

Carta desde aquí nº4

El Pilar, 1 de julio (bis) de 2008


Querida gente:
Os estaréis preguntando qué narices es eso de julio bis. Pues bien, en más de una ocasión (y de cien) he manifestado mi deseo de que agosto desapareciera del calendario. ¿Y por qué no? Vivir aislada socialmente hace que puedas permitirte ese tipo de barbaridades, así que hoy comienza oficialmente el mes de julio bis.
Hoy os escribo desde la biblioteca. Había venido para publicar la carta de ayer pero no sé por qué, no va el servidor, así que nada. En condiciones normales me iría a mi casa y punto, pero tengo que esperar a que me recoja mi madre, que está en la Calle Mayor quejándose del horno nuevo. Así que nada, aquí, a hacer tiempo.
Tenía previsto hablar con la bibliotecaria para preguntarle cómo hacerme socia para poder llevarme Jane Eyre a mi casa (que ni siquiera sé si está), pero he pensado que mejor me quedo calladita y sin hacer mucho ruido. ¿Qué por qué?
Hoy es viernes, y recordad que los viernes por la tarde hay mercado. Pues bien, hay un puesto de patatas fritas que siempre se pone en la esquina de la biblio. Lleva un generador muy ruidoso, así que pone la música un poco alta. Hoy tocaba Chambao. Pues resulta que hay un señor, que es la primera vez que lo veo por aquí, y que va por el principio de un libro bastante gordo de Derecho (o sea, que empieza ahora las “vacaciones”), que ha salido a la calle a discutir con el de las patatas. Además, también ha compartido unas palabras con unos tíos que había sentados en la ventana y que estaban hablando todo el rato. No sé qué les habrá dicho porque a través de la cortina los veo pero no leo los labios, pero el caso es que se han ido y que la música ha desaparecido. Así que como el señor es un armario de tres puertas, la menda se va a estar callada esta tarde.


María. 19:20

Carta desde aquí nº3

Hola!! No era mi intención colgar cuatro cartas de golpe, pero es que he estado unos días fuera de red. Así que esta mañana, como estaba esperando un correo súper importante (que por cierto no me ha llegado), me he levantado a las 5 y media para venir a Murcia con mi madre (que venía a trabajar). Así que ahí van:
Pdt.: Muchos saludos a todos. X, gracias por la postal de NY; Manolo, espero esos vídeos!!; amelche, entonces vamos a Amaral en octubre?; Ludovica, contigo ya hablaré.


La Torre, 31 de julio de 2008

Queridos todos:
Las cosas aquí siguen como siempre. De vez en cuando pierdo la noción del tiempo pero suelo recuperarla pronto. De todas formas, tampoco importa tanto saber qué día es. Todavía me queda aquí demasiado tiempo para preocuparme por eso.
El sábado fue el santo de mi hermana pero, como trabajaba, lo celebramos el domingo. Vinieron mis tíos, mis primos, mi abuela y una amiga de mi abuela, pero para mí el día fue tan calamitoso como todos los años. Pero esa es otra historia.
El martes hice una visita relámpago a Murcia para recoger el permiso de conducir de mi hermana, así que aproveché para visitar un par de centros comerciales y comprar algunas cosas de primera necesidad: un sintonizador de tv para mi ordenador, la caja de Gato negro/Dragón rojo, y el libro de Sexo en Nueva York. En realidad iba buscando otro libro, que costaba como seis de éste, pero como no estaba, me di una vuelta por el Fnac y me lo encontré. ¡Cómo me gusta la globalización! En otro tiempo habría sido casi imposible encontrar un ejemplar, a pesar de que se edita en España desde hace siete años.
Mi tía nos invitó a comer, así que mi hermana cogió el coche desde la Nueva Condomina hasta su casa. Tengo que decir que ahora estoy mucho más segura de que no me voy a morir nunca. Superado ese viaje… superados todos. Una de dos: pasará mucho tiempo hasta que vuelva a subirme con ella, o me tendrá que dar mucho dinero. Pero por las buenas… ¡nop!
Por fin terminé (el sábado, creo) con La vieja sirena, de Sampedro (otro día os cuento), y nada más cerrarlo fui corriendo a la estantería a por otro, El cuento número trece, de Diane Setterfield, que lo acabo de terminar. Me ha gustado. He tomado algunas notas y volveré más adelante a él. Además, en algún momento de mi vida lo leeré otra vez porque quiero comprobar una cosa. Sólo hay una cosilla que no entiendo: catorce ediciones de un libro, y todavía se cuelan al menos tres fallos de tildes, dos de menos y una de más. No soy tan tiquismiquis como para que me quiten el sueño las dos primeras, pero la tilde de más cambia todo el sentido a una frase y me ha hecho volver atrás para enterarme de lo que ponía. Pero el libro está bien, seguro que os gusta.
¿Sabéis qué? Iba a ir ahora mismo a El Pilar, a la biblioteca, pero hace demasiado calor. Mañana, que terminan mis vacaciones, iré. 18:24h
María.

viernes, julio 25, 2008

Carta desde aquí nº2

La Torre, 25 de julio de 2008

Queridos:
Hoy estoy atacada de los nervios porque estoy viendo que no me va a dar tiempo de presentar la solicitud de beca. No tenía que haberme venido hasta que estuviera todo cerrado pero volví a meter la pata. De todas formas, a las 5, me iré corriendo otra vez a la biblio a ver si todavía puedo hacer algo. Lo malo es que como el plazo termina el lunes a las 2, poco más puedo hacer, con todo el finde por delante. ¿Por qué no cerrarán los plazos un viernes en vez de un lunes? En fin, sólo me queda rezar para que hagan una ampliación. ¡Qué fastidio! Llevo toda la semana rellenando formularios y más formularios para nada!! ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? ¿Por qué, por qué?
Dios, ¡y sólo son las cuatro menos cuarto! Y para colmo hace un calor horrible. Y ahora cuando coja el coche… ¡esta mañana me he quemado las manos con el volante y se me han despellejado! ¿Por qué no es invierno? ¿Por qué, por qué?
Todo esto es muy fastidioso. No he podido bajar a la playa desde el lunes, y ayer perdí prácticamente todo el día por culpa de una horrible jaqueca. De 6:24 a 23:30, nada menos que 17 horas de dolor insoportable y mareos. Aun así por la tarde me fui a la biblioteca más de una hora. ¡Creía que me moría del dolor a la vuelta!
Lo único bueno es que ya sólo me quedan 60 páginas del dichoso libro. Creo que mañana lo habré terminado. Ojalá. Creo que me está comiendo demasiado la cabeza. Por ejemplo, llevo varios días que sueño que lo leo! Lo malo es que me levanto cansada de tanto leer y, además, luego confundo la historia que he leído de verdad y la que he soñado!! Esto sí que es el colmo de la idiotez!!
¡Uf! Me acabo de acordar de que es viernes, así que esta tarde hay mercado en el pueblo. ¡¡Qué follón para aparcar!! Si al menos estuviera más cerca podría ir en bicicleta pero, con la que está cayendo, podría desintegrarme por el camino. Además, entonces, ¿cómo me llevo el ordenador? Jop.

Hasta otra, María.

jueves, julio 24, 2008

Carta desde aquí nº1

La Torre, miércoles 23 de julio de 2008
Queridos queridos:
Finalmente os escribo desde mi casa porque hacerlo en la biblio es un follón; ayer, por ejemplo, no me dejó entrar a blogger, así que, después de una hora y pico, me vine sin publicar.
Las cosas aquí siguen como siempre:
Sigo enfrascada en la lectura de un tochaco que me lleva de cabeza (¡sólo me quedan 200 páginas!), así que todavía no he empezado lo que se dice a estudiar (pero sí que he estado corrigiendo algunos apuntes y repasando lo que ya tenía hecho).
Aún no he aprendido a tocar la guitarra (francamente, no he visto el momento de sacarla de la funda), pero he progresado muchísimo con la armónica.
En cuanto a la convivencia vecinal, tuvo su gran momento el domingo a las 6:25 de la mañana, cuando me desperté con los gritos que mi madre y los vecinos de atrás se lanzaban. Resulta que el buen hombre se levantó para ir a trabajar, y su mujer y él no pensaron que podía molestarle a alguien que se salieran a hablar de la vida a su patio de detrás. Finalmente, el señor bombero determinó, muy enfadado, que cuando saliera de la casa, iba a pasarse por la nuestra para ver qué problema teníamos. Eso mis padres no lo oyeron desde el piso de arriba pero yo sí, porque estoy más cerca y, anulados los demás sentidos (o dormidos), tengo un oído finísimo. Así que impaciente, esperé en la cama casi media hora hasta que por fin se escuchó el timbre. ¿El timbre? No, UN timbre. Precisamente, el timbre de mis vecinos de la izquierda, que por primera vez en la vida deseaba que estuvieran en su casa. La pena era que no estaban, así que mientras me moría de risa en la cama, pensaba que me hubiera alegrado el verano entero ver la cara del bombero cuando el otro abriera la puerta (que encima es el que peor mala leche tiene de toda la calle). En fin, no se puede tener todo.

Pdt.: Tal vez alguien piense que el pobre se equivocó y ya está, que una equivocación la tiene cualquiera. Pero no. Sólo un tonto de remate confundiría una casa naranja (a mis padres les gusta decir color albero, pero no deja de ser naranja) de dos pisos y una azotea con una blanca de un piso y un desván.
María

sábado, julio 12, 2008

Groupie de Amaral

Una vez le dije a Ludovica que me gustaría ser gropie de las Vangels. Pero como se separaron y creo que siguen separadas, le dije que entonces lo sería de Amaral. Pues definitivamente después del segundo concierto, merece la pena!



Todavía estoy reventada de lo de ayer, así que no me extenderé mucho. Además tengo un montón de cosas que hacer en estas pocas horas que me quedan antes de volver a la playa.
Hay que ir a ver a Amaral.
Esta vez fui con mi hermana, que no paró de quejarse ni un sólo segundo de todo. La entiendo. Es una tía sosainas en los conciertos, capaz de estar en primera o segunda fila con los brazos cruzados y moviendo la boca sin gritar ni nada, y además, ella prefiere al canto del loco (aggggh). También puede ser que le molestara un poco la media hora larga de viaje, la caminata desde el coche, las dos horas y media esperando a que abrieran la puerta y la última hora y media hasta que empezó el concierto, maldiciendo hasta la saciedad a los que estaban delante de nosotras y que se habían colado en la puerta. Será eso.
Pero llega un punto en el que todo te da igual, y se te olvida el dolor, el calor y que estás sudando más que en toda tu vida y sencillamente te lo pasas bien.
Esta vez la prioridad era correr hacia el final de la pasarela, pero nos quedamos en el lado en vez del frente. Es igual, es un sitio también genial. Lo malo es que el de seguridad no nos dio agua, pero las que estaban a mi derecha, que se quejaban más que nosotras de que se nos hubieran colado los otros, sí que nos dieron y, cuando los otros por fin se fueron, antes de los bises, se encogieron un poco para que nos pusiéramos las dos en primera fila.
¡Y casi vuelvo a casa con una púa!
Pero bueno, ya digo que tengo muchas cosas pendientes y voy algo mal de tiempo, así que seguiré cuando pueda. ¡Feliz verano!

martes, julio 08, 2008

Esto no es una despedida

Queridos todos:
En algún momento dentro de las próximas 24 horas me iré a la playa y, como todavía no he encontrado una red wifi por allí, estaré un pelín desconectada. No significa que deje de escribir, ni mucho menos; este verano se presenta interesante.
Por ejemplo, este finde estuve allí. Llegué el viernes por la tarde, y el sábado, al volver de bañarme, ya había explotado todo lo que se podía hacer en la playa. Por la tarde salí con mi prima y mi ordenador a buscar wifis, y ya está. Peeeeerooo, hay algunas novedades. Por ejemplo, enfrente de mi casa y dos casas hacia la derecha, o sea, enfrente pero inclinado, han alquilado una casa a los de Camela. Se han venido todas sus familias, con unos 500 niños que se llaman todos Cari, y sus coches con altavoces súper potentes que probaron a las 16:44 del sábado.
En cuanto llegué a Murcia, me bajé todos los discos de Camela y varios de súper rumbas y cosas por el estilo, para que nos divirtamos todos.
También están los de atrás, si recordáis mis veranos pasados, son los que se duchan en el patio. A ver, me da igual que se duchen o que se beban el agua y el jabón, pero si sales a las 2 de la madrugada a ducharte al patio, no te pongas a discutir con tu hijo sobre si su pantalón está para echarlo a lavar o no, porque seguramente tu vecina se enfade y decida que éste verano es el ideal para aprender por fin a tocar la guitarra y la armónica.
Además, también me voy a llevar la play con todos mis Singstar y los de mi prima, y el Guitar hero, para ver si las leyendas del rock tienen buena acústica en el piso de arriba, que todavía no lo he probado. Como me levanto muy temprano, creo que podré aprovechar bien el día.

viernes, julio 04, 2008

jueves, julio 03, 2008

A los intelectuales les pesa la cabeza

"... ni una sola vez aparece fotografiado junto a una desordenada biblioteca como hacen todos, o acunando con tres dedos la cabeza como si tuviera miedo de que la sabiduría que albergan sus sesos resultara un peso excesivo para un cuello humano".
Carmen Posadas, Cinco moscas azules.

En la novela estas líneas describen a un guionista que "no parece un escritor sino más bien un actor", refiriéndose al modo en que aparece en las fotos de las revistas. Me hizo bastante gracia este comentario, y he dedicado un rato a buscar fotos en Internet. Me he encontrado con esto:


He encontrado a un director que también lo hace, pero lo cierto es que lo de sujetarse la cabeza es algo muy propio de los escritores. En cambio, las escritoras, son más originales para posar. Algunas se empeñan en salir con la portada de su libro pegada a la cara, como si les fuera la vida en ello, pero la mayoría salen como personas normales y corrientes en las fotos, es decir, como si su cuello pudiera con todo el peso.
¿Será que las "intelectualas" (como diría la ministra, una intelectuala en toda regla) tienen el cuello más fuerte? ¿De verdad a los escritores les pesa más la cabeza que al resto de los humanos?

lunes, junio 30, 2008

Cinco moscas azules

Ahora que parezco una persona normal y corriente (aunque con la cara verde) y salgo a la calle, y hablo por los codos y todo eso, me aburro menos, así que éste no va a ser un post de tedio y desesperación.
Hace unos días, me decía Metis que ya no hablo de libros. Pues es verdad, pero eso no quiere decir que no los lea. En realidad, mentalmente, es como si escribiera los posts, aunque luego no llego a escribirlos nunca. Peeero lo que sí estoy haciendo es algo que no solía hacer hasta ahora, y es que voy apuntando en el libro verde que me traje de Roma las cosas que me llaman la atención, frases, ideas... Así que tranquilos, que los post de los libros llegarán.
El último libro que he leído es Cinco moscas azules, de Carmen Posadas. Es un libro que compré el 29 de febrero, el primer día de "primavera" que tuvimos aquí. Hacía un calor... y yo llevaba el abrigo, y Ludovica me decía ¿es que no tienes calor?
Sí, ese día fue.
El argumento: un señor de raíces españolas que vive en Londres se ha quedado en la ruina y deprimido tras la muerte de su madre, así que coge a su perro y se va a un hotel de súper lujo en Marruecos para pasar unos días de vacaciones y suicidarse después. El día antes de salir, recibe la visita de una sobrina que está metida en la jet set madrileña y, mientras comen, le cuenta un chisme de crimen y cuernos que circula por las altas esferas. Cuando el señor llega al hotel, se encuentra con la protagonista del chisme, considerada por medio Madrid como la culpable de la muerte de su marido, y se interesa por ella porque le recuerda mucho a su madre y a una historia que ocurrió cuarenta años atrás. Al poco tiempo llegan a hotel más personajes de la jet set, con sus queridos y queridas. Uno de ellos planea escribir un artículo sobre la señora del chisme y, como al señor protagonista le cae bien y, total, el se va a suicidar, piensa que se lo puede quitar de en medio y decide matarlo... Y no digo más por si alguien lo quiere leer.
Es la primera novela que leo de esta autora y por ahora la impresión es buena. Aunque tengo que reconocer que la historia no es la que yo me imaginaba, pero eso es porque una vez soñé una historia sobre misterios y moscas (pero no eran moscas sino unos diamantes que se llamaban así por su talla), pero esa es otra historia y será contada en su momento.
Pero a lo que iba, que me ha gustado y que he cogido unos apuntes, así que os iré comentando algo más sobre el libro estos días.

viernes, junio 27, 2008

Sigo muy pero que muy aburrida

Como sigo aquí metida, sin poder salir a la calle, estoy dando vueltas por el ordenador. Pues resulta que me he acordado que María me mandó un meme el otro día y que todavía no lo había contestado!!
Pues el meme en cuestión dice: ¿Qué es lo más curioso que has visto por internet?
Y en cuanto lo vi me acordé de la última vez que estuve taaaaaan aburrida como ahora: la semana del 15-20 (más o menos) de diciembre, cuando ya no teníamos programa, pero aun así teníamos que seguir yendo al trabajo y sentarnos frente al ordenador. Jugábamos al Trivial, al 50x15, nos leíamos el futuro en una página del tarot y nos mandábamos al e mail una felicitación navideña muy graciosa en la que podías poner las fotos de tus amigos para que bailaran un villancico vestidos de enanos. Uno de esos días, Gloria y yo entramos en una página sobre la que había leído en no sé dónde, y encontramos esto: cómo hacer una nave Enterprise de un disco flexible de 3/4.
Dicen que hay que pasarlo a tres personas, pero no elijo a nadie. Los tres primeros que contesten tienen premio.

miércoles, junio 25, 2008

Fuera todo el juicio

Ahora sí que he perdido el poco juicio que me quedaba. Ayer por la tarde, por fin, me quitaron la puñetera muela que tantos quebraderos de cabeza me ha dado los últimos meses.
Finalmente tuve que cambiar de cirujano, pero por el momento estoy contenta. Me parezco a Popeye y me duele bastante, pero creo que no moriré de esto.
Lo peor es que no puedo salir con esta pinta a la calle, no puedo hablar, y he estado más de media hora para poder comerme una rodaja de pan bimbo y una loncha de queso. Pero en un par de semanas todo habrá pasado.

martes, junio 24, 2008

Escapar

Para Leo, que también se ha ganado el título de insistente :P

lunes, junio 23, 2008

Salta

Para If, que se ha librado de los exámenes.

domingo, junio 22, 2008

El blues de la generación perdida


Al final no voy a colgar los vídeos por orden de aparición, sino por insistencia. Así que ahí va El blues de la generación perdida para Amelche.

(Que conste que fue orden de Ludovica).

sábado, junio 21, 2008

Llegar y besar el santo

Eso fue lo que pasó ayer: llegamos y besamos el santo. No sé cómo de extendida estará esta expresión por el mundo bloguero, pero no la voy a explicar. Directamente cuento.
Ayer tenía clase hasta las 9 pero, lógicamente, sólo me quedé hasta las 7 y 20. Y es una pena, proque la clase me estaba gustando. Pero claro... hay veces que hay fuerzas mayores. Dejé a Raquel en su casa, encontré aparcamiento a tres metros de mi puerta, me duché corriendo, me vestí... y empecé a oir a Amaral por la ventana, que estaba ensayando. Enseguida, llegó Ludovica, puntual como siempre. Eché a correr y antes de entrar en el ascensor me di cuenta de que me dejaba la entrada. Poco después, salíamos hacia la Plaza de toros.
Habíamos quedado con Raquel y su madre a las 9. En teoría, me daba un toque y nosotras las buscábamos. En teoría. La realidad es que llegamos, había varias colas frente a las puertas, vimos a una amiga, a un noviete del insti con su novia de ahora(por cierto, ha engordado bastante), también a una vecina, fuimos a comprar agua... de paseo, vamos. Y allí nadie nos daba toques. A la vuelta del agua tuvimos la divina inspiración de ponernos frente a una puerta, sin hacer cola ni nada, a ver qué pasaba. Dos minutos después abren la puerta. Pasamos, como quien no quiere la cosa y, una vez dentro, sólo le digo a Ludovica: CORRE.
Corremos y, milagros de la vida, llegamos al pie del escenario. ¡Era imposible estar más cerca! No sólo eso, pillamos un sitio justo en la esquina entre el escenario y la pasarela. Por mucho que corriera Amaral, no podía alejarse más de 6 ó 7 metros. Además, la valla tenía el soporte por dentro, con lo que, encima, ni siquiera tocábamos la tierra de la plaza, así que no nos manchamos ni nada cuando la de detrás tiró la botella de agua esa que te tiran en los pies en todos los conciertos de tu vida.
Más de dos horas de concierto y 25 canciones me sirvieron para ver que:
-Cuando la gente dice que se ve mejor desde atrás, miente.
-Aguirre hace unos gestos rarísimos cuando toca, pero es muy gracioso.
-Amaral, pensando que llevas horas y horas de pie, te dedica canciones: "Esta canción se la dedico a los de la primera fila, que llevan muchas horas de pie".
-Los seguratas, pensando que llevas horas y horas de pie, te dan agua a mitad del concierto.
-Sales en unas pantallas gigantes nada más empezar la primera canción, tus amigas te reconocen y te llaman muertas de envidia.
-Si Amaral te da una botella de agua de las suyas, viene un señor y se lleva el tapón.
-Amaral y yo bailamos igual de bien.
-Cuidado, la valla hace daño cuando saltas como una loca y al día siguiente tienes morados por todo el brazo.
-Ludovica está en su mundo: "Ah! pero se ha cambiado de ropa!!" (a los 10 minutos de que saliera con un vestido rojo después de llevar uno negro durante hora y media).
-Tanto con vestido rojo como con vestido negro, las bragas de Amaral (qué vulgar suena esto!) eran negras. Es que estábamos muy muy cerca.
-Tan cerca tan cerca, que también había cerca un altavoz, así que creo que he perdido el oído izquierdo.

-Si después del concierto te vas por ahí, luego llevas a Ludovica a su casa, y luego te pones a ver las fotos, y a las 9 de la mañana tienes clase, o sea, que te acuestas y cuatro horas después estás sentada frente al profesor, amaneces con pinta de Amy Winehouse en Portugal.
-Definitivamente, hay que ir a ver a Amaral.

Pdt.: Si alguien se pregunta dónde andaba Raquel, me llamó a las 21:30 desde el otro lado del escenario, y varias filas más atrás, para ver dónde estábamos. Luego desapareció, y pensábamos que venía hacia nosotras, pero nunca llegó. Una hora y pico después me llamó cuando lo de la pantalla pero no lo oí, al final del concierto yo la llamé para irnos por ahí pero ya se había ido a dormir.
Ppdt.: Iba a colgar unos vídeos: tengo uno para Amelche, para If, para Leo, para Ludovica, no sé qué canción le gusta a Metis, y el mío propio, pero tarda mucho, y como no puedo colgar todos, no pongo ninguno, hala. Otro día será.

Pppdt.: Ahora mismo ensaya Miguel Bosé, así que aunque no pueda ir...

viernes, junio 20, 2008

¡Nervios, nervios!

"Esta noche sonarán los tambores de fiesta, el latido enloquecido del alma de la ciudad".
(Subamos al cielo)

lunes, junio 16, 2008

Y el año que viene será igual

Ayer volví a encontrarme de nuevo con el agua helada de mediados de junio. Mi intención era desaparecer un rato, como el año pasado, y el anterior, y el anterior... y seguramente haré lo mismo el año que viene.
¡No hay nada tan refrescante (ni congelante) como el primer baño del verano!

viernes, junio 13, 2008

Comienza la cuenta atrás

¡¡ Una semana justita!!

miércoles, junio 11, 2008

Horror en el hipermercado

Bueeeeenooo, no era horror, sino locura. Y tampoco era técnicamente un hipermercado, sino el Mercadona. Pero estaba chulo ese título.

Ayer por la tarde bajé con mi madre a comprar, como la mitad de las tardes de mi vida, y nos dimos cuenta de que algo gordo estaba sucediendo. Aunque sepas que no pasa nada, la verdad es que asusta un poquico ver a gente cargada hasta las orejas de botellas de agua y otras cosas, estantes vacíos, el enfriador de la carne y el del pescado cerrados, nada de arroz, ni huevos...

Lo primero que me extrañó fue que en uno de los estantes, había un hueco gigante donde normalmente está el panbimbo. Un poco más allá, otro hueco en donde había napolitanas y otros bollos industriales. ¿La gente está loca? ¿Piensan comer a base de desayunos????
Luego escaseaba la leche, los zumos, el paté de atún en escabeche (no los demás), huevos, patatas, arroz, carne, fiambre...
Vamos, que nosotras, que habíamos bajado a comprar sólo lo de comer para hoy, nos vimos que no había nada de nada.

Dejando todo esto a un lado, la verdad es que era bastante cómico ver a alguna gente como la señora de antes, cargada hasta los topes de bezoyas. Como en mi barrio somos así de chotas, basta que pase alguien así para que los dos o tres que se quedan atrás se junten como si fueran amigos de toda la vida y empiecen a reírse y a cachondearse de la situación. Mi madre y yo estábamos en uno de esos grupos. Cuando se disolvió, se formó otro, en el que yo señalé: Sí sí, la señora llevaba el carrito cargado de agua, pero es que el que se acaba de ir, lo llevaba cargado de cerveza!!
Y así hasta que salimos con la compra.
En la cola, más de lo mismo. Desde donde yo estaba se oía: "Hija, yo es que me he asustao un montón!!, he visto estanterías vacías, y lo he comprado todo por si las moscas".
Y claro, los de detrás: Juajuajuajuajuajua!!!!

viernes, junio 06, 2008

Ni última ni narices

Ya me estoy enfadando bastante:
Abril: Comienza el dolor de muela.
2 de abril: Éste día me dolía un montón. Recuerdo que tuvimos reunión del club de lectura y casi no podía ni hablar. Por la tarde, me armé de valor y pedí cita para el dentista, y me la dieron, nada menos, que para el 15 de mayo. El día 3 voy a la consulta a que me den el papelito de la autorización que me tienen que firmar en el seguro.
12 de mayo: Recorro Murcia de punta a punta y voy al seguro.
15 de mayo: Voy a la universidad por la mañana a por libros. Como el resto de esa semana no voy a poder ir, necesito llevármelos para no atrasarme en el trabajo del día 5 de junio. En la biblio, a pesar de que en ese momento les devuelvo dos libros que, obviamente, antes me había llevado, me dicen que no me los puedo llevar porque no estoy matriculada. Le explico amablemente que voy todos los días pero el señor no razona y tengo que ir a buscar a un profe que hace unas llamadas y, finalmente, saca los libros con su tarjeta y me los da. También es el día que fui a comprar danones, gelatinas, zumos y todas esas cosas de "me sacan una muela". Cuando llamo para confirmar la hora, me dice la tía que no es ese día, sino el jueves siguiente. Y le dije: MIra, la mayor certeza que tengo en mi vida, es que tú me dijiste que era hoy. (Si la Historia hubiera seguido su rumbo, ese mismo día habríamos representado la obra de teatro, y recuerdo perfectamente que pensé eso cuando lo apunté en la agenda). Total, queda como que ella se había equivocado, pero yo le digo que no voy el jueves siguiente(22), porque mis amigas se graduaban el 23 y yo tenía una cena muy importante, así que me dice que llame el lunes después de ese jueves (26), para darme cita ese mismo jueves(29).
26 de mayo: No sé si es que las once de la mañana ya es tarde para llamar, porque en vez de ese jueves me la dio para el siguiente, o sea, ayer. Otra vez a hacer cola en el seguro.
5 de junio: Mi padre trabajaba, así que en vez de él me acompaña mi tía, que ha tenido que venir en moto con mi prima hasta el Barrio, justo después de comer.
Recordad que había que entregar y presentar un trabajo del 5-8 de junio. Claro, como yo no iba a ir, me quedé hasta la una de la madrugada del 4 terminándolo, y empecé a las 7 del 5 a hacer retoques. Luego fui a la universidad a dejárselo a Raquel para que se lo diera a la profesora, pero fue imposible encontrarla. Porque claro, tú mandas mensajes y llamas a Raquel, pero no creas que te va a dar un toque cuando te pueda coger el teléfono. Entonces encontré a otro compañero, pero estaba en Murcia, así que, cogí otra vez el coche, vine, busqué aparcamiento y fui a darle el trabajo. Antes de eso había tenido que ir a hablar con el profesor que me prestó los libros porque también me iba a perder una reunión súper importante que íbamos a tener por la tarde referente al doctorado. Después, en mi casa, mandarle un mail a la profe del trabajo para explicarle que se lo iba a dar un compañero.
5 de junio, hora H: La tía del dentista:"Muy bien Verónica, esta tarde te vas de aquí sin muela". Coño, que no me llamo Verónica, ¿cuántas veces se lo habré dicho en la vida?
Al rato, entro en la consulta al borde del patatús. Me pone el babero gigante, me sientan en la silla y...
Dentista: "¿Pero cuándo vino esta chica por última vez?"
Yo: Hace dos o tres años.
Dentista: ¡Hace 4 años!
Yo: ...
Dentista: ¡No te puedo sacar la muela sin una radiografía nueva! ¡No sé qué relación tienen tus raíces con el nervio!
Yo: (MIra, te lo digo yo: mala).
Lo que el dentista ni vosotros sabéis es que cuando el 2 de abril llamé a esa mujer tonta del culo, lo primero que le dije fue que hacía 4 años que no iba, que si necesitaba otra ortopantografía, y que ella me contestó alegremente que no.

jueves, junio 05, 2008

La última

Hoy es ese fatídico día que he ido retrasando hasta el ridículo. Hace cuatro años le prometí al dentista que volvería, y hace más de un mes tuve que llamarle, suplicando de rodillas que me diera cita y me arrancara lo que fuera.
Pero, qué casualidad, el dolor se fue, una vez más, al día siguiente de haber concertado cita. ¡Deberían anunciarse así! : Somos tan buenos que no hace falta ni que vengas.
Después de aquello apenas me ha dolido. Sin embargo, una sensación de nervios se ha ido apoderando de mí. ¡Qué ansiedad más grande! Es como si saliera de mi cuerpo más aire del que ha entrado.
Además, está lo de la comida (mi último albaricoque!!), los gestos que hago normalmente (mi último bostezo!!), dormir (esta noche no podré acostarme de este lado!!)...
Encima, tengo que ir allí a sabiendas de que esta noche no voy a poder pegar ojo del dolor, se me caerá la baba todo el rato, y cuando vuelva a mi casa me tendrán que pinchar Urbason en el culo (y mi padre me dirá: "vamos, que no duele", y a mí se me pondrá la voz de la niña del exhorcista y le diré: "y una mieeeerdaaaa!!!!" ). Y el pinchazo de la anestesia, la sierra, las salpicaduras, la vibración en la cabeza que hace que parezca que vas a perder el conocimiento, los puntos...
Ains!
Pero por fin es mi última muela del juicio (ahora perderé el poco que me quedaba), y dentro de dos meses no me acordaré de nada, y no tendré que volver nunca más.

sábado, mayo 31, 2008

Yo...

Hace unos días me nominaba Ruth para seguir un meme por el Tuenti. Como he demostrado que pasan semanas sin que entre, le he pedido permiso para responderlo aquí y nominar a todo el que tenga un rato libre y se aburra...
¡Ah! Ya que me salto las reglas cada vez que me apetece, voy a ignorar eso de contestar sólo con sí o no. Hala. He dicho.

VARIAS:
Yo tengo... que irme enseguida.
Yo deseo... que no haya hambre en el mundo.
Yo odio... depende del día; a veces odio a mucha gente, pero se me pasa enseguida.
Yo escucho... a todo el que me habla... y un montón de música!
Yo tengo miedo... de las serpientes, de las alturas desde abajo y de nada más.
Yo no estoy de acuerdo con... los profesores del doctorado que nos mandan trabajos largos y aburridos.
Yo lloro... de vez en cuando, pero siempre que no haya nadie delante.
Yo pierdo... de vez en cuando, los nervios; también al tenis, al baloncesto, al fútbol... pero rara vez al parchís o al ajedrez.
Yo necesito... unas vacaciones!!!!
Yo le debo... mucho a mucha gente. Pero nada de dinero!
Me duele... ahora mismo nada, pero seguramente, dentro de un rato, la cabeza.

¿ SÍ O NO ?
Tienes un diario? Por tenerlo lo tengo, pero lo dejé cuando abrí el blog.
Te gusta cocinar? Sí, pero normalmente no se puede comer lo que cocino.
Tienes un secreto que no le hayas contado a nadie? Claro, como todo el mundo!
Pones tu reloj unos minutos adelantado? Antes sí que lo hacía, pero ahora no. Total, todo el mundo me llega tarde...
Crees en el amor? Sí.
Te bañas todos los días? La verdad es que hace unos cuatro años que no me baño :S
Te quieres casar? Sip. Pero hoy no.
Te gustan las tormentas? Si estoy en mi casa o en algún lugar seguro, sí.

¿ QUIÉN ES ?
La persona más rara? ¿Más que yo?
La persona que te conoce mejor? Mmm. No sabría decir. A veces me sorprendo hasta a mí misma.
El profesor más aburrido? El de Historia del Arte, la de Historia del Periodismo, el de Ciberdemcracia en los nuevos espacios públicos, el de Lengua y sistemas de comunicación, la de Documentación, el de Humanidades y Ética, la de Sociales y Ética del cole... no puedo elegir!!!
La frase que más usas en el msn? Jelouuuu. ¿Qué tal?
Tu grupo favorito? Fangoria. Y Amaral.
Tu mayor deseo? Mejor no.

OTRAS PREGUNTAS
Signo: Libra.
Color de pelo natural? El que llevo.
Número favorito: 26
Día favorito: Hubo una época en que los jueves eran perfectos pero eso quedó muy lejos. Ahora no sabría decir.
Mes favorito: Diciembre.
Estación del año favorita: Invierno.
Deporte favorito: Patinaje artístico.
Café o té: Cafe café café.
Montaña o playa: No sé.
Barça o Madrid: Se fue Beckham, así que ninguno.
Sol o Nieve: Si nevara...

EN LAS ÚLTIMAS 24H TÚ HAS :
Comprado algo? Mmm una cocacola y un dulce en la cantina de la uni.
Llorado? Nop.
Ayudado a alguien? Mmm. Puede... he hecho algunas sugerencias a las exposiciones de mis compañeros en clase.
Enfermado? Nop.
Ido al cine? Nop. Fui el martes.
Salido a cenar? Pues no.
Dicho “te quiero”? No.
Escrito una carta? No.
Perdido a un@ novi@? Tampoco.
Hablado con alguien que hace tiempo no hablabas? Hace bastante rato que no hablo con nadie.
Escrito en un periódico? No lo iba a decir, pero la verdad es que no.
Tenido una conversación seria? Jeje. No.
Perdido a alguien? Nop.
Abrazado a alguien? A nadie.
Peleado con un pariente? No.
Peleado con un amigo ? Que no!
Soñado despierto? Sí, un rato, en clase.

ALGUNA VEZ PODRÍAS:
Comer un gusano? ¿Por qué iba a querer comer un gusano?
Matar a alguien? Si se interpusiera en mi camino... que no... es brooooma :P
Besar a alguien del mismo sexo? Nop.
Tener sexo con alguién del mismo sexo? Nop.
Lanzarte de un paracaídas? Sí!
Cantar en un karaoke? Claro!
Ser vegetariano? Muchas veces lo he sido, pero en mi casa se come lo que te ponen en el plato...
Emborracharte? No me hace falta! Cinco cocacolas y una vuelta en el Dragón de la feria y es lo mismo.
Robar en una tienda? Todavía no ando tan mal de recursos.

Y ahora me voy, que se me hace tarde. Bye!

jueves, mayo 29, 2008

¡Fuego, fuego!

Poco antes de las dos de la madrugada, me encontraba yo en el jardín de una universidad enorme y muy bonita, que seguramente no existe, pero en la que ya he estado dos veces.
En medio de todo el jaleo, unas voces se oyeron por encima de las demás.
Eran mis vecinos que, por el patio de luces, avisaban de que había fuego en el edificio.
Justo antes de acostarme, no sé por qué, me vinieron a la cabeza los incendios y volví a repasar la habitación con la mirada, pensando en lo que me llevaría en caso de emergencia. Lo que no sabe mucha gente es que soy un poco paranoica, y siempre calculo planes de evacuación, por si acaso. Sí, sí, las salidas de emergencia, los extintores, las escaleras, las ventanas bajas... todo eso en el cine, en clase, en el mercadona... Y claro, en mi casa. En este caso, lo que calculo es lo que hay que coger. Esto, esto y esto otro, y las fotos, que están en el armario del comedor. Con el tiempo, el esto y el esto otro han ido variando un poco, y supongo que las fotos tampoco son indispensables si me llevo el portátil, porque he guardado allí las más importantes.
Pero lo cierto es que no hay tiempo para nada. Cuando me levanté, lo primero fue avisar a mi madre, que no había oído nada porque su ventana da al otro lado de la calle. Luego, asegurarme de que el fuego no era en mi escalera. Una vez comprobado que esa noche no se me iba a quemar la casa, vestirme, por si las moscas, pero ya mucho más tranquila.
Después del "gran jaleo", los bomberos empezaron a devolver a los vecinos de la otra escalera a sus casas, pero claro, como todos los padres del mundo tienen la costumbre de poner a sus niños en las habitaciones del patio de luces, un par de ellos fueron a parar a urgencias por intoxicación (están bien). Ya eran las tres y pico cuando volví a mi habitación, ya con la ventana abierta otra vez de par en par, con los ojos irritados, mucha hambre, y con los bomberos en la ventana de enfrente, comprobando el humo de las habitaciones, así que no me dormí hasta las 4.
Esta mañana toca sesión de radio patio, corrillos en la calle y demás. Y luego, a clase.

martes, mayo 27, 2008

Mi llegada a Santiago

Hace ya un montón de meses que me fui a Santiago de Compostela, y todavía no he contado casi nada del viaje!!

Pues resulta que me he re-releído Nada (o sea, la tercera vez), y he encontrado un parrafito que me viene muy bien para contar mi llegada a Santiago. Cuando salí a la ciudad eran alrededor de las 9 de la noche. Hacía frío y yo tenía un dolor de cabeza peor que horrible, y necesitaba algo de comida para poder tomarme la pastilla de la migraña. Todas las tiendas estaban cerrando y no había casi nadie por la calle. Por suerte encontré un pequeño supermercado y un sitio donde me dieron de cenar. No recuerdo si antes o después, sentí la necesidad de ir a la Catedral.

"Entonces supe lo que deseaba: quería ver la Catedral envuelta en el encanto y el misterio de la noche. Sin pensarlo más me lancé a la oscuridad de las callejas que la rodean. Nada podía calmar y maravillar mi imaginación como aquella ciudad gótica naufragando entre húmedas casas construidas sin estilo en medio de sus venerables sillares, pero a las que los años habían patinado también con un encanto especial, como si se hubieran contagiado de belleza.

El frío parecía más intenso encajonado en las calles torcidas. Y el firmamento se convertía en tiras abrillantadas entre las azoteas casi juntas. Había una soledad impresionante, como si todos los habitantes de la ciudad hubiesen muerto. Algún quejido del aire en las puertas palpitaba allí. Nada más."

Nada, Carmen Laforet.

domingo, mayo 18, 2008

¡Todo tiene sentido!

"Me consuela saber que en la vida todo sucede por algún motivo... ¡pero sería agradable conocerlo alguna vez!"
Hace algo más de cuatro años, cuando intentaba cambiar sin mucho éxito el rumbo de mi vida, me mandaron a hablar con una profe de la universidad. Puso un ejemplar de su libro sobre la mesa y me dijo que me lo llevara. Al principio me hizo mucha ilusión, primero por el regalo en sí, y luego porque era un libro, pero nada más llegar a mi casa comprendí que no sólo no me interesaba en absoluto, sino que nunca me serviría para nada. Eso, unido a que al año siguiente esa señora se ganó a pulso toda mi manía, hizo que se fuera a parar al estante más alto, y además, acostado y con el lomo escondido. Vamos, la deshonra de los libros.
La semana pasada, todos los del doctorado tuvimos que exponer en clase nuestro proyecto del proyecto del proyecto de tesis y, mientras una compañera llegada nada menos que de Burundi hablaba del tema de su trabajo, me di cuenta de que por fin había encontrado la razón de ser de ese libro. ¡Por fin!
Así que ahora, después de tantos años, tiene nueva dueña. ¡Al final todo encaja!

miércoles, mayo 14, 2008

Del blanco al negro

Cuando dije que seguía en blanco todo el mundo lo tomó como algo malo. ¡No! Estar en blanco no es necesariamente malo. Hay veces que hay que dejar la mente en blanco, dejar que todo siga su curso sin influir en nada, mimetizarse con el fondo y desaparecer el tiempo que haga falta.
Estoy cansada.
Tengo ganas de hacer tantas cosas... pero estoy cansada. Definitivamente, la primavera no me sienta bien.

Por otra parte, no me siento capaz de quejarme por estar en blanco, porque sería peor estar en negro, que es lo que le pasó ayer a una amiga nuestra, cuando intentó parar con las manos el coche más grande del mundo cuando éste trataba de pasarle por encima en el parking de la universidad. El resto de la historia, cuando Ludovica tenga tiempo.

sábado, mayo 10, 2008

lunes, abril 28, 2008

Una cosa más para la lista


Yo no tengo la culpa; nací así, ¿qué le voy a hacer?
Si ya se me da mal el deporte cuando sólo tengo que utilizar mi cuerpo, ¿cómo va a ir mejor la cosa teniendo que tirar de algo postizo?
El domingo mi padre me llevó a jugar al tenis por primera vez en... yo qué sé los años, ocho por lo menos. Me llevó porque no puede vivir si no juega al tenis todas las semanas, y como mi primo no iba este finde, pues me tocó a mí.
Cuando llegamos al polideportivo, me llevé la primera decepción: yo no iba vestida de jugar al tenis; la gente allí iba fashion total, y yo iba francamente cutre. Eso sí, la raqueta más bonita seguía siendo la mía, con su impecable funda lila.
Otra decepción fue comprobar que nuestra pista estaba rodeada de otras pistas. Los de mi derecha jugaban bastante bien, y pasaban del resto de la gente, pero los de la izquierda... no hablaban español, pero podía notar cómo se reían de mí en otro idioma cada vez que mi padre me daba con la pelota. ¡Es una sensación muy molesta!
Además, las verjas que separaban las pistas eran demasiado bajas, así que repartí varias pelotas entre la gente de alrededor. Y yo decía: papá, ¿por qué no podemos jugar en una pista de esas con paredes? Pero nada.
Cada dos por tres, tenía que oír a mi padre diciendo que no sólo juego mal, sino que además lo mío es contagioso, lo cual no es muy motivador que digamos. Luego se empeñó en que cambiara de raqueta y cogiera la suya nueva, que por lo visto es lo más de lo más de las raquetas, pero al cabo de cinco minutos, no sé por qué, me la quitó.
Total, que un poco antes de terminar la hora, sentenció: "Hija mía, dios no te ha llevado por los caminos del tenis". Y nos fuimos.

jueves, abril 17, 2008

Y entonces llegó Ally


Hace nueve años, por estas fechas, Ally llegó a mi vida. Y llegó para quedarse. Para bien o para mal, forma parte de mí.

Desde entonces, siempre ha estado en mis mejores y peores momentos, sobre todo en los peores. Traía la música, los amigos, y el mundo perfecto donde todo se soluciona al final del capítulo, donde se te permite soñar, incluso tener alucinaciones... donde ser diferente estaba bien visto.

Con el tiempo llegué a ser una verdadera experta en la serie; la veo en español, pero a veces la cambio al inglés, o incluso el alemán, conozco el título de casi todos los capítulos, me doy cuenta de los cambios de dirección y producción, reconozco de inmediato a los actores que salieron alguna vez en la serie... incluso sé qué capítulos se estaban grabando cuando fui al concierto de Vonda Shepard. No la he visto tantas veces; simplemente, conectamos.

Con el paso de los años ha cambiado mi forma de verla. Ahora, siendo mayor, hemos sufrido a la vez desengaños, momentos eufóricos, temidas vísperas de cumpleaños, primeras citas desastrosas... ha sido divertido.

Todo este rollo (que me deja muy mal parada, la verdad) venía porque estos últimos meses he ido recogiendo lo que ella llama 'macbealismo', es decir, frases, neuras y demás, que muchas veces podrían salir de mi propia boca, y que voy a ir escribiendo aquí cuando me venga bien, igual que alguna vez he hecho con letras de Fangoria.

Esto es todo lo que puede salir hoy de mí. Simplemente, hoy no me encuentro bien.

jueves, abril 10, 2008

En lo más alto de la más alta torre...

Ayer pude ver cumplido uno de mis sueños más antiguos: subir a lo más alto, a la torre de la catedral.
Puede parecer poca cosa, pero desde que tengo uso de razón he querido subir allí arriba. Así que cuando volvieron a abrir la torre al público me alegré un montón (aunque hasta ahora no había tenido ocasión de ir), y cuando una de las amigas de mi hermana dijo que no podía ir y me quedé con su puesto... ¿cómo rechazarlo?
Tenía todo preparado: la cámara de vídeo, la de fotos, pilas... Hasta que no estuve allí no podía terminar de creer que fuera a subir de verdad. Tan emocionada estaba, que olvidé un pequeño detalle: tengo un vértigo que me muero.
Todo empezó nada más entrar al museo para reunirnos con el resto del grupo. Habían dejado al descubierto parte de los restos de la antigua mezquita y había que andar por un cristal para llegar al otro extremo de la habitación. Aquí no sabría decir qué era peor: el vértigo provocado por el hecho de que el suelo real estuviera a varios metros de mis pies, o el miedo a morir atravesada por un cristal de dos centímetros de grosor si éste se rajaba con el peso de toda la gente.
Luego empezamos a subir. Estaba tan contenta que iba pegando saltos, que es como ando cuando estoy feliz. El guía había amenazado con pendientes muy pronunciadas, pero tampoco era para tanto, así que, una vez que dejé de hacer el idiota (en la tercera rampa), subí bien. Además, hace años subí a la Giralda, y más o menos es igual, solo que la otra tiene escalones a partir de la parte cristiana. Pasamos por la puerta del archivo (donde, por supuesto, no te dejan entrar), por la habitación donde se escondían los que se acogían a sagrado (lo mejorcito de la sociedad murciana del s. XVIII-XIX), la habitación de los secretos, que es la habitación del reloj (tiene una bóveda más baja de lo normal y si te pones en una esquina y hablas bajito, en la otra esquina te oyen como por megafonía. El relojero, que vivía allí, debía de volverse loco...). Luego llegamos al primer balcón, que es donde salían a hacer los conjuros para auyentar todos los males de la ciudad (entre ellos, el exceso de agua).
Hasta aquí, todo bien. Pero a partir de este momento hay que utilizar una escalera de caracol estrechísima y muy, pero que muy empinada y, por supuesto, sin barandilla ni nada. Además, antes de empezar a subirla, el guía ya nos había metido miedo con las campanas y los balcones de arriba: "No os asoméis, se ve mejor desde dentro"; "no se puede pasar por debajo de las campanas; si suenan te pueden reventar los tímpanos, y te pueden machacar la cabeza". Así cualquiera sube con tranquilidad...
El cuerpo de campanas es el último lugar al que se puede llegar. La escalera continúa, pero la mayoría de la torre está hueca, así que no tengo muy claro que me gustara subir (porque si hay algo que me da más vértigo que mirar hacia abajo es mirar hacia arriba :S ). Cuando llegamos se puso a llover y había algo de viento. Cuando saqué la cámara, el guía me volvió a decir que no me acercara a la barandilla y le dije: "Mira, no me acercaría ni aunque me dieran dinero". Luego ya, lo típico: buscar mi casa, los lugares conocidos, las azoteas en las que me gustaría vivir... pero antes de que pudiera hacer una sola foto, ya teníamos que bajar porque los otros señores ya estaban cansados. En fin... volveré.

miércoles, abril 02, 2008

¿Quién se apunta?

En el blog Culturaciones se ha puesto en marcha un gran concurso literario que seguro os va a interesar muchísimo.
La obra de la que está sacada la idea es ésta, sobre la que ya escribí cuando era súper pequeña, allá por el 2006.
Os esperamos en Culturaciones.

lunes, marzo 31, 2008

Detrás del marco de la foto

Un poco al hilo de lo que comentaba la semana pasada, creo que es muy... no sé, gratificante, divertido, interesante... lo que sea, fijarse en lo que no está mirando todo el mundo.
Es como si cogieras una fotografía y la recortases para meterla en un marco de fotos. Nunca me ha gustado hacer eso. A veces lo mejor está fuera de plano, y yo no quiero perderme nada.
Por ejemplo, esta foto del primer cumpleaños de mi hermana (la distorsiono porque no sé si quiere salir).

Lo importante en esta foto es la escena del cumple: la tarta, la vela, los papás y la cumpleañera.
Pero, por suerte, a nadie se le ocurrió enmarcarla y cortar para siempre la cara de satisfacción de la que mete el dedo en la tarta mientras nadie mira.

lunes, marzo 24, 2008

Lo mejor son los pequeños detalles...

Parece que muy poca gente sabía cuánto me gustan las procesiones de Semana Santa. Muchos piensan que son un fastidio (que lo son), aburridas (que lo son), demasiado largas (que lo son)... pero es demasiado fácil y superficial quejarse de eso. Así que les voy a descubrir a ustedes un par de detalles en los que me gusta fijarme cuando voy a las procesiones.
Este año no he podido ir a todas las que habría querido, pero aun así he visto unas cuantas.


Una de las cosas que siempre me viene a la cabeza cuando estoy parada viendo la procesión pasar, es lo poco que soporto a ciertos ciudadanos. Me da por pensar que cuando sea vieja me haré ermitaña y viviré con muchos gatos, para no tener que estar cerca de esta gente. Es un pensamiento que no me agrada, así que trato de aprender de ellos para no cometer errores futuros.

Por ejemplo, estaba con mi padre y mi hermana viendo la procesión del Domingo de Ramos, la que sale de San Pedro. Mi padre se empeñó en sentarse, así que no podía huir. Pues bien, había una señora INSOPORTABLE que le gritaba a su bebé cuando venían los pasos: "mira, mira, dile cosas, pide caramelos, llama a Pepe!!!"

No creo que esté bien gritar en las procesiones, pero sobre todo, no puedes gritar "mira, ahí viene la Virgen, dile guapa!!!" al paso de San Juan. San Juan NO es la Virgen.

En la procesión del miércoles, la de mi barrio, estuve de pie junto a una familia de fuera de Murcia. Conforme hablaban, yo iba elaborando una lista mental de cosas que quería decirles:

-Aquí no se llaman costaleros; costaleros es cuando salen en las noticias de Antena 3.

-No son carrozas, son pasos o tronos.

-¡Coño! que no es la Virgen, es San Juan!!!!

Además de comentarios así (a mí no me perjudican; yo no soy la que pasa por tonta), siempre hay niños muy molestos, cobradores que se te plantan delante justo cuando intentas ver algo... por eso me gusta desconectar y fijarme en las cosas que a todos ellos se les pasa por alto.



Éste es el primer paso de la procesión del viernes por la mañana:

La Santa Cena. Francisco Salzillo, 1763. 1.168 kilos. 28 nazarenos estantes.

Si te fijas, ves que los limones son conejos.


Nuestro Padre Jesús Nazareno. Juan de Aguilera, 1601. 354 kilos. Llevado por 22 mayordomos.


El brazo derecho es articulado, pero nunca lo he visto moverse. Si te fijas, ves que las flores no son flores, sino capullos de seda.

lunes, marzo 17, 2008

Tal como éramos II



Éste es muy fácil, lo admito, pero... ¿quién podría resistirse?
Todavía no he encontrado el libro que busco, así que hago, otra vez, el análisis de cabeza. Vamos con él:
La primera fotografía data de 1927, según el matasellos del oficial de correos que mandó esta postal hace ya 80 años.
Bien, pues en ella puden ustedes ver, al fondo del todo, el Puente de los Peligros, que desde esa fecha ha cambiado muy poco, es decir, que no ha sido arrastrado por el río ninguna vez en todo el siglo XX.
Detrás de él, está la parte trasera del Palacio Episcopal, el Martillo. Y más allá todavía, el Instituto Ldo. Francisco Cascales. Todo esto está tal cual.
A la derecha del puente, se ve la torre del Parador del Rey, que no sé si en aquella época se llamaba así. Ahora también está, con el mismo color y todo, pero es una copia del edificio antiguo, que lo tiraron en los noventa. Ya hablaremos de él más adelante.
En primer plano, tanto a derecha como a izquierda, se ve el depósito de agua, y el edificio donde estaba parte de la maquinaria de los Molinos del Río. Al otro lado del puente, detrás de la torre, veríamos el otro edificio de los Molinos, que ahora es una sala de exposiciones.
Hala, mañana más.

sábado, marzo 15, 2008

Tal como éramos I

Como lo prometido es deuda, aunque tarde, aquí está el primero de mis humildes contracampos.
Esta primera fotografía es el Paseo de la Reina Victoria, allá por los años... a saber. Yo diría que en torno a 1940. Pero claro, como esa época la tengo ya un poco borrosa...
Y aquí tienen el mismo lugar el 11 de noviembre de 2007. Aunque el Hotel Victoria sigue estando a mis espaldas (ahora como casas particulares y un pequeño centro comercial), el Paseo como tal no existe. Ahora tienes que decir "Martínez Tornel", o "principio de la Gran Vía", aunque todo el mundo te entiende si dices "Hotel Victoria".
Este contracampo es un poco complicado por lo mucho que ha cambiado todo. Por ejemplo, todo el barrio de la izquierda, donde está esa pequeña terraza, desapareció una noche de los años 50, creo, para hacerle hueco a la Gran Vía. Pero vamos, que esto tengo que investigarlo un poco más, porque la cosa tiene miga.
Hala, con esto y un bizcocho... ya saben.


viernes, marzo 14, 2008

La primavera ha venido, y no sé cómo ha sido...


Ya es primavera en las calles de Murcia.
Llevaba semanas anunciándose, advirtiendo de que pronto vendría para quedarse... y ya está aquí.
Ya se huele a azahar y a claveles, y la gente se ha tirado, literalmente, a la calle.

miércoles, marzo 05, 2008

Kilos y kilos de lectura acumulada

Llevo ya varios días dándole vueltas, y es que mi extraña manía de llevar varios libros a la vez, al final ha podido conmigo.
Esta tarde he dado un repaso a la habitación para saber cuántos eran, por curiosidad, y así es como ha quedado la cama.Éstos son los libros que repaso por las mañanas (además de los que no me traigo de la biblio), los de lectura que tengo empezados, y algunos que están en cola.

Por ejemplo, Cinco moscas azules, de Carmen Posadas, que me lo compré el viernes, después de haber conocido a la autora. Cuando conseguí hablar con ella le dije: Tengo que admitir que nunca he leído un libro suyo; pero estoy enganchada a los artículos, muchas gracias.
Eso fue martes por la noche, y el viernes ya había empezado. Pero me obligué a dejarlo porque es materialmente imposible seguir así.
También hay tres libros que son regalo de Ludovica: Audrey Hepburn en el recuerdo, La bruja de Portobello, y el Manual de la perfecta cabrona, dos de mi cumple, y otro de esta Navidad.
¿Qué más? Ah, claro! Harry Potter, cómo no. En otras circunstancias ya lo habría terminado, como mi primo, que se lo leyó en día y medio, pero es que como ya me lo leí este verano por partida doble... pues me permito ir más despacio.
También está Nieve en Venecia, un libro del que me enamoré en el Fnac un día de agosto/septiembre pero no lo compré (creo que lo dejé para comprar El niño del pijama de rayas :S); luego lo volví a ver y me volvió a fascinar el resumen de detrás, pero tampoco lo compré. Después mi madre lo estuvo buscando para mi cumple por toda Murcia menos en esa tienda, así que no lo encontró, y ya no lo volví a ver. Fue en Madrid, en la Casa del libro, donde conseguí comprarlo el día del concierto de las Spice Girls.
Allí mismo también compré Cien años de soledad, un libro que ya había intentado que me comprara mi madre, también allí, cuando fuimos para la prueba de Antena 3.
En cuanto a Nieve en Venecia, igual que con El niño... me imaginé una historia bastante más de mi gusto que la que realmente cuenta, aunque el libro está bien. Puede ser que un día me lance a escribir mis propias versiones de éstos dos.
Cien años de soledad, no lo he empezado porque es demasiado gordo y no quiero dejarlo a medias, así que seguramente caiga en verano.
Y por último, Firmin, los últimos 16 euros y pico que me gasto en un libro hasta dentro de mucho, porque después del portátil estoy bastante pobre :( Sólo llevo unas 20 páginas, pero de momento, por lo menos, no está mal.
El resto, libros de los de estudiar. Hay algunos de los que estoy especialmente orgullosa porque son los primeros que me compré para el doctorado. Y los demás, de la biblioteca (que por cierto, ahora que lo veo, llevo retraso con el de Rodrigo Alsina; mañana lo devuelvo).
Bueno, todo este rollo venía a que me hacen falta varios pares más de ojos. Uf!

sábado, marzo 01, 2008

Trabajo, sueños y otras cosas

Acabo de tener un sueño. Pero no un sueño cualquiera, sino uno importante, de esos con sentido, así que, como ahora duermo rodeada de papeles y bolígrafos, he podido tomar nota antes de que se esfume para poder reflexionar sobre él.

Hace unos días, una compañera del trabajo (que tampoco sigue en la tele), intentaba convencerme de que llevara mi currículum con el de ella para ver si nos contrataban otra vez. Le dije que ni loca, porque no había nada que me apeteciera menos que volver allí. Es así; ahora soy más feliz. Peeeero es obvio que antes o después voy a tener que trabajar en algún sitio, al menos hasta que consiga una beca. Aquí es donde comienza el sueño.

Lunes (éste lunes) por la mañana. No sé cómo, estoy en la tele. Nos han llamado a las dos para trabajar en un programa en teoría informativo y de calidad (ya por la tarde comprobé que no era así). Vuelvo a mi antigua mesa, el chico que estaba allí retira con gusto sus cosas, mi antiguos jefes encantados de tenerme allí... todo bien, salvo que yo estaba preocupada porque no sabía a qué hora iba a salir y no iba a poder ir a la biblioteca a estudiar.

Va avanzando el día, y voy recordando todas las cosas que solía hacer en un día normal, y me imagino que estoy en la calle y hago una lista:
-La brisa en la cara.
-El sol del mediodía en la cabeza.
-El café de por las mañanas.

La lista iba a seguir, pero en ese momento me interrumpe uno de los jefazos. Hacemos el programa (que ya he dicho que al final no me gustaba), nos cuenta sus problemas como hacía siempre, hay mucho estrés por la redacción... vamos, lo que era un día normal.
Esto ahora escrito, y conforme pasan los segundos va perdiendo mucha emoción e intensidad, lo sé, pero os aseguro que he pasado toda la noche trabajando.

Mientras todo esto ocurría, yo seguía haciendo planes mentales para ver cómo podía hacer para organizarme de nuevo la semana. Más avanzado el día, lo que quería era irme de allí y no volver el martes. Al fin y al cabo, me habían liado para estar allí, porque yo no conseguía recordar cuándo demonios les había pedido que me dejaran volver. Seguro que todo había sido culpa de la otra. Llegado a este punto, tengo que decir que la otra no era realmente la otra sino un personaje de ficción que, para que me entendáis más, es más o menos como la "zorra implacable" de House (pero tampoco era esa).

Al final del día, cuando ya estaba de noche (el momento habitual de salir de la tele), mientras el jefazo de antes intentaba hacerme una serie de tests que, según él, demostrarían si yo iba a seguir trabajando o estudiando, el otro jefazo se acerca muy muy enfadado al despacho, y se descubre todo el pastel: la otra, cansada de que le dieran largas para volver, se había inventado que nos habían contratado, con el pensamiento de que, si hacía muy bien el trabajo mientras que no se sabía la mentira, luego la dejarían allí (¿por qué me metía a mí en esto?).

Al poco, suena el Please don't stop the music que me despierta todos los sábados a las 7:30. Y cojo el móvil y lo apago encantada, y doy gracias a lo que sea porque necesito hacer lo que estoy haciendo, aunque me levante un sábado a esta hora. Siempre está bien ver amanecer...

pdt.: no me da tiempo a corregir porque, claro, tengo clase; así que perdón por los fallos.